Navegándome la sangre nace canoa mi pluma y recogiendo va el zumbido de una humanidad a oscuras Suelo quedarme despierta para oír aquellas voces apagadas, misteriosas confundidas, dolorosas… Soy abismo sentenciado de un ruiseñor que grita de pájaros que ya no cantan y de otros que rengos, trinan Hay fibra y buena madera que cercenan sistemáticos por el metal miserable que justifica la sangre A ojo de buen halcón y a fibra de alma hechicera veo agitarse palomas probándose alas nuevas Escándalos y
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