relato "vándalos maduritos"
11/24/2023
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"Dedicaron toda su vida a llegar adonde estaban. Josefa, Eulalia y Bautista se hicieron buenos amigos en la residencia y, a su vejez, ya cojeaban aburridos de relatar y escuchar infortunios y quejas. Les hacían alguna que otra visita en navidades, cuando los nietos sabían que se rifaba la paga extra y que tendrían su parte del pastel si llevaban a cabo el usurero paseo por la antesala funeral del moribundo pensionista. El resto del año tenían que conformarse en compañía de las palomas del parque de enfrente, donde iban a sentarse cada tarde a la hora en las que se les permitía salir del cautiverio.
Allí, un día, escucharon a un chaval contándole a sus colegas una experiencia con un "viaje" de tramadol. Josefa, en un principio, sin más pretensión que la de hablar, se unió sin muchos prejuicios a la conversación que mantenía aquel grupillo, y éstos echaron unas risas con ella.

─Me voy, que me ponen la cena a las siete. Espera Yoni... ─le dijo la abuelilla al psiconáuta, sacando, de la cesta del andador, el bolso donde estaba su pastillero─. Toma un caramelillo ─y le soltó una píldora─.
─¡Gracias señora! Mañana ando por aquí, por si le interesa hacer negocios ─se despidió el muchacho─.

Ahí comenzó su tardía adolescencia. Los tres maduros dispensaban uno de sus medicamentos para el dolor, que había remitido notablemente desde que emprendieron el negocio. Se habían convertido en gángsters e iban a comerse el mundo, dispuestos a fundirse todo lo que podían dejar de herencia, disfrutando al máximo lo que les quedaba de tiempo tirando pasta, como los futbolistas.

Los encontraron tiesos, tumbados juntos y desnudos en la pequeña cama del apartamento donde dormía Bautista. Sobre la mesita había un bote de viagra, lubricante y botellas de alcohol caro. Los tres murieron de un ataque al corazón, después de montarse una orgía que habían registrado con el teléfono de Eulalia.

No cumplieron sus últimas voluntades, pero en aquel vídeo lo dejaron claro: "No nos oficien misas. Si ésto es lo que nos espera en el infierno, queremos ir allí."

Literary: Other
relato
microrelato

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Cínico Malkavian
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Title relato "vándalos maduritos"
"Dedicaron toda su vida a llegar adonde estaban. Josefa, Eulalia y Bautista se hicieron buenos amigos en la residencia y, a su vejez, ya cojeaban aburridos de relatar y escuchar infortunios y quejas. Les hacían alguna que otra visita en navidades, cuando los nietos sabían que se rifaba la paga extra y que tendrían su parte del pastel si llevaban a cabo el usurero paseo por la antesala funeral del moribundo pensionista. El resto del año tenían que conformarse en compañía de las palomas del parque de enfrente, donde iban a sentarse cada tarde a la hora en las que se les permitía salir del cautiverio.
Allí, un día, escucharon a un chaval contándole a sus colegas una experiencia con un "viaje" de tramadol. Josefa, en un principio, sin más pretensión que la de hablar, se unió sin muchos prejuicios a la conversación que mantenía aquel grupillo, y éstos echaron unas risas con ella.

─Me voy, que me ponen la cena a las siete. Espera Yoni... ─le dijo la abuelilla al psiconáuta, sacando, de la cesta del andador, el bolso donde estaba su pastillero─. Toma un caramelillo ─y le soltó una píldora─.
─¡Gracias señora! Mañana ando por aquí, por si le interesa hacer negocios ─se despidió el muchacho─.

Ahí comenzó su tardía adolescencia. Los tres maduros dispensaban uno de sus medicamentos para el dolor, que había remitido notablemente desde que emprendieron el negocio. Se habían convertido en gángsters e iban a comerse el mundo, dispuestos a fundirse todo lo que podían dejar de herencia, disfrutando al máximo lo que les quedaba de tiempo tirando pasta, como los futbolistas.

Los encontraron tiesos, tumbados juntos y desnudos en la pequeña cama del apartamento donde dormía Bautista. Sobre la mesita había un bote de viagra, lubricante y botellas de alcohol caro. Los tres murieron de un ataque al corazón, después de montarse una orgía que habían registrado con el teléfono de Eulalia.

No cumplieron sus últimas voluntades, pero en aquel vídeo lo dejaron claro: "No nos oficien misas. Si ésto es lo que nos espera en el infierno, queremos ir allí."
Work type Literary: Other
Tags relato, microrelato

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Identifier 2311246203758
Entry date Nov 24, 2023, 9:40 AM UTC
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Author. Holder Cínico Malkavian. Date Nov 24, 2023.


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