Me atrapaste. Me llenaste de ti en un solo segundo. Me atravesaste, dándome a entender que te pertenecía. Y yo te abrí mis brazos, mi corazón, te abrí todas las compuertas de mi alma. Para que entrarás de golpe, para instalarte en mis palabras, en mis actos, en mi persona.
Aguantaba como podía, esas lágrimas peleaban por salir, y yo las retenía, a pesar de tenerte, necesitaba la fortaleza, necesitaba no derrumbarme completamente en tus brazos. Y a pesar de eso, u
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