About the work
Sebastián se enteró la noche anterior de las decisiones tomadas por sus dos amigos, éste, al momento se unió para ser uno más en las bajas del equipo, presentándose a primera hora del miércoles en el despacho del capitán, aquella nueva petición de liquidación, la admitió el “Viejo” muy mal, sin ni siquiera haberse tomado el primer café de la mañana para despegar en el día, puso el grito en el cielo, pero conocedor de los arranques impulsivos del camarero de los subalternos, pues le tenía bastante respeto, medía mucho sus palabras, pues el aspecto de gladiador del mismo imponía pleitesía:
-¡Hombre, usted siempre tan altruista! Le dijo el capitán muy sutilmente…
Sebastián que sí que era filántropo, pues todo aquel gran cuerpo estaba lleno de humanidad, sacrificado siempre por los demás, principalmente por sus amigos más allegados, pero a la hora de enfadarse era temible, más cuando trataban de tocarles los bemoles, éste enloquecía…
-¡Usted me da el “payoff!- Dijo Sebastián muy secamente, mirándolo fijamente…
-¡Esto lo voy a tener que tomar como un motín!
¿Pero qué les pasa a todos ustedes? Siguió hablando el capitán con el tono de voz muy pausada y sin dar sus acostumbrados chillidos…
-¡Me cansé de las cabezonerías de algunas personas! Levantándose el corpulento camarero y señalándole al capitán donde tenía que firmar…
-¡Usted fírmeme lo que le estoy presentando y déjese de tantos rodeos, que conozco su filosofía barata!
-¡Yo soy libre de quedarme donde me dé la dichosa gana, además, no tengo porque dar tantas explicaciones! Concluyó Sebastián poniéndole el bolígrafo en las manos del capitán…
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Title Página - 150 - Constanza ·La Perrita Navegante"
Sebastián se enteró la noche anterior de las decisiones tomadas por sus dos amigos, éste, al momento se unió para ser uno más en las bajas del equipo, presentándose a primera hora del miércoles en el despacho del capitán, aquella nueva petición de liquidación, la admitió el “Viejo” muy mal, sin ni siquiera haberse tomado el primer café de la mañana para despegar en el día, puso el grito en el cielo, pero conocedor de los arranques impulsivos del camarero de los subalternos, pues le tenía bastante respeto, medía mucho sus palabras, pues el aspecto de gladiador del mismo imponía pleitesía:
-¡Hombre, usted siempre tan altruista! Le dijo el capitán muy sutilmente…
Sebastián que sí que era filántropo, pues todo aquel gran cuerpo estaba lleno de humanidad, sacrificado siempre por los demás, principalmente por sus amigos más allegados, pero a la hora de enfadarse era temible, más cuando trataban de tocarles los bemoles, éste enloquecía…
-¡Usted me da el “payoff!- Dijo Sebastián muy secamente, mirándolo fijamente…
-¡Esto lo voy a tener que tomar como un motín!
¿Pero qué les pasa a todos ustedes? Siguió hablando el capitán con el tono de voz muy pausada y sin dar sus acostumbrados chillidos…
-¡Me cansé de las cabezonerías de algunas personas! Levantándose el corpulento camarero y señalándole al capitán donde tenía que firmar…
-¡Usted fírmeme lo que le estoy presentando y déjese de tantos rodeos, que conozco su filosofía barata!
-¡Yo soy libre de quedarme donde me dé la dichosa gana, además, no tengo porque dar tantas explicaciones! Concluyó Sebastián poniéndole el bolígrafo en las manos del capitán…
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Work type Literary: Other
Tags poesía romántica
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Registry info in Safe Creative
Identifier 1509095129263
Entry date Sep 9, 2015, 2:17 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Francisco Déniz Bruno. Date Sep 9, 2015.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1509095129263-pagina-150-constanza-la-perrita-navegante-