Search
public copyright
inscriptions
15013 results found for tag:"romántica".
Fran, al tener los tambuchos del techo de la cocina abiertos para que entrase el poco aire que aquellas horas corría, escuchó los ladridos de la perrita, al momento pensó que esta estaba oliendo o vislumbrando algo extraño, subió las escaleras a comprobar a que se debía tantos alborotos, al mismo tiempo el 1º de puente, alertados por los continuos ladridos, se presentó en la cubierta, percatándose que la perrita miraba continuamente hacia donde se encontraba el bote, subió al mismo, ni siquiera le dio tiempo de chiflar, pues dos chavales negros con los dorsos descubiertos, saltaban por la borda a la mar en un salto mortal, del bote al nivel del agua, había más altura que el último tablero de un trampolín… Los dos marineros de guardia a las llamadas por medio de los silbatos se presentaron en la cubierta superior, al igual que todos los tripulantes que escucharon los mismos, algunos de ellos en aquellos momentos se encontraban dentro de sus respectivos camarotes… El capitán que dormía plácidamente a escasos diez metros de donde se había producido el incidente ni se enteró, fue el mismo despertado violentamente por su esposa, éste comentó, que estaba tan profundamente dormido, que pensó que los pitidos del silbato eran productos de un sueño, quizás no se quería dar por aludido, para restarle méritos a la pequeña fiera, pues todos los presentes estallaban en vítores de elogios hacia el animalito… Dña. Elvira estaba eufórica explicando a todos los presentes, incluido el capitán, de la actuación del animalito: -Me van a disculpar los marineros de guardia, pues no me gustaría que se sintieran ofendidos por lo que voy a decir, ------------------------------------- 156 ------------------------------------
All rights reserved
Doña. Elvira, como le había comentado al cocinero quería colaborar en la enseñanza de que Constanza caminara patroneada por la correa sin necesidad de jalar de ella continuamente, encontrándose la señora paseando con la perrita por las cubiertas superiores del buque, a la enana no le hacía gracias ninguna que a veces la jalaran de la correa, pero aquella era la única manera de que esta obedeciera, mientras ellas paseaban, el patrón mayor de la nave, mataba la cálida y fastidiosa jornada tumbado en su coy, embelesado por el sopor tórrido de la tarde, era catapultado a los brazos de Morfeo, en las entrañas del sueño, los ronquidos de león adulto, eran sonoros y elevados… Constanza que olía lo desconocido, al pasar a la vera del bote salvavidas de babor, empezó con su repertorio de ladridos, la señora en un principio se lo achacaba a las molestias que la correa le podían estas causando, pero ella insistía en la desesperación para que la entendiesen… ------------------------------------ 155 -------------------------------
All rights reserved
tras entre la espada y la pared, si quieres cubrir esas plazas, tienes que meter morenitos, o quedarte más sólo que el capitán araña… Dijo Casimiro con conocimientos de causa… ¡No hables paparruchadas! - Los tintos te están haciendo efectos - Le contestó algo molesto el capitán… ¡Bueno, lo que tú digas! - Tiempo al tiempo - -Pero no te olvides que yo llevo muchos años en esta compañía y esta situación como te dije anteriormente la he vivido en varias ocasiones, otra cosa diferente sería si el cambio fuera el del capitán o Jefe de máquinas, y si me apuras mucho un primero de máquinas o de puente indistintamente, pero te vuelvo a decir, que hasta que el barco no recale por Europa, sobre todo en España, tú no tendrás las plazas solicitadas, vamos como Casimiro que me llamo, es más, soy capaz de jugarme el sueldo del mes si no sale como yo te digo… Concluyó el 1º de máquinas… El médico frustrado bajó la cabeza concentrándose fijamente en su yantar, pues en su fuero interno, algo le decía que Casimiro tenía más razón que un Santo…
All rights reserved
En el transcurso de la comida, el jefe de máquinas le preguntó al capitán por los relevos, del fallecido, el acompañante del mismo, de los tres que estaban a la espera de marcharse, y por supuesto que tendría que solucionar el problema de los dos engrasadores, pues lo que no podían era seguir de bajas a bordo, sencillamente el trabajo de estos dos se los estaban endosando a sus compañeros… Al capitán a cada minuto que pasaba le crecían los enanos: -Yo le puse un telegrama a la compañía notificándole la muerte del marinero y la falta del 2º oficial, en el mismo le solicitaba que nos mandaran sus relevos, ahora con la marcha de los tres de castilla, pues tendré que mandarle a pedir esos puestos también, y ya le comentaré en el mismo las bajas de los dos engrasadores… Dijo el capitán poco convencido, pues de la muerte del marinero ya había transcurrido bastantes días, aún no tenía ningún tipo de contestación por parte de la compañía… Prosiguió hablando sin mucha convicción… -Esperemos que antes de salir de Lagos ya tengamos solucionado el problema… Pronosticó el capitán… Casimiro se encontraba sin la retranca en su lengua, y con muchas ganas de darle riendas sueltas a la sin hueso, pues los tintorros trasegados le habían engrasado la misma: -Perdone capitán, pero yo ahí tengo mis discrepancias… Acto seguido le endosó una arenga al “Viejo”… El 1º de máquinas era el que más tiempo llevaba en la compañía, hablando con mucha propiedad dijo: -Yo no quiero ser pájaro de mal agüero – Pero por experiencias similares vividas anteriormente, te digo que la compañía no te manda esas plazas por estos andurriales, aunque te quedes pelado de tripulación, tú aquí te encuen-
All rights reserved
Le contestó la esposa con mucha resignación… -¡Antes prefiero que la compañía me dé la patada en el culo y me ponga de patitas en la calle! - A que ese malandrín y sus secuaces se salgan con la suya… Contestó el capitán envalentonándose, y queriendo dar por zanjada aquella conversación prosiguió: -Así que poco más tengo que decir al respecto, pero ten por seguro, que mientras yo sea el capitán de esta nave llena de rufianes golpistas, la ley se tiene que cumplir al pie de la letra, guste o no guste, pues no faltaba más… -¡No te aflijas hombre, el cabreo de tu cólera durará poco! -Pues caerás por si solo de maduro – Le dijo con bastante ironía la esposa… -Déjate de sarcasmos, que no está el horno para bollos… Renovando fuerzas para solucionar el problemón que se le venía encima… -Yo terminaré devaneando esta madeja, como Pedro Villaverde que me llamo, así se tenga que llenar el barco con tripulantes de Nigeria o de la Conchinchina, me da igual comer paella, que arroz blanco con pescado o sopa nigeriana… A la hora del bocata por la mañana, ya se sabía en todas las dependencias del barco de la marcha de los tres camaradas Casimiro llegó antes que nadie al comedor de los oficiales, miró dentro de la nevera, encontrando las jarras de cristal repletas de tintorro, éste sacó un buen pote de una de ellas y luego otro, para cuando llegaron el resto de los comensales, el camarero ya había tenido que llenar de nuevo una de las jarras… -------------------------------------- 152 ------------------------------------
All rights reserved
El “Viejo” se quedó cogiendo moscas, un grupo de pensamientos negativos minaban sus seseras, aquellos acontecimientos lo estaban desconcertando, entristeciéndolo la situación, la misma se le estaba escapando de las manos, pues con los tres que le pedían la liquidación en Lagos, había que añadirles las faltas de las plazas del fallecido y del oficial acompañante del finado, más las de los dos engrasadores de bajas en el buque, pues Felipe Díaz seguía sin trabajar de momento… Doña Elvira que había escuchado en silencio toda aquella conversación, se estaba enterando de todo aquel tejemaneje, una vez que se marchó el Sansón del barco, le dijo al esposó: - ¡Pues ya te puedes dar con un canto en los dientes, de que no sean más los que te suban a pedir la cuenta! -¡Qué calladito te tenías lo del cocinero y el marinero José! -No tengo porqué ir pregonando los asuntos internos del barco – Contestaba muy alicaído el capitán… El hombre estaba desorientado, extraviado por su tanta confusión… -Yo la verdad, veo súper fácil la solución a los problemas que se te avecinan… Le dijo la esposa… -¿Estás segura que el tema tiene recurso viable? Preguntó aturdido D. Pedro… ¡Completamente Pedro! Replicó inflexiblemente la mujer… -Quizás estás pensando en que yo dé marcha atrás por lo del perro, pues arreglada vas… Dijo el conductor principal del barco… -¡Genio y figura hasta la sepultura! ¡Pues tú mismo! -Atente a las consecuencias… ------------------------------------ 151 ------------------------------------
All rights reserved
Sebastián se enteró la noche anterior de las decisiones tomadas por sus dos amigos, éste, al momento se unió para ser uno más en las bajas del equipo, presentándose a primera hora del miércoles en el despacho del capitán, aquella nueva petición de liquidación, la admitió el “Viejo” muy mal, sin ni siquiera haberse tomado el primer café de la mañana para despegar en el día, puso el grito en el cielo, pero conocedor de los arranques impulsivos del camarero de los subalternos, pues le tenía bastante respeto, medía mucho sus palabras, pues el aspecto de gladiador del mismo imponía pleitesía: -¡Hombre, usted siempre tan altruista! Le dijo el capitán muy sutilmente… Sebastián que sí que era filántropo, pues todo aquel gran cuerpo estaba lleno de humanidad, sacrificado siempre por los demás, principalmente por sus amigos más allegados, pero a la hora de enfadarse era temible, más cuando trataban de tocarles los bemoles, éste enloquecía… -¡Usted me da el “payoff!- Dijo Sebastián muy secamente, mirándolo fijamente… -¡Esto lo voy a tener que tomar como un motín! ¿Pero qué les pasa a todos ustedes? Siguió hablando el capitán con el tono de voz muy pausada y sin dar sus acostumbrados chillidos… -¡Me cansé de las cabezonerías de algunas personas! Levantándose el corpulento camarero y señalándole al capitán donde tenía que firmar… -¡Usted fírmeme lo que le estoy presentando y déjese de tantos rodeos, que conozco su filosofía barata! -¡Yo soy libre de quedarme donde me dé la dichosa gana, además, no tengo porque dar tantas explicaciones! Concluyó Sebastián poniéndole el bolígrafo en las manos del capitán… ---------------------------------- 150 --------------------------------------
All rights reserved
Desde el alba hasta la puesta del sol, en el transcurrir de tantas horas soportando una temperatura tan elevada con una humedad causante de un letargo de aturdimiento, es culpable de más de un desmayo, aparte de una gran pesadez de ojos, sumado esto al no haber ninguna novedad por parte de la consignataria en relación a la descarga del buque, hacía que los bajones de ánimos en la tripulación fluyeran con bastantes irritamientos, un simple roce entre los marineros era suficiente para que se iniciara una gran discusión, así empezó una de las tantas peleas que abundaban en el barco, con la particularidad que la de estos dos se enteró de la misma el capitán, pues al soplón le tuvieron que dar varios puntos para cerrar la brecha abierta en su pelona cabeza, la gran ojeriza que se tenían entre ambos fue el motivo de la pelea, José cogió por la pechuga al chivato de Isidoro y de un guantazo lo mandó contra uno de los bancos de madera, abriéndose el alcahuete una raja en la calvicie, pues el correveidile estaba acusando públicamente a José de la perdida de unas herramientas… Los dos en presencia del capitán exponía cada uno su versión diferente de los hechos, y como era de esperar, la gran bronca se la llevó José, aunque el otro se llevó su buena coneja en la cabeza… El martes deambulaba con un sol de justicia, sobre el mediodía, uno de los barcos rusos que estaba fondeado cerca del Lago Isla Perdida, levaba anclas y se perdía por la boca del río rumbo al muelle, el acaecimiento no fue del agrado de los ya de por si caídos ánimos, pues de alguna manera la paz que estaba viviendo el barco en el fondeadero se lo debían a aquellas hermosas escoltas que les hacía los dos barcos soviéticos, igual los tiempos de bonanzas que estaba vivi- endo el buque en el refugio se verían alterados, pues los telegrafistas se hacían ecos de las denuncias que ponían todos los día los barcos que eran asaltados por las noches…
All rights reserved
Doña Elvira y Dña. Esther María se encontraban ambas en la cubierta ojeando los progresos de la perrita, superado con notable lo de “Descanso” “En pie” “Deja,” se encontraba el cocinero inmerso en lo de “Tumbada” “la manita,” pero ésta se volvía muy mala alumna cuando las dos damas la mimaban en exceso, se perdía en sus instrucciones y sólo quería jugar, la señora del capitán dialogaba con el cocinero, percatándose éste que su paisana no estaba al corriente de su próximo desembarque, pues aquella para nada le comentó sobre su petición de abandonar el buque en breve, quizá la buena señora ni siquiera se había enterado, pero si le hizo alusión sobre lo de pasear a la perrita por las cubiertas, quería ser participe en aquellas enseñanzas de caminar sin tener que jalar de ella, pues como ya tenía su hermoso collar y una más que chula correa, quedando Fran de acuerdo con la petición de Doña Elvira. ------------------------------------- 148 -------------------------------------
All rights reserved
La perrita rastreaba por los alrededores de la cocina mientras Fran hacía su cometido, ésta olfateaba a los desconocidos que subían a bordo, de repente empezó con su repertorio habitual hacia los forasteros, aun sin vislumbrarlos con toda nitidez, por el efluvio los delataba, sacando su cabeza por una de las puertas de la cocina, el cocinero vio que venía pasillo adelante un señor bien trajeado con un maletín de galeno acompañado por el 1º de puente, aquel era el camino más corto para llegar hasta el camarote del tío Juan, el hombre estaba bastante pachucho, con una barba de varios días tirado sobre su cama, con un color en su rostro que asustaba, el mismo era bastante pálido… El capitán llamó al médico, pues la fiebre tan alta de Juan Espino, le hizo sospechar que fuera paludismo u otra de las tantas enfermedades que pululaban por el continente africano, por suerte, según le diagnosticó el especialista, lo que tenía tío Juan era una fuerte gripe, mandándole el tratamiento adecuado, y sobre todo que tuviera mucho reposo, pero no lo hospitalizaron, el viejo marinero le decía a todos los compañeros, que nunca volvería a ver su familia…
All rights reserved
-Usted no me asusta –Le contestaba Fran saliendo como un cohete, bajando las escaleras en un santiamén, se dirigió a su cabina a redactar el escrito por duplicado, al regresar en presencia del capitán, éste le firmo la nota de renuncia con bastante despecho… Tardó más José en enterarse de lo que había pasado en el puente con su amigo, que solidarizarse con él, subiendo el escrito por duplicado a pedirle la cuenta al “Viejo,” éste, al tener delante de él la nueva petición de desembarque, en un gesto de rabia, casi le rompió las esquelas, arrancándoselas de la mano del marinero, de momento tenía dos escritos en su mesa con sendas peticiones de liquidación, con un cabreo que se subía por los mamparos, pues las cuitas intelectuales y morales del capitán, dejaban mucho que desear… -¡Tonterías las justas! Contestando colérico el caudillo… Y con mucha chulería el chofer principal del Lago Isla Perdida, mientras le entregaba el documento duplicado firmado a José le decía: ¡A ver cuántos más suben a pedir la cuenta! El arrebato de soberbia que lo embargaba le usurpaba la poca personalidad que aquel tenía… En aquel preciso momento se escuchó la alarma general del buque mezclada con los ruidos de la tormenta del exterior, pues alguien se había dejado abierta la llave de una de las bocas de contraincendios del pasillo de estribor, el río de agua corría libremente por todos los rincones anegando todo lo que se encontraba a su paso, este incidente libró a José que el sermón del capitán se alargara algo más… A la caída de la tarde, el tiempo se quedó en calma, la tormenta se alejaba… ---------------------------------- 146 ------------------------------------
All rights reserved
Siguió hablando él sólo como estaba acostumbrado, Fran sabía de qué iba el tema, pues el día fatídico ya llegaba, ya no habría más varitas mágicas… ¡Espero que no tenga que recordarle lo que le dije sobre el desembarco del perro! Le dijo el capitán… Fran al momento le replicó sin pensárselo dos veces: - Pues muy bien, con el desembarco de la perrita me prepara usted el mío… Capitán: ¿Es que acaso me amenaza usted? Fran: ¡Nada más lejos de la realidad! - Simplemente con antelación le comunico que me prepare mi liquidación – Fran: Ahora mismo le subo la petición de mi renuncia por duplicado – para que me sirva el firmado por usted de acuse de recibo… Capitán: ¡Usted es un majadero! Fran: La compañía exige que la baja voluntaria se haga con siete días de antelación, pues bien, el próximo lunes usted me tiene preparada mi liquidación… La tormenta del exterior sonaba con gran estruendo, la lluvia caía con violencia persistente, relámpagos y truenos iban en aumento, pero la tempestad se prolongaba en el interior del buque, Fran le pedía con insistencia su dimisión irrevocable… Fran: ¡A qué tantos resentimientos hacia el animalito! ¡O quizá es por la inquina que le tiene a mi persona! - Seguro que si la perrita la llega a traer algunos de sus aduladores, otro gallo hubiese cantado… Capitán: ¡Paparruchadas! ¡Cayese y no sea tan insolente! ¡Si se quiere ir con su perro de marras, ahí tiene el portalón! ---------------------------------- 145 --------------------------------------
All rights reserved
En la madrugada del lunes, el ruido de los truenos y el resplandor de los relámpagos, puso en pie a casi toda la tripulación, incluida la perrita, amenazaba una gran tormenta con aparatos eléctricos, empezaron los relámpagos unos detrás de otros a meterse a través de los cristales de los ojos de buey, parecía el día dentro de las cabinas, seguidos estos por unos truenos intensos en sus sonidos, el barco se estremecía, la perrita de nuevo estaba asustada con aquel torbellino de ruidos, al alba empezó a llover torrencialmente, aquella manera de caer el agua, hacía tremendos estragos, las trombas caían como si el cielo estuviera roto… La perrita de un lado para otro con el rabo entre sus patas traseras, aunque no daba alaridos lastimeros, quizás los nulos movimientos del barco la tranquilizaban, pues la mar seguía en calma, alterada al caer el agua de la lluvia en la misma… Todo en la vida tiene su lado positivo, y aquella tormenta también lo tenía, pues la misma era señal inequívoca que las descargas en el muelle se paralizarían en su totalidad, las bodegas se mantendrían cerradas, aquel día seguro que no levarían anclas para entrar a descargar… El capitán, que la borrasca le alteraría la mollera, mandó por medio de Fausto en busca de Fran para que éste se presentara en su presencia en el puente, subiendo las escaleras al palomar, el cocinero iba barruntando el temporal que se le venía encima, pues de que otra cosa querría aquel hablar que no fuera referente a la perrita: ¡Pase, pase! Le dijo el capitán permitiéndole la entrada, diciéndole sin más preámbulos: -Me acaban de llamar de la consignataria, comunicándome que por esta semana entraremos a descargar… ----------------------------------- 144 -----------------------------------
All rights reserved
El domingo transitaba con gran parsimonia, después de una buena paella mixta, la mayoría de los tripulantes enfilaban a sus respectivos camarotes a tomarse una buena siesta, algunos a recuperarse de la parranda del día anterior, el capitán se tumbaba en la hamaca que tenía colocada en la cubierta del puente, a ponerse más moreno de lo que estaba, otros como Fran entre ellos, bajaban al chinchorro para darse un buen remojón, aunque el cielo se estaba llenando de nubes grises amenazando tormenta, algún trueno en la lejanía se hacía escuchar, la humedad bastante elevada, la temperatura reinante invitaba a estar dentro del agua, en aquella inmensa piscina… Cuando la pequeña se vio bajando la escala de gato en brazos del cocinero, de la alegría tan grande que llevaba en su cuerpo, se hizo pis, pasando más de dos horas nadando con todos los tripulantes que estaban en aquella mar en calma, allí estaba ella pateando cerca del que se encontraba en el momento en el agua, estos subían todos a descansar al chinchorro, pero la perrita si no la alzaban para ponerla en la pequeña embarcación, en el agua que se quedaba… Por la tarde noche en cubierta aprendía lo de “Siéntate” “En pie” “Deja,” ésta respondía bastante bien, como una buena alumna, al terminar con las enseñanzas de aquel día, le colocó la correa en su flamante y recién estrenado collar, paseando con ella a su vera, enseñándole a través de tener que jalar de la correa para que ésta caminara a su paso, Constanza siempre iba molesta, a ella lo que le gustaba era correr a su aire por toda la cubierta, no tener que someterse a que la estuviesen dirigiendo por medio de la correa, pero era lo que tocaba… ----------------------------------- 143 ----------------------------------------
All rights reserved
allí sucedió, quizá por la tanta espuma de las cervezas andaba haciendo zigzags, lo cierto es que el cocinero terminó dentro de una de aquellas cloacas, costándole aquella caída de llegar al barco lo más retirado que pudo de los demás, pues ni él mismo toleraba aquel hedor… Apenas puso Fran un pie en la cubierta del Lago Isla Perdida, se quitó toda la ropa a excepción de los calzoncillos, aquella ropa terminó en el contenedor de la basura, abrió la llave de la manguera de baldeo y se dio una buena ducha de agua salada, los zapatos una vez bien lavados los dejó en la cubierta para que se oreasen con el sereno de la noche, imitando al agente de los pies descalzos, entró en la cabina solo portando el llavero y la cartera… Dándose varias enjabonadas antes de meterse en la cama, pero aquel desagradable olor como que se le impregnó en su piel, pues esa era su sensación… A la hora de incorporarse al curro, cuando las legañas impiden de ver bien la imagen reflejada en el espejo, seguía llevando a cuesta aquella emanación, quizás era su olfato que le estaba haciendo una mala pasada… Como los mortales somos seres malévolos por naturaleza, el hombre pensó en el cachondeo que se le venía encima aquel día en su trabajo, más en el puesto que él desempeñaba a bordo, para que más… Aguantar carros y carretones, todas las clases de burlas, eso sí, con mucho cachondeo, pero no dejaban de ser sanas ni malintencionadas, algunos bastantes reiterativos y jodiones, pues más de uno desde las entradas diferentes a la cocina, tapándose los orificios nasales, le comunicaban a Fran que para ellos no hicieran aquel día de comer… ---------------------------------- 142 ------------------------------------
All rights reserved
El cocinero hizo cena fría el sábado, así tendría la fonda libre después del almuerzo, allá que salieron en cuadrilla casi la mitad de la tripulación de una sola tacada, la lancha iba repleta de marineros del Lago Isla Perdida, pues algunos meses sin caminar en tierra firme, se nota hasta en el andar, había que ir a dar un garbeo por la metrópolis, pero aquella salida de ocio, que al principio tendría que servir de escape a la gran monotonía que resulta el trabajo a bordo de un buque, terminó como el rosario de la aurora… Entraron en la sala de fiesta recomendada por el de los pies descalzos, todos fundidos en un mismo grupo, simplemente para no ir desperdigados a libre albedrio por la ciudad, allí se armó la marimorena, la pelea fue de órdago, teniendo que intervenir la policía local, pues lo que pasó fue lo siguiente… ------------------------------------ 140 --------------------------------- Una de las tantas chicas que se encontraban en la pista de baile para contentar a la clientela, sacó a bailar a Santiago, éste que la ingesta de bebidas alcohólicas se le había subido a la cabeza, en un momento del baile, levantó a la animadora para ponerla a su misma altura, cosa que aquella no le hizo ni pizca de gracia, quizás al momento de alzarla le hiciera algún tipo de daño, dando la morena un tremendo alarido, allá que viene como un bólido el matón de turno, un negro fornido, aunque no tan alto como Santiago, pero si una mole literalmente hablando, sin mediar palabra alguna, le conectó un derechazo de escuela boxística al mentón del paisano, éste encajó aquel tremendo golpe de mula con un débil tambaleo, pues tampoco sería muy fácil de tumbar de un solo golpe al gigante, el dolor le hizo de reaccionar con la rapidez de un tigre a Santiago, mandándole un obús de artillería pesada al moreno, el hombre cayó al suelo fuera de combate, posteriormente se formó tremenda trifulca, que más de uno terminó con un ojo a la funerala, la sala de fiesta por aquel día terminó cerrada por orden policial, liándose la providencia con los marineros, pues todo lo arregló el de los pies descalzos que allí se encontraba, que estaría cobrando su comisión por llevarle tal cantidad de clientes, aunque aquel día el tiro le saliera por la culata, pero él como pudo convenció a la policía y todo quedó en agua de borrajas, eso sí, haciendo todos promesas de no volver a pisar aquella sala de fiesta… Caminando todos en una piña hacia el muelle para coger la lancha de vuelta al dulce hogar, Fran, tanto se acercó a una de las muchas cloacas que abundaban por la ciudad, pues las mismas eran acequias abiertas, sin saber muy bien lo que ---------------------------------------- 141 -----------------------------
All rights reserved
Por la noche se presentó a bordo el engrasador Felipe Díaz, el hombre se había escapado del hospital, según comentó no aguantó más el encerramiento en aquel antro, pues sólo le daban al día una pastilla, (los médicos le decían que era para combatir la ansiedad tan grande que lo embargaba,) arroz blanco y pescado, él pensó que ese tratamiento se lo podían administrar en el barco, igual la enfermedad no se la curaron, pues el hombre seguía con los mismos síntomas de enajenación mental que le quedó a raíz de la muerte de su estimado amigo, pero kilos no perdió más, porque sólo le quedaban los huesos, tanto que la perrita cuando lo localizó empezó con el repertorio de los ladridos… Fran, que en algunos momentos llegó a pensar de que la perrita era algo racista, salió aquel día de dudas, el animalito no era para nada xenófoba, simplemente que hasta aquel momento, todos los desconocidos para ella que subían a bordo eran personas de color, la enana le ladraba a los extraños, Felipe en aquel momento tenía aquella etiqueta, pues el hombre en tan pocos días había cambiado completamente, así que allí con la perrita confundieron la velocidad con el tocino, pues a ella le daba igual que fueran, negros, blancos o chinos, a los desconocidos, “ladridos que te crio”…
All rights reserved
El soplón con el embuste trataba de confundir a su amo… -¡Me la quieres dar con queso! Le contestó el capitán siguiendo con sus pareceres… - O quizás piensas que me caí de un guindo… -Demasiado temprano para venir a ofrecerse estas busconas... - Mirándolo muy fijamente a sus ojos, concluyó… -No intentes de engañarme con tus pamplinas y desembárcalas de una vez… Muy convencido no quedó el comandante, viendo las caras de trasnochadas de las fulanas, sospechando que aquel le estaba metiendo una trola, pero era su marinero preferente, permitiéndole de vez en cuando algún desliz, finalizó sin más y siguió con su paseo… Aquel encubridor con disfraz permanente de alcahuete, tenía mucho que callar en relación a las prostitutas… Aquellas bajaron la escala de gato desapareciendo en el cayuco por la bahía… Después del almuerzo, Fran bajó al chinchorro con la perrita, con la sana intención de darse un buen chapuzón, abajo estaba Pinto pertrechando la embarcación, pues tenían previsto de salir aquella tarde a pescar, al poner a la enana en el agua para ver su reacción, esta nadaba como si toda la vida se la hubiera pasado en aquella tranquila mar, se dieron cuenta que a Constanza le gustaba tanto el agua como a cualquier pez, tardaba más el cocinero en ponerla sobre la chalana, que la perrita en zambullirse de nuevo, quizás la temperatura también influyera, pero daba a entender a los dos amigos que le gustaba más nadar que correr por las cubiertas… --------------------------------- 138 --------------------------------
All rights reserved
¡He dicho que fuera! ¡No quiero rameras en mi barco! ¡Out, Go out! Cuando aquella escuchó lo de llamar a la policía, se postró a los pies del capitán suplicándole clemencia… -¡Levántese usted! Le dijo D. Pedro más sosegado por la actitud de vencida de aquella infeliz… La acompañaba el marinero Antón con muy pocas ganas a la bella de ébano para que esta desembarcara, pensando en desobedecer aquellas órdenes dadas por el “Viejo”… Encargándole el capitán al 1º de puente que investigara a ver quién era el culpable de aquel atropello… Mientras, en las cubiertas inferiores, iban el resto de las chicas de cabina en cabina haciendo sendos favores y no sólo a los subalternos, pues más de un oficial también entró en el juego…. Al alba del día siguiente, antes de romper el mismo con toda su luminosidad, a la hora de abandonar las prostitutas el barco, Dña. Elvira acompañada en esta ocasión por el esposo, iniciaban el paseo matutino por la cubierta principal, dándose estos de frente con aquel grotesco espectáculo: ¡No puedo creerlo! Decía el “Viejo” estupefacto… ¡No es posible! ¡Esto es una profanación! -¡Oiga Isidoro! Al chivato se le coloreo de rojo hasta la calva… Atónito y paralizado, el correveidiles principal de a bordo, quedó como estatua de sal… ¿Es qué había más mujerzuelas de estas a bordo? No… no D. Pedro, estas estaban embarcando en este preciso momento… ------------------------------------ 137 --------------------------------
All rights reserved
A la hora del café de las tres de la tarde, con el sopor del día como penitencia, como por arte de magia (pues interrogados los dos marineros de guardia, ambos dijeron no haber visto nada) apareció a bordo una de las tripulaciones de uno de los burdeles navegantes que pululaban por la bahía, aquellas tripulaciones de los cayucos que proliferaban por todo el fondeadero… Al momento desaparecían por las distintas cabinas, pero una de ellas, en busca de un nuevo parroquiano, viendo la puerta de uno de los camarotes abierta, se metió como Juan por su casa, la moza entró en la misma boca del lobo, nunca mejor dicho, pues el chillido que salió por aquella puerta se escucharía en la proa del barco, el capitán irascible desde el quicio de su cabina daba tremendo vozarrón… Uno de los marineros de guardia subió echando el bofe, ¡Pero como ha subido esta mujer a bordo! Dijo el capitán montando en una fuerte embestida de cólera… El marinero Antón Prieto, sin saber que replicar, trató de argumentar algo: -Créame que lo siento en el alma – -¡Pero no sé por dónde subió! -¡A otro perro con ese hueso! El capitán se subía por los mamparos… ¡Écheme fuera a esta chica! Bramaba el “Viejo” haciendo aspavientos con sus manos señalándole a la muchacha por donde tenía que irse… Aquella los miraba con los ojos desorbitados, se les salían estos de las órbitas… El capitán se dirigió en un inglés casi perfecto a la morena: ----------------------------------- 136 ---------------------------------------
All rights reserved
First | Previous | Page 218 of 751 | Next | Last
write to us if you want to leave us a message
© 2026 Safe Creative