Cuando no hallo tu piel, luego de soñar que te acaricio entero, compruebo que… esta realidad, sin ti, no vale nada. Cuando intuyo que tal vez nunca más nos será permitido estar unidos, siento que en mi pecho, mi corazón está sin latidos. Cuando creo que nunca más he de sentir tu boca, tu voz, tu risa, tu mirada, tus manos, tu calor, tu cuerpo y un te amo de tus labios… llega el vértigo, la fuerza se va, se acorta mi respiración, me invade el vacío, mi esperanza se hace trizas. Entre inspiracione
All rights reserved