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35844 results found for tag:"relato".
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relato "el pozo"
12/12/2023
Cínico Malkavian
relato/microrelato: "No paraba de cavar. Su cara, brazos y torso desnudo estaban pintados de tierra y mugre; su pantalón lleno de polvo marrón fino; y sus botas rotas conservaban aún la suela con la que poder defenderse de algún alacrán que, con mucha suerte, brotaba junto a las piedras que esparcía alrededor del agujero y que masticaba, ya muerto, sin el más mínimo escrúpulo. Estaba escuálido, pero todos y cada uno de sus músculos visibles se definían en un retrato de hambre y ardúa labor; mientras apuñalaba el terreno con la pala, a un ritmo frenético que sonaba como un metrónomo de furiosas campanas de la muerte. La superficie ya le quedaba alta, por encima de la cabeza, sumergiendo su figura en aquel agotado inframundo donde no aparecía una lombriz para prestarse a un húmedo manjar. En un ínfimo descanso, aquel hombre pretendía saciar su sed orinando apenas unas gotas sobre un cuenco de carne formado con sus propias manos; y desesperado lamía el sudor de sus brazos, esculpiendo con su lengua surcos de barro en un frustrado intento por degustar líquido. El cielo, de color amarillo, no daba tregua. Los rayos del sol impactaban como agujas en su espalda quemada, encorvada en un intento de proteger, al menos, su pecho mientras trabajaba sin cesar. Ni siquiera los buitres tenían la valentía de presentarse, como ángeles prestos a dar la extremaunción, por aquel cielo de llamas invisibles. No se lamentaba, ni rezaba. No invocaba a los elementos; porque la madre naturaleza, en justificada veganza y superioridad de poder, también nos había abandonado. Aquel ser humano no era un loco, ni se comportaba como tal: excavaba un pozo en un lugar al azar, en ese desierto interminable que se perdía en los trescientos sesenta grados del horizonte, buscando el tesoro más preciado de todos: el agua. Y no estaba dispuesto a perecer hasta, como poco, encontrar lodo con el que darse por satisfecho y poder esculpir su propia tumba, en aquel futuro donde ninguna otra cosa tenía ya valor."
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relato "mártir"
12/05/2023
Cínico Malkavian
relato corto: "Su cuello era un camino suave por el que ir despacio. Me palpitaba el corazón como en aquella primera vez, cuando mis polillas hicieron su aquelarre de iniciación en el interior de mi pecho. La besaba, sin atender al reloj de la luna, siguiendo con calma la ruta sensible hasta sus orejas; con esa ternura que no hace apenas ruido, pero que invita a conversar entre versos silenciosos que no se recitan con palabras, sino con el aire que escapa involuntario del alma mediante gemidos. Agarré con delicado tacto la parte interior de uno de sus muslos mientras seguía con mi juego de labios. Noté como tensó las piernas en un breve acto reflejo por cerrarlas, pero se relajaron de repente, dejándose llevar con esa confianza hacia mí que tan culpable me hacía sentir: mi instinto vampiresco ya hubo ganado su batalla conmigo en otra situación similar. Y entonces me dispuse a morder, pero no como aquella vez que he referido ─y de la que prefiero no hablar─, sino con la pasión de ese otro fuego que escondía entre las tinieblas de mi monstruosidad, más allá de la sed de sangre que satisfacían mis caninos con las gargantas de otras como ella... pero a las que no quise tanto como a ella. Continué devorando con amor, sutilmente, hasta llegar al lóbulo bajo el pabellón auricular sobre el que pronuncié un "te amo". Subí mi mano, acariciando con la delicadeza a la que me invitaba aquel cuerpo, hasta encontrar su monte de venus para apretarlo con la naturaleza de una lujuria despojada de banalidad y rebosante de deseo. Entonces la miré a sus preciosos ojos, oscuros casi negros, inmensamente dilatados y contrastando con el blanco marfil de sus globos oculares destelleando húmedos. Aquel retrato era la firma de su compromiso. Tras la ventana, el azul oscuro del horizonte advertía de la aurora que mi piel, por entonces, no era aún capaz de soportar. Besé sus labios gruesos y, desnudo, salté al exterior volando en mi forma de murciélago, para no volver. No merecía ser cómplice de mi martirio."
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relato "vándalos maduritos"
11/24/2023
Cínico Malkavian
"Dedicaron toda su vida a llegar adonde estaban. Josefa, Eulalia y Bautista se hicieron buenos amigos en la residencia y, a su vejez, ya cojeaban aburridos de relatar y escuchar infortunios y quejas. Les hacían alguna que otra visita en navidades, cuando los nietos sabían que se rifaba la paga extra y que tendrían su parte del pastel si llevaban a cabo el usurero paseo por la antesala funeral del moribundo pensionista. El resto del año tenían que conformarse en compañía de las palomas del parque de enfrente, donde iban a sentarse cada tarde a la hora en las que se les permitía salir del cautiverio. Allí, un día, escucharon a un chaval contándole a sus colegas una experiencia con un "viaje" de tramadol. Josefa, en un principio, sin más pretensión que la de hablar, se unió sin muchos prejuicios a la conversación que mantenía aquel grupillo, y éstos echaron unas risas con ella. ─Me voy, que me ponen la cena a las siete. Espera Yoni... ─le dijo la abuelilla al psiconáuta, sacando, de la cesta del andador, el bolso donde estaba su pastillero─. Toma un caramelillo ─y le soltó una píldora─. ─¡Gracias señora! Mañana ando por aquí, por si le interesa hacer negocios ─se despidió el muchacho─. Ahí comenzó su tardía adolescencia. Los tres maduros dispensaban uno de sus medicamentos para el dolor, que había remitido notablemente desde que emprendieron el negocio. Se habían convertido en gángsters e iban a comerse el mundo, dispuestos a fundirse todo lo que podían dejar de herencia, disfrutando al máximo lo que les quedaba de tiempo tirando pasta, como los futbolistas. Los encontraron tiesos, tumbados juntos y desnudos en la pequeña cama del apartamento donde dormía Bautista. Sobre la mesita había un bote de viagra, lubricante y botellas de alcohol caro. Los tres murieron de un ataque al corazón, después de montarse una orgía que habían registrado con el teléfono de Eulalia. No cumplieron sus últimas voluntades, pero en aquel vídeo lo dejaron claro: "No nos oficien misas. Si ésto es lo que nos espera en el infierno, queremos ir allí."
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EL ENTUSIASMO
11/22/2023
Elena Azcondo Sanchez
Un dia cualquiera en una mujer cualquiera de mediana edad, que busca la motivación para dar sentido al dia dia.
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relato "la pared separando"
11/17/2023
Cínico Malkavian
relato corto: "Cuando se conocieron se cayeron en gracia al instante. Compartían aficiones y eran seguidores del mismo equipo de fútbol, entre otras banales similitudes a las que la gente normal se presta a dar una notable importancia. En mi caso, sin ninguna necesidad a estas alturas de la vida de salirme de mi soberbia excentricidad, me limitaba a comportarme de forma educada con ambas parejas. Lo típico: dar los buenos días o prestarme a llamar a los bomberos si veo que sale humo espeso de alguna de sus casas y tengo constancia de que hay animales en peligro dentro. Vivían en viviendas adosadas que compartían un rellano en común donde, al principio, montaban alguna que otra fiestecilla privada a la vista y al oído de cualquiera. Para mí no suponía demasiada molestia en realidad: a fin de cuentas, tenían el mismo derecho que yo cuando salía a fumarme un porro al escalón de mi propiedad, en el límite entre mi espacio profano al mundo exterior que entonces pisaba con los pies; pero a ellos, sin embargo ─y en vano─, parecía molestarles lo mío. Comenzaron a hacerme algunos chistecillos en secreto, pero con la osadía suficiente para sentirse valientes. Algunos eran hasta ingeniosos ─siendo fruto de personas con tan pocas inquietudes─, como llamarme "hermano bastardo de Miércoles". Una mañana escuché gritos. Por lo visto, una de las mujeres quería poner una estructura en medio del rellano sobre la que dejar entrelazar ramas de plantas. Aquella señora, un poco más inteligente que los demás, acabó por entender que del roce que hace el cariño a veces brota la confianza hasta dar asco. Y de repente, ante mis ojos, la "lucha con palos" de Goya cobró vida en un moderno escenario, donde aquellos dos amigos que la noche anterior jugaban con la "XBox", no paraban de soltarse hostias entre el abrazo de amarre firme de sus respectivos amores, cuya utilidad objetiva era la del barro en la escena del pintor. Y yo, el ilegítimo "Addams", además de un canuto, me "pimpé" en mi bordillo una bolsa de palomitas."
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relato "desahogarse"
11/14/2023
Cínico Malkavian
relato corto: "Cumplía sobradamente con cualquier sana expectativa, para bien y para mal. Era una mente brillante en toda materia de estudio, capaz de competir en primera división en la disciplina que fuese, aún en quehaceres que no suponían más que un mero entretenimiento laborando, en las amplias horas muertas que se sucedían tras atender un sinfín de responsabilidades autoimpuestas, los hilos del tiempo como un telar de neuronas trabajando por amor al arte sin parar. Pero no es precisamente la excelencia esa cualidad con la que una persona hace amigos, y en esa asignatura tenía un suspenso. Su vocación por atarearse escondía un trasfondo melancólico a la luz de las medallas resplandeciendo en su museo interior; pero en la jungla de cemento en la que pretendía desarrollarse en sociedad, cada victoria propia ─aún sin concursar─ evidenciaba la incompetencia, pese a titánicos esfuerzos, de los que se sentían derrotados a los pies de sus virtudes. Del acoso constante en la calle de las malas ideas; la esotérica tristeza de aquella chica se procesaba cada vez más hacia una explícita y holgada arrogancia. Vestida con esa armadura, lidiaba con las vejaciones de un mundo al que no pidió venir y del que empezaba a querer largarse. Y pasos más allá en el camino de su soberbia, la injusticia de los juicios envidiosos prendía en combustión, dejando ver el humo de la ira... hasta explotar. Meditando en el calabozo, tras dejar medio muerta en una acera nadando sobre un río de sangre a una de sus verdugos, aprendió que algunas cosas importantes no son tratado para hincar codos en la mesa, sino de acción por el derecho a la dignidad. Y de esa reflexión antropológica donde la guerra, por desgracia, es motivo de progreso, entendió que la genialidad es un tesoro que también se presta a defender, si hace falta, a cualquier precio."
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ensayo "el fantasma de Tesla"
11/10/2023
Cínico Malkavian
ensayo corto: "Andaba inmerso en mis estudios metafísicos buscando "la verdad" entre textos pseudoepígrafos de hace unos pocos de cientos de años. Entre metáforas pretendía dilucidar los misterios que el alma, en su infinita hermenéutica, esconde más allá del cuerpo físico, entre esa conciencia ─o lo que pueda ser─ universal a la que busco cuando estoy demasiado colocado y a la que llamo 'Dios'. Mucho más allá del maquiavélico negocio que supuso aquel movimiento hace un par de décadas de "la ley de atracción" ─que no fue más que una banal interpretación simplista de "the master key system"─, de un grupo de "alquimistas" neo-liberales convirtiendo la ingenuidad de las masas en millones de dólares para sus autores y algunos tantos otros modernos charlatanes y oportunistas; no está de más a veces preguntarse qué tan insignificantes somos en la inmensidad del universo y qué hay más allá de lo que, hasta ahora, hemos sido capaces de revelar empíricamente. En un frustrado tren de pensamiento mirando, en un momento dado, una polilla golpeándose sin cesar contra el vidrio de una bombilla, me acordé de Tesla. Cerré el libro que estaba leyendo y empecé a pensar en aquel mago cuyo futuro ─que es nuestro presente─ le pertenece, tal y como profetizó una vez. Aquel titán conocía bien uno de los lenguajes demiúrgicos, la matemática, y por medio de ella desvelaba las leyes con las que manipular fuerzas invisibles para hacerlas poderosas. Y de la luz fantasmal de aquel hombre en la confusión de mis esotéricas tinieblas revoloteando en la pared como la sombra de un insecto, descarté ─una vez más─ los postulados mágicos de las llamas sobre cera en las velas de color negro. Porque aquel tio sí que era un mago de verdad."
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2311076044828
relato "el oficinista"
11/07/2023
Cínico Malkavian
relato/ensayo: "No estaba muy bien de la cabeza, era evidente. Lo encontré bañándose desnudo en el río donde desembocan las cloacas de la ciudad, asentado en una zona poco transitada. Cuando un viandante pasaba por allí, salía corriendo tras él con su miembro bailando al ritmo de sus patas abiertas, como un lagarto de pie echando una carrera sobre el agua; aunque viendo los rostros de la gente, para ellos era algo así como un monstruo de los pantanos. ̣─¡Disculpe señor! ¿tiene usted un momento para atenderme? ─me dijo entusiasmado y andando hacia mí. ̣̣─Sí, pero no voy a darte dinero. Si quieres te invito a un canuto. ─le respondí, curioso por escuchar y hecho ya a la idea de que soy un imán para estas personas. ─Gracias señor, pero no consumo mientras estoy trabajando ─me contestó aquel tipo en cueros. Me salió una risa espontánea. Dí una calada y, tras echar el humo a un lado, me dispuse a atenderle. ─Pues nada amigo, cuéntame. ─Usted algún día va a morirse, ¿verdad? ─me preguntó mirándome con los ojos muy abiertos. ─Claro. Pero no vas a matarme, ¿no? ─le contesté siguiéndole el juego. ─¡No! ¡Faltaría más! Pero, por la voluntad, si se muere antes que yo, le oficio una misa. ─No soy devoto y no me llevo bien con Dios. ¿Eres cura? ─me resultaba divertida aquella conversación─. Además, ¿Y si la palmo en otra ciudad? ─Soy un agente de seguros de los muertos a la vanguardia, un freelance globalizado. Trabajo on-line. ─¿y tu oficina? ─Ahí. ─El hombre me señaló en la otra orilla un lugar donde había un teclado roto de ordenador y una silla 'gamer' abandonada. Eché una carcajada. ─Está bien. ¿Qué voluntad me cobras por incinerarme y tirar mis cenizas a la basura? Esa es la ceremonia que quiero. ─Con el porrillo que me has ofrecido, para cuando termine la jornada, me basta. ─Trato, pero no le digas a la poli que te he pagado con droga. ─le dí una china generosa─. ─Soy un profesional, señor. Puede estar tranquilo. Y tras despedirnos se tiró feliz al agua, panza arriba. Supongo que ya había echado el día."
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2311035969339
relato "el banco vacío"
11/03/2023
Cínico Malkavian
"Nos conocimos en la edad del pavo, esa etapa de la vida donde los medianamente espabilados empiezan a aprender que todo lo que les enseñaron de niños era mentira. A nosotros dos, la vida ya nos había dado un par de lecciones que, a nuestro pesar, nos transformaron prematuramente en pequeños hombrecitos, aún con bigote lacio y de pelo fino. No obstante, conservábamos parte de esa sana ingenuidad que lastran para siempre aquellos que crecimos sin demasiadas personas alrededor. Quizá por eso éramos como hermanos: nos metíamos en líos juntos, salíamos de ellos de la misma manera y hacíamos las paces como si nada, después de solucionar alguna estúpida y absurda discrepancia a hostias. Éramos unos desgraciados, pero nuestras experiencias se sucedían curiosas e interesantes en unas biografías que no dejaba de parir "plot points". Sabíamos exprimir la ironía de nuestra mala suerte y nos reíamos de todo el mundo, sin complejos ni sentimientos de culpa, como dos diablillos que cayeron en la tierra sin brújula ni norte, pero dispuestos a dar por culo si ese era nuestro cometido. Una tarde, ya de adultos, se nos hizo nuestro primer silencio incómodo en más de 25 años de amistad. En esa extraña situación, se me ocurrió abrir la boca: ─Hermano... ─le dije dispuesto a hablar. ─No me llames hermano como esos pijos de mierda que van de 'traperos' ─me interrumpió. ─Está bien, subnormal ─así solíamos hablarnos en confianza─. ¿Te has dado cuenta de que somos como una pareja, pero sin lo bueno? ─¿Y que quieres? ¿que follemos? ─No. Te la vas a tener que seguir machacando ─Nos hacían gracia estas cosas, pero ya estábamos aburridos. Tras unos segundos mudos volví a hablar─. ¿Por qué no nos damos un tiempo? Estoy hasta los cojones de tí; y tú de mí. Nos quedamos callados un rato. Luego levantamos el culo de aquel banco y cada cual tiró en una dirección. Hace ya un par de años que no sabemos el uno del otro. Nos echamos de menos, pero a los dos nos da pereza arreglar un problema que no tuvimos."
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2310315867945
relato "la hacienda de los jesuítas"
10/31/2023
Cínico Malkavian
"Suelo parar por ese lugar con frecuencia. Se cuenta de él alguna que otra historia de fantasmas paseándose por sus pasillos, pero yo hasta entonces no había tenido ninguna experiencia paranormal. Era una tarde gris y tenía poco tiempo, pues al llegar a la hacienda ya me quedaba menos de una hora y media de luz. Estaba deseoso de entrar a una zona donde no pude acceder en todo el verano, a causa de unas zarzas gigantes que tapaban la puerta de entrada y que ya estaban pudriéndose en el suelo. En el interior, era tal el silencio, que oía cómo el eco de mi respiración rebotaba en las paredes. Subí a la planta de arriba pegado a un lado de una escalera que temblaba a cada pie que ponía en un peldaño, y entré a una habitación que parecía como una especie de campanario con una estructura de madera. Creí escuchar algo similar a unas gallinas cerca. Salí un tanto extrañado y, ya en el pasillo, se hizo de nuevo la nada. Aún así tuve curiosidad y miré qué podía haber, encontrándome con un montón de mazorcas secas sin grano, tiradas por el suelo de algo que pudo ser un gallinero. Bajé de nuevo tranquilo, pensando que quizá lo que oí fueron palomas; y entré a un lugar donde hay un pozo con una soga que cae hacia su abismo. Siempre quise saber qué anudaba; así que la cogí y, sujeta firme en mi mano, me aparté del agujero. Comencé a sacar cuerda. Era interminable. Descansé unos segundos tras amontonar varios metros de ella a mi lado y, al volver a mi labor, algo tiró con fuerza desde abajo, llevando mis hombros violentamente hacia adelante. La agarré firmemente, echando mi cuerpo hacia atrás; pero un segundo tirón me arrojó hacia el suelo de boca. Solté inmediatamente el cordel, que regresaba velozmente al infierno, a la vez que rompieron en un ensordecedor estruendo las gallinas que no vi, en la planta de arriba, cacareando en un alboroto que parecían demonios carcajeándose. Salí de allí echando hostias, pálido; y me detuve cuando creí que iba a vomitar el corazón. Volveré... cuando lo supere."
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Shakira es más fina que yo
10/26/2023
Patricia Cardona Roca
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Punk por lo sano
10/26/2023
Patricia Cardona Roca
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relato "el escalador"
10/17/2023
Cínico Malkavian
relato corto: "El mundo laboral es una jungla repleta de depredadores que comparten un mismo conjunto de atributos, definiéndose todos y cada uno de los competidores como integrantes de una única especie: el ser humano. Y como monstruos sociales, desarrollamos la política en pos de los postulados éticos que describen las pautas de la guerra en civilación y la violencia post-moderna, mediante el sutil arte de trepar a la cima de nuestros objetivos a cualquier precio. Aquel tipo era un inculto, un vago y un jodido incompetente; pero supo ganarse ─al principio─ el beneplácito de sus superiores, como si realmente le hubieran pagado por ello y no por la labor que debía desempeñar. Entraba suave, como un guante de seda, haciendo el papel del tonto en "la cena de los idiotas"; pero terminó en un puesto de gran responsabilidad, mandando y dando órdenes, que es lo único que supo hacer en todo su exitoso recorrido escalando sobre los hombros de quien se prestara, con su mejor voluntad, a hacerle su trabajo. Asentado en su trono, no le importaba una mísera mierda fraguar el despido de eficientes padres y madres de familia, cualificados brillantes trabajadores o humildes empleados que sencillamente hacían bien lo que tenían que hacer. Delegaba las más absurdas y estúpidas decisiones meditadas en caliente sin dar un segundo de tregua a la sensatez ni a la compasión. No obstante, ahí sígue el hijoputa, en su feudo disputando el sitio, sutilmente, de otros como él; sin más razón de asiento que la estar en posesión de secretos e información sensible a disposición de salir a la luz públicamente si alguna ofensa o leve empujón de funciones lo precisa. Y como no hay moraleja que me guste, concluyo con que Satanás no es un híbrido cabrón de color rojo con tridente: puede ser cualquier 'nerd' con un poco de mala leche y falto de escrúpulos (y también de un par de hostias)."
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relato "la casa de las herramientas"
10/13/2023
Cínico Malkavian
relato corto: "Nadie sabía quien era realmente aquella mujer. No tenía la inquietud de hacer amigos, no hablaba con nadie -ni tampoco sola- y se limitaba a alzar la mano en señal de paz cuando la miraban insistentemente. No daba mala impresión: llevaba el pelo limpio y recogido, no le colgaba bisutería y vestía ropas probablemente rescatadas de la basura, pero escrupulosamente pulcras. Su asentamiento se ubicaba en mitad de una haza yerma tras la autopista que describe los límites de la urbe, en lo que queda de vega. Allí, en una pequeña choza abandonada que sirvió antaño de trastero para las herramientas, se hospedó durante un par de meses. Murió atropellada en uno de esos tantos tientos a la suerte que jugaba todos los días al cruzar la carretera, para buscar algo útil en los despojos de la civilización. No fue un acontecimiento de relevancia para la gente, salvo por la morbosa inquietud de contemplar un cuerpo abierto con las vísceras esparcidas sobre el asfalto. Tenía cierta curiosidad por ver cómo había vivido en su zulo, así que fui para allá, abrí la puerta -protegida con una humilde cuerda- y entré. Aquello estaba impoluto. Había un pequeño colchón en el suelo bajo una manta, un bidón de plástico con agua, un cazo, ropa doblada en una esquina, un cepillo sin palo y un cuaderno con un lápiz metido en el muelle que apresa a las hojas. En él había dibujado, con gran talento, algún pantocrátor y otras representaciones religiosas. Pensé en llevármelo, pero aquello no era mío, así que lo metí bajo la ropa de su cama deseándole un descanso en paz. Al salir de allí la puerta se cerró ante mi. Tras unos segundo adecuando la vista a la oscuridad, desde una diminuta ventana circular casi a la altura del techo, tras de mí, cruzaba un halo de luz hacia ella, donde había escrito "Que Dios te bendiga". Volví a abrir, sin darle más importancia, y até de nuevo un nudo desde fuera. Días después alguien prendió fuego a aquello. Y por mi naturaleza demoníaca, deseé a los pirómanos que ardan en el infierno."
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2309305450311
CONCURSO MECENAS LEGIONENSIS 2023
09/30/2023
Brianda Orgaz de la Peña
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2309205367245
C. La gotita Cap 07 - Su Nombre
09/20/2023
Arlot
Cuento romántico fantástico
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2309205367221
C. La gotita Cap 02 - El principio.
09/20/2023
Arlot
Cuento romántico fantástico
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C. La gotita Cap 09 - Silencio, se sueña
09/20/2023
Arlot
Cuento romántico fantástico
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