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2602154568627
Del Caos a la Trascedencia. Poemario de un moribundo.
02/15/2026
Alex Prats Enriquez
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2602144562000
San Valentín
02/14/2026
Stefany Loreley Toya Vaga
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2602134556088
La libertad llega despacio
02/13/2026
Gota de Rocío Azul
La libertad llega despacio, como una respiración que no pide permiso. Es el instante en que el alma deja de buscar y simplemente se reconoce, temblorosa, en el espejo líquido del amanecer. Allí, donde el pasado se deshace en un resplandor sin nombre, todo el peso que alguna vez dolió se convierte en niebla azul, leve, evaporándose en quietud. La redención no grita: apenas murmura en el borde de una lágrima que se atreve a caer. Se siente en la piel cuando el viento acaricia las memorias sin herirlas, cuando el corazón se abre y deja entrar la luz como si fuera una antigua promesa cumplida. La libertad —esa forma secreta del amor verdadero— no huye del mundo: lo abraza. Lo disuelve en claridad, gota a gota, hasta que solo queda la esencia: un alma en paz con su historia, un silencio que canta bajo la lluvia. Y entonces sí, el rocío azul comprende su destino: caer para brillar, caer para ser. La libertad no es un horizonte que se conquista: es un temblor que despierta en el centro del ser, una brizna de eternidad que respira bajo la piel del tiempo. Cuando el alma se encuentra con la redención, se escucha un zumbido antiguo en el jardín interior, allí donde las raíces beben de aguas azules que no pertenecen a este mundo. Es entonces cuando la sombra se disuelve y los recuerdos —esos pájaros cansados— se posan por última vez antes de volar hacia la claridad. En ese espacio sin nombre, la memoria deja de pesar. El fuego del perdón asciende por la columna del aire y transforma los fragmentos en destellos, en polvo de luz. El pasado se curva, se vuelve espiral; lo que dolió ahora florece en símbolo, en ofrenda, en canto silencioso que se eleva al cielo interior. La libertad no es huida, sino regreso. Es el alma volviendo a su origen luminoso, vestida con el oro matinal del amanecer. Allí, donde la gota de rocío azul se deshace sobre la hoja, Dios se pronuncia sin palabras y todo lo que fuimos se convierte en bruma sagrada. Entonces comprendemos: la redención no nos aguarda fuera, sino dentro del temblor que somos, en la danza perpetua entre la herida y la luz. Allí, en ese resplandor que no se apaga, el alma recuerda su nombre verdadero y, al hacerlo, respira por fin la libertad. Aimée Granado Oreña ©️ Gota de Rocío Azul 💦
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2602134556033
Sin anunciarse (Relato)
02/13/2026
Gota de Rocío Azul
La libertad llegó a Emilia una tarde de lluvia, sin anunciarse. No fue un grito, ni una revelación estruendosa, sino algo pequeño: el modo en que decidió no responder al insulto de su jefe, el modo en que guardó silencio, respiró hondo y se dijo por dentro: “Yo no soy esto que él dice. Yo valgo más que este momento”. Aquel día, al salir de la oficina, el cielo era una sábana gris, pero el mundo le parecía distinto. Caminó sin paraguas, dejando que las gotas le empaparan el rostro. No era indiferencia: era cansancio de huir. Durante años se había escondido en el miedo, soportando humillaciones, traiciones pequeñas, renuncias silenciosas a su dignidad. Creía que no tenía elección. Creía que la libertad era un lujo para otros. Mientras avanzaba por las calles mojadas, recordó a su madre diciéndole, cuando era niña: “Hay cosas que nadie puede quitarte: tu conciencia, tu capacidad de amar, tu dignidad. Aunque todo lo demás se derrumbe.” Entonces, en medio del ruido de los autos y del agua golpeando el asfalto, estas palabras regresaron como un zumbido antiguo a su pecho. Se detuvo ante un semáforo en rojo y observó a la gente correr con prisa. Una mujer arrastraba a un niño que lloraba, un hombre discutía por teléfono, un adolescente miraba al suelo como si no quisiera existir. Emilia se vio reflejada en cada uno de ellos: siempre apurada, siempre obediente, siempre temerosa de perderlo todo. Pero ¿qué era “todo” si, en el intento de conservarlo, había sacrificado tanto de sí misma? Al llegar a casa, el cansancio se le derramó en una lágrima, luego en muchas. No eran solo de rabia: eran de duelo por todas las veces que se traicionó para encajar, por cada “sí” dicho cuando quería decir “no”. Se sentó en el suelo de la sala, entre cajas apiladas desde hacía años con cosas que nunca se atrevió a tirar, como si acumular objetos pudiera llenar los huecos que dejaba su propia ausencia. Fue entonces cuando lo entendió: la libertad no era hacer lo que quisiera, cuando quisiera. La libertad era reconocerse en el espejo sin agachar la mirada. Era sostener su verdad sin aplastar la de otros. Era un temblor suave en el centro del pecho que le decía: “Tienes derecho a ser, sin pedir perdón por existir”. Esa noche abrió un cuaderno viejo. Las hojas estaban amarillas, llenas de poemas escritos en la adolescencia. Uno hablaba de un “rocío azul” que caía sobre la hierba y, al tocar la tierra, brillaba como un pequeño sol. Recordó haber escrito que cada gota era un alma humana, frágil pero luminosa, llamada a caer no para desaparecer, sino para fecundar la vida. Leyó sus propias palabras y sintió vergüenza y ternura a la vez: cómo había podido olvidar esa voz interna, tan pura, tan convencida de que cada persona tiene un valor que nadie puede comprar ni vender. Al día siguiente, en la oficina, el ambiente era el mismo de siempre: pantallas encendidas, teclas sonando, miradas cansadas. Su jefe, de nuevo, levantó la voz por un error mínimo, buscando un blanco para su frustración. Esta vez, sin embargo, algo en Emilia no retrocedió. No fue una rebeldía altiva, fue un tipo de serenidad nueva. —Le corregiré el informe —dijo, mirándolo a los ojos—. Pero le pido respeto. Mi trabajo puede tener errores, mi valor como persona, no. El silencio en la sala fue denso, casi incómodo. Su jefe frunció el ceño, dispuesto a estallar, pero no lo hizo. Algo en la firmeza tranquila de Emilia lo desarmó. Murmuró un “está bien” y se alejó. Los compañeros la miraron con sorpresa; algunos, con admiración contenida, otros con temor. Emilia sintió que las piernas le temblaban, pero por dentro una luz se encendía. No había cambiado el mundo. No había derrocado tiranías ni escrito manifiestos. Sin embargo, acababa de reclamar un territorio que le pertenecía desde siempre: su dignidad. Y comprendió que ese valor era inalienable, no porque nadie pudiera atacarlo, sino porque nadie podía arrebatárselo sin su consentimiento íntimo. En los días que siguieron, Emilia empezó a notar detalles que antes ignoraba. El guardia del edificio, a quien nadie saludaba, tenía ojos cansados pero amables. La señora de la limpieza cantaba bajito mientras barría el pasillo. Un compañero que parecía huraño resultó estar cuidando solo a su padre enfermo. Emilia escuchó más y juzgó menos. Descubrió que la libertad interior no la apartaba del mundo; al contrario, la acercaba. Sentirse libre la hacía ver con más claridad el valor de los demás. Se dio cuenta de que la dignidad no era solo un derecho propio: era también una responsabilidad. Tenía el deber de reconocer la humanidad en cada rostro, incluso en los que le resultaban difíciles de amar. Una tarde, al salir, vio a una compañera nueva llorando en el baño. Se acercó con delicadeza, sin invadir. —¿Quieres que me quede un momento? —preguntó.
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2602134556019
Con dignidad, con orgullo
02/13/2026
Gota de Rocío Azul
Libertad, río callado, que en mi pecho se desborda, eres la fuerza que aborda el pensamiento sagrado. Es cual vergel consagrado, liberado de cadenas, das sentido a las arenas del camino que dolía, porque al final merecía tu raíz entre mis venas. Tu raíz entre mis venas es amor sin posesión, el que da siempre razón al alivio de las penas. Rompes sombras y condenas con tu luz humilde y pura; no dominas ni censuras, solo enseñas a mirar: que el amar es liberar para servir a su altura. Para servir a su altura hace al alma más humana; ya no teme a la malsana de la asfixia que tortura. Y brota así la hermosura de entregarse sin dolor, y en el acto del amor se redime la cadena para quien ama y ordena desprenderse del temor. Desprenderse del temor, la mirada que perdona, la ternura que emociona cuando deslumbra el amor. Más allá del propio error hay un puente que reúne, que supera a quien desune sin dominar ni imponer: lo que ha de convencer que el dolor no quede impune. Que el dolor no quede impune, que importe cada quimera, cosechando primavera en la verdad que nos une. Libertad, raíz inmune, con su luz cual fiel arrullo, hazme cauce del murmullo, voz que abrace, no que mida, pues amar es dar la vida con dignidad, con orgullo. Aimée Granado Oreña ©️ Gota de Rocío Azul 💦
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2602124549786
EL VEGETARIANO SUPLICÓ
02/12/2026
ACAPPELLADEEP
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De la vida, el amor y otras vainas - Poemario breve
02/11/2026
Manuel Parrilla Sánchez
Colección de poemas
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2602104521849
Amorismo Mágxicos (la maxa del amor)
02/10/2026
Ana Lamela Rey
Muestra de Amorismos Mágxicos (un fragmento)
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2602104521825
Amorismo Magxicos (la maxa del amor)
02/10/2026
Ana Lamela Rey
El amor, las relaciones afectivas, los juegos del amor y los juegos de palabras... El amor cósmico, animal y cotidiano. El amor como filosofía que busca la verdad y la belleza. El amor de las plantas, las frutas y las cosas inanimadas. El amor y otros menesteres.
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2602104521757
Lo deseado (Ars cupiditatis)
02/10/2026
Ana Lamela Rey
Una reflexión sobre el deseo como fuerza vital: el deseo de maternidad y de hijidad, el deseo de la palabra creativa y poética, el deseo de vínculos, de amor, de sexo.
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2602094514272
En ese instante
02/09/2026
Gota de Rocío Azul
En el misterio del alba, cuando la creación aún respira su primer pensamiento, tu esencia se filtra entre los pliegues del aire. No llegas como carne, sino como vibración que la brisa lleva para despertar los pétalos dormidos. Eres la sombra de la luz, la forma que el infinito utiliza para recordarse a sí mismo. Te presiento en la claridad que precede al amanecer, en ese instante donde el sol aún no existe, pero ya brilla en promesa. Allí, mi alma se abre como cáliz, recibiendo el néctar invisible de tu presencia. Cada gota es una revelación, una palabra divina pronunciándose en el idioma del silencio.En el agua veo tu rostro expandirse como un círculo de eternidades. No tiene contornos, no conoce límites. Así eres: pura emanación de lo invisible, hálito que atraviesa lo sagrado y transforma el vacío en ofrenda. Me arrodillo ante el milagro de sentirte sin poseerte, de amarte sin poseer más que el temblor que dejas al rozar el alma. En ti se deshace lo humano, y lo eterno canta. Eres templo y llama, huella y resplandor, la plegaria que el universo pronuncia cuando el amor se vuelve espíritu.En cada partícula del aire, mi fe se enciende. Reconozco tu signo en la gota de rocío que besa la hoja dormida, en la luna que derrama su claridad sobre la piel del mundo. Todo cuanto existe murmura tu nombre, y al oírlo mi ser se disuelve, regresando a la fuente, azul y viva, donde comenzó el deseo. Amor secreto, amor divino: no eres oculto, sino infinito. Tu silencio arde más que mil palabras, tu ausencia reposa en la plenitud. En ti, lo sagrado se enamora de lo humano, y el alma comprende al fin que todo amor verdadero es una forma de oración. En la aurora sin forma, te presiento, amor callado, esencia fugitiva; brotas del aire azul, gota cautiva, que enciendes el caudal del pensamiento. Te quiero en el instante, en su momento, cual llama inexorable que se aviva; de tu sombra la vida se deriva, y en mi pecho resguardo tu cimiento. Tu silencio es mi fe, mi iniciación, donde lo eterno y lo mortal confluyen, y el alma en luz reposa en su oración. En ti las horas pasan , se diluyen; y el mundo, al contemplarte en comunión, revela al fin anhelos que construyen. Aquellos que destruyen; no saben que hacendoso es el destino que inspira con su empeño matutino. Aimée Granado Oreña ©️ Gota de Rocío Azul 💦
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2602094513558
Bajo el llanto del cielo
02/09/2026
Gota de Rocío Azul
Hubo un instante en que el mundo pareció detener su aliento. El día, cansado de tanta ausencia, inclinó su frente y una lágrima de luz descendió desde el cielo, como si el infinito mismo sintiera la pena de los mortales. Lloró el cielo, sí… porque el amor se había callado en la boca del alma, porque los corazones olvidaron el idioma de la ternura, porque en el jardín de la esperanza sólo quedaba una flor temblando en soledad. El viento, en silencio, quiso consolar al horizonte, pero su canto se ahogó entre nubes grises… Y yo, que todavía te pienso con el alma en los ojos, sentí que esa lluvia era tu lágrima y la mía, un mismo llanto sostenido entre dos orillas invisibles. Hasta el cielo lloró cuando tu nombre cayó de mis labios, no como palabra, sino como oración imposible. Entonces comprendí que el dolor también es sagrado, que cada gota que cae se purifica en su caída, y que aún lo que muere deja un eco en lo eterno. Así, bajo el llanto del cielo, mi corazón curvó su forma hacia la fe, y en lugar de tristeza, hallé un resplandor: el amor que trasciende, el amor que no exige, el que sobrevive al silencio y se reencuentra, purificado, en la eternidad del alma. Aimée Granado Oreña ©️ Gota de Rocío Azul
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2602094513459
Desde antes del tiempo
02/09/2026
Gota de Rocío Azul
Dicen que las flores guardan el secreto de los corazones: que toda rosa ofrecida respira la nostalgia de un sueño que aún tiembla entre dos almas. Yo no lo sé, pero cada pétalo parece un suspiro detenido por la eternidad, un silencio perfumado que intenta decir lo que el amor calla. En San Valentín, las manos entregan flores sin saber que entregan estrellas. Hay un antiguo pacto entre la savia y la memoria: toda flor nace por un juramento de luz. Cuando el tallo se inclina hacia el pecho amado, el universo se conmueve y respira más hondo. ¿Quién comprende su enigma? Las flores no mienten, sólo velan. Dicen con su aroma lo que el alma pronuncia cuando el cuerpo calla. En el temblor del perfume hay presagios de eternidad, una huella del Paraíso que aún sueña en los jardines del corazón. Quizás San Valentín no sea un día, sino un estado del espíritu; un instante en que la flor recuerda su origen celeste y el amor se reconoce en su espejo fragante. Y mientras el mundo celebra, las flores siguen su diálogo secreto con la eternidad: cada una sabe a quién fue destinada desde antes del tiempo. Aimée Granado Oreña ©️ Gota de Rocío Azul
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Eterno Amor
02/09/2026
Gota de Rocío Azul
Y así va a trascender, no importa el tiempo, han sido muchos sueños compartidos, senderos entre azares sostenidos venciendo la oquedad del contratiempo. No solo fue el candor de un pasatiempo, pues siempre nos sedujo lo genuino, la magia de tu verso peregrino que un día me escribiste sin sosiego, diciendo que tu amor andaba ciego tratando de adosar nuestro destino. Y así pude escuchar lo que era mío, aquello que la vida me entregaba trayendo la emoción que ya esperaba la dosis de mi edén a tu rocío. No he vuelto a transitar por lo sombrío, pues tú ya me acompañas sin reparos y puedo vislumbrar todos los claros aquellos resilientes al abismo, que un día me atrapaba en su ostracismo y hoy surten los anhelos más preclaros. Eterno amor infuso desde el alma, la fuerza de un guerrero en su batalla que brinda lo sublime donde vaya aplica por la paz que inspira calma. Entiendes el ayer que se desalma quedando atrás lo ingrato y lo perdido, haciendo que el sendero compartido retome nuevamente la esperanza, no importa si persiste la añoranza: ¡Lo nuestro ha de triunfar sobre el olvido! Aimée Granado Oreña © Gota de Rocío Azul
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2602094513336
Si tu ausencia respira en mi pecho
02/09/2026
Gota de Rocío Azul
¿Cómo consolar este dolor que me asfixia, si tu ausencia respira en mi pecho como un océano sin orillas? Las lágrimas no bastan: cada gota que cae lleva tu nombre y en su cristal se reflejan los días en que mi alma era jardín de tus palabras. Regreso a ti en el pensamiento, como quien vuelve al templo destruido para rescatar su propia fe. Pero hallo solo el eco de tu voz dormida, como un perfume que se niega a morir. Amor mío… eras la flor que mi espíritu soñaba, la melodía que cruzaba mis noches con alas de ternura. Hoy, el viento me pronuncia y cada letra tuya me atraviesa. ¿Cómo consolar este dolor que me asfixia? ¿Con qué luz sanar la herida invisible que dejaste en la orilla de mi alma? Intento respirar la esperanza, pero el aire parece tu sombra. Intento dormir, y la luna me pregunta por ti. Quizás el consuelo no sea olvidar este dolor, sino abrazarlo como quien abraza la lluvia: dejando que purifique hasta el rincón más oscuro del corazón. Porque amar, aunque duela, es sentir que aún vive en mí la chispa de lo eterno. Y si algún día vuelves, hallarás en mis ojos un cielo que aprendió a llorar sin dejar de amar la luz. Hasta entonces, soñaré con tu nombre sobre mi pecho, como una flor dormida bajo el rocío de la esperanza. Aimée Granado Oreña ©️ Gota de Rocío Azul 💦
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Demasiadas palabras (poema)
02/09/2026
Alejandro B. Cohen
Demasiadas palabras (poema) Cuéntame mi amor ¿cómo se vive en la muerte? ¿Es cierto lo del túnel de luz, ese umbral? ¿Del otro lado, tus seres queridos que murieron antes? ¿Te esperaban con los brazos abiertos? ¿Existen los abrazos aunque no los veas, el amor sin nombre? ¿Hay memoria, o todo ocurre en un instante que no envejece? ¿O existe la escuela de lo que fuiste y la posibilidad de lo que serás? ¿Hombre o abeja? ¿Eliges tú, o deciden los dioses ajenos? ¿O simplemente no estás en el sistema solar? ¿Ves otros soles, otras estrellas? O simplemente no caben las palabras, y menos los poemas, en esa muerte donde vives ahora. Mientras yo aquí, vivo sin ti, una vida sin vida, y con demasiadas palabras. Versión 2: Demasiadas palabras. Poema. Cuéntame, mi amor, ¿cómo se vive en la muerte? ¿Existe el útero de luz, el calor de la transición? ¿Del otro lado, rostros, miradas, risas familiares, viejos afectos? ¿Existen los abrazos, el amor sin nombre? ¿Hay memoria, o todo ocurre en un instante que no envejece? ¿Puedes ver lo que fuiste y la posibilidad de lo que serás? ¿Hombre o abeja? ¿Eliges tú o deciden los dioses ajenos? ¿O no estás en la Vía Láctea? ¿Ves otras telarañas de soles y estrellas? O simplemente no caben las palabras, y menos los poemas, en esa muerte donde vives ahora. Mientras yo aquí, sin ti en una muerte disfrazada de vida, con demasiadas palabras. Version en inglés. Too Many Words Poem Author: Alejandro B. Cohen Tell me, my love, how does one live in death? Is there a womb of light, the warmth of the crossing? On the other side—faces, eyes, familiar laughter, old affections? Do embraces exist, love without a name? Is there memory, or does everything happen in an instant that never grows old? Can you see what you were and the possibility of what you will be? Man or bee? Do you choose, or do foreign gods decide? Or are you no longer in the Milky Way? Do you see other webs of suns and stars? Or perhaps words simply cannot hold it, and poems even less, in that death where you live now. While I remain here, without you in a death disguised as life, with too many words. Cuéntame mi amor ¿cómo se vive en la muerte? ¿Es cierto lo del túnel de luz, ese umbral? ¿Del otro lado, tus seres queridos que murieron antes? ¿Te esperaban con los brazos abiertos? ¿Existen los abrazos aunque no los veas, el amor sin nombre? ¿Hay memoria, o todo ocurre en un instante que no envejece? ¿O existe la escuela de lo que fuiste y la posibilidad de lo que serás? ¿Hombre o abeja? ¿Eliges tú, o deciden los dioses ajenos? ¿O simplemente no estás en el sistema solar? ¿Ves otros soles, otras estrellas? O simplemente no caben las palabras, y menos los poemas, en esa muerte donde vives ahora. Mientras yo aquí, vivo sin ti, una vida sin vida, y con demasiadas palabras. Versión 2: Demasiadas palabras. Poema. Cuéntame, mi amor, ¿cómo se vive en la muerte? ¿Existe el útero de luz, el calor de la transición? ¿Del otro lado, rostros, miradas, risas familiares, viejos afectos? ¿Existen los abrazos, el amor sin nombre? ¿Hay memoria, o todo ocurre en un instante que no envejece? ¿Puedes ver lo que fuiste y la posibilidad de lo que serás? ¿Hombre o abeja? ¿Eliges tú o deciden los dioses ajenos? ¿O no estás en la Vía Láctea? ¿Ves otras telarañas de soles y estrellas? O simplemente no caben las palabras, y menos los poemas, en esa muerte donde vives ahora. Mientras yo aquí, sin ti en una muerte disfrazada de vida, con demasiadas palabras. Version en inglés. Too Many Words Poem Author: Alejandro B. Cohen Tell me, my love, how does one live in death? Is there a womb of light, the warmth of the crossing? On the other side—faces, eyes, familiar laughter, old affections? Do embraces exist, love without a name? Is there memory, or does everything happen in an instant that never grows old? Can you see what you were and the possibility of what you will be? Man or bee? Do you choose, or do foreign gods decide? Or are you no longer in the Milky Way? Do you see other webs of suns and stars? Or perhaps words simply cannot hold it, and poems even less, in that death where you live now. While I remain here, without you in a death disguised as life, with too many words.
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2602084502319
SILENCIO
02/08/2026
Stefany Loreley Toya Vaga
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2602084499589
Síncopa
02/08/2026
Stefany Loreley Toya Vaga
Poemario 2026 Málaga
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CARNICERO DEL ALMA
02/08/2026
Eugenio Vaz-Serra Pomares
Se jubila mi diestro carnicero, ¿Quién me cortará la carne que tanto me hace disfrutar?,¿Quién sacrificará ofrendas a mi Dios?, simple, un robot que las posará en poliestireno expandido y envolverá en polipropileno, el código de barras, el precio del delito.
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2602084498377
UN AMIGO DE DIOS. ENTROPÍA DEL AMOR.
02/08/2026
Jose Ángel Gutiérrez Herrero
Estar cerca de Dios no es ir a misa para seguir siendo una mala persona.
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