NO VOY A MENTIRTE
No voy a mentirte, extraño a mis hijos en su versión de bebés, tan chiquitos, con sus rollos, descubriendo el mundo, tomando teta, pidiendo brazos y dando besos melosos…
No voy a mentirte, aunque a veces extraño los bebés que fueron también extrañaría horrores los niños que son hoy, cómplices, aventureros, con ideas fuera de este mundo. Extrañaría escucharlos darme sus puntos de vista y explicaciones de antología para su edad.
Y también extrañaría los minutos que me dan para hacer mis cosas o tomarme mi café mientras juegan. Extrañaría la calma en los viajes en coche nunca antes experimentada cuando era bebés. Extrañaría que me cuenten sus problemas y sus aventuras con sus amigos. Extrañaría los carteles de “te amo mama” que me dejan escondidos.
No voy a mentirte, aunque a veces llega la melancolía por los bebés que fueron no volvería el tiempo atrás si eso significa perder a los niños que son hoy.
Y seguramente disfrutaré los adultos que serán, consiguiendo sus metas, trazando sus propias aventuras, despegando del nido con amor y seguridad en sus maletas. Disfrutaré todas sus versiones, aunque en mi corazón siempre serán mis pequeños, mis amores. Aunque porten canas, aunque tengan sus propios hijos, aunque me saquen una cabeza.
Cada etapa de la vida llega con desafíos y con regalos. Somos cíclicos, somos seres en eterno desarrollo. Honremos cada etapa, saquémosle el jugo, creemos memorias y fluyamos pues de eso se trata criar.
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