Search
public copyright
inscriptions
7706 results found for tag:"microrrelato".
2208291883335
Diario de un orate (XII): dilemas
08/29/2022
No oculto que he sentido un cierto placer al escuchar esta madrugada el reventón húmedo que nos ha regalado una tormenta de granizo. Experimento igual satisfacción al seguir el noticiario cada día: pandemia, inflación, incendios, cambio climático, precios de la energía, viruela del mono. No se me malinterprete: no busco la destrucción de la especie, … Sigue leyendo Diario de un orate (XII): dilemas
All rights reserved
2205051072848
El Rescate
05/05/2022
Ha llegado el día y el príncipe Alonso se dispone a matar al dragón y conocer al fin a su verdadero amor.
All rights reserved
2204271007821
Una nueva vida
04/27/2022
Microrrelato para participar en el concurso Rubric
All rights reserved
2204210970759
NEUMONECTOMÍA
04/21/2022
A pesar de tantas horas de trabajo Martín decide hacer una operación más.
All rights reserved
2204140921746
Noa
04/14/2022
Por fin he vuelto a casa, al instituto y llevo una vida media normal, pero sabía que esto no duraría... Noa está aquí de nuevo.
All rights reserved
2204130911993
LA SIRENA Y EL PESCADOR
04/13/2022
Microrrelato que detalla la pequeña historia de un pescador y una sirena.
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0
2201150250347
Coche de alquiler
01/15/2022
Microrrelato finalista en el VIII Certamen de Microrrelatos Ateneo de Mairena
All rights reserved
2110289652277
Elena y el edificio abandonado
10/28/2021
Nadie con un mínimo de prudencia entraría en aquel edificio abandonado; por eso solo la pequeña Elena lo visitaba. Ella no tenía prudencia, pero sabía leer esa palabra, aunque le costaba pronunciarla. Tampoco tenía un hogar de verdad: su numerosa familia compartía una chabola y a nadie parecía importarle que la niña desapareciera, mucho menos … Sigue leyendo Elena y el edificio abandonado
All rights reserved
2110249623422
Elena y el edificio abandonado
10/24/2021
Nadie con un mínimo de prudencia entraría en aquel edificio abandonado; por eso solo la pequeña Elena lo visitaba. Ella no tenía prudencia, pero sabía leer esa palabra, aunque le costaba pronunciarla. Tampoco tenía un hogar de verdad: su numerosa familia compartía una chabola y a nadie parecía importarle que la niña desapareciera, mucho menos … Sigue leyendo Elena y el edificio abandonado
All rights reserved
2106298208079
Relatos Antológicos - Volumen 3
06/29/2021
Buena parte de los relatos y, en especial, los microrrelatos de esta colección tienen una cualidad epigramática. De hecho, nada más comenzar a leerla (y debo aclarar que, contra mi costumbre, lo hice al azar y por el medio, caso práctico»), se me vino inevitablemente a la cabeza el metaepigrama de Juan de Iriarte en el que el poeta define el género: A la abeja semejante, para que cause placer, el epigrama ha de ser pequeño, dulce y punzante. Se situaba así don Juan en la estela de Escalígero, quien, en el tercero de sus "Poetices libriseptem", había caracterizado el epigrama por estar dotado de breuitas etargutia, esto es, de brevedad y agudeza. Pues bien, ambas cualidades (y con más de salado que de dulce, pese a Iriarte) caracterizan buena parte de estos relatos, que prefieren este registro al de la intriga enigmática a lo Monterroso.
All rights reserved
2106248172795
Chaika
06/24/2021
—Abuela, abuela, ¿a que esta eres tú? Valentina mira las páginas a todo color del libro que su nieta le ha puesto sobre las piernas y sonríe. —Así es, Catia, soy yo. Aunque hace ya muchos años de eso. —¿Antes de que yo naciera? —Sí, y antes también de que mamá naciera. —¡Ala! —La pequeña … Sigue leyendo Chaika
All rights reserved
2009055256903
CIRCORIS
09/05/2020
Microrrelato que narra las aventuras de dos compañeras de escuela, que al hacer un acto de magia, una desaparece, pero con el tiempo logran encontrar el bucle para estas viajando entre dos momentos del tiempo, hasta que una muere y se interrumpe el ciclo.
All rights reserved
2008255115522
REFLECTO
08/25/2020
¿Cual es la verdadera naturaleza del ser humano? Voy a contarte una historia, pero no la mía, sino tu historia, la de tu especie y como se condenó a si misma. Un microrrelato que nos lleva a conocer los orígenes de la vanidad humana.
All rights reserved
Aquel Congreso Internacional en la Universidad únicamente me aportó un dolor de cabeza que soporté, estoico, durante días. Pude encontrarme con la señorita Bernares; se sorprendió sobremanera al verme y tuve que improvisar una absurda historia para justificar tantos meses fuera de la vida pública, si es que los científicos llegamos a tener algo parecido a ella. Me contó, entusiasmada por encontrarme allí, que las cosas en el laboratorio habían mejorado, que la jefa —sí, ella; esa persona a la que todavía no me atrevo a nombrar— había comprendido su valía y que ahora se sentía más feliz. Así que misión abortada: no era, en absoluto, inteligente sugerirle que se uniera a mi equipo. Mejor así, estoy convencido de que aquella brillante, pero ingenua investigadora, habría terminado por causarme serios problemas, a buen seguro aduciendo excusas éticas absurdas a mi gran obra. Me resultó profundamente extraño volver a salir a la calle, a plena luz del día y ante otros congéneres, debiendo abandonar el actual espacio subterráneo que hace las veces de centro de trabajo y de hogar. Aún así, reconozco que la conversación con la señorita Bernares fue fructífera para comprobar que los niveles de estulticia del resto de la especie humana siguen a la misma altura. Y, por otro lado, observar a quien no me atrevo a nombrar, siquiera a distancia, había sido más estimulante de lo que había pensado. De aquello hace casi dos meses. La vuelta a la rutina en mi refugio me aportó serenidad y energía. Sigo escrupulosamente mi regla de mantener el menor contacto posible con el exterior, solo cuando necesito víveres o materiales y siempre a través de enlaces o compras por internet. Tampoco me interesan, en lo más mínimo, las noticias que vienen de fuera: cuando mi gran proyecto esté concluido, eclipsará cualquier otro acontecimiento pasado, presente o futuro. No obstante, debo reconocer que mi curiosidad científica, en estos días, es más fuerte que mi voluntad. Según he podido saber, desde hace aproximadamente cuatro semanas, la población mundial está aislada, prácticamente al completo, debido a la extensión pandémica del SARS-CoV-2, de la familia del virus SARS-CoV, que ha originado la enfermedad por coronavirus que los expertos han denominado COVID-19. Considero especialmente interesante el análisis del por qué existe tan alta letalidad asociada a este nuevo coronavirus, así como su ágil y rápido mecanismo de infección y propagación. Si no estuviera inmerso en mi gran opus magnum, el estudio de este nuevo virus monocatenario positivo sería un bonito entretenimiento para mi mente privilegiada. Esta pandemia refuerza una opinión personal que nadie me tuvo en cuenta: desde la teoría de la selección natural de Darwin hasta las actuales tesis evolutivas sintéticas, nadie ha sido capaz de reflejar el valor del medio ambiente en el desarrollo de la especie. Los humanos, con sus industrias superfluas, sus hábitos depredatorios y su capitalismo salvaje, están destrozando el hogar común. Estamos llegando a una situación insostenible y el planeta ha dicho basta; consecuencia lógica ante tanta irresponsabilidad. Por otro lado, la debilidad de quienes habitan la superficie es palmaria: solo deben permanecer en sus casas unas semanas y parece que les va la vida en ello. Eso me hace estar seguro de que cuando me conozcan, admirarán mi fortaleza y comprenderán. La crisis que atraviesa el mundo actual me da la razón. Es necesario un cambio urgente. Los humanos no son más que una especie molesta y egoísta. Pero todo cambiará cuando revele la verdad. Responsabilidad como sacrificio; poder verdadero para llegar a la inmortalidad. Corto y cambio.
All rights reserved
2004113629989
55. El librero
04/11/2020
Cerró la puerta de madera, tras echar un último vistazo a la calle desierta. ¿Qué iba a ser de él? ¿Y de aquello por lo que había luchado durante toda su vida? Había perdido a su mujer quince años atrás por culpa de un maldito cáncer que la había arrancado de su lado de manera fulminante. Desde entonces se había refugiado entre aquellas estanterías repletas de historias que le recordaban que el mundo podía ser un lugar mejor. Contaba con 75 años de edad y, aunque las cuentas y el negocio eran llevados por su hijo pequeño —algo alocado, pero respetuoso de ese sueño que, a su abuelo primero y a su padre después, les había costado tanto tiempo erigir—, todavía pasaba los días en la trastienda, procurando mantenerse ajeno al público, salvo a aquellos clientes de toda la vida que se acercaban al establecimiento, más en busca de buena compañía y conversación que de la última novedad editorial. Había escuchado en el parte, o en el telediario, como lo llamaban los jóvenes de hoy en día, que él era grupo de riesgo y que el confinamiento iba a ser total. Debía cerrar su pequeña tienda hasta nueva orden, que nadie sabía a ciencia cierta cuándo se produciría. En sus más de sesenta años entre aquellas paredes había tenido que luchar contra muchos enemigos de la cultura: una dictadura y un incierto paso a la democracia, diversas crisis económicas, el cambio de costumbres de la sociedad o el tremendo impacto de internet, los ordenadores y los inventos modernos para leer libros digitales, que tanto daño le habían hecho. Todo ello sin contar la página esa donde alguien podía comprar cosas, también libros, sin salir de casa. Algo del Amazonas, o cosa así. Y ahora, esto… Cabizbajo, rebuscó su álbum de fotografías, guardado en el segundo cajón de la vieja mesa. Se detuvo en una de las imágenes que mejores recuerdos le traía. En ella, aparecía sonriente, junto a Camilo José Cela y Paco Umbral, en uno de los muchos encuentros que había auspiciado en aquella librería. Lo cerró y lo dejó en su lugar, con mimo. Su hijo había insinuado que esta situación iba a ser fatal y que, tal vez, había llegado el momento de rendirse. Pero él confiaba. Este no podía ser el final.
All rights reserved
Microrrelato presentado al certamen Relatos en cadena, de la Cadena SER
All rights reserved
1907241523390
5. Desengañada
07/24/2019
No sé si debo rendirme. No lo sé. Simplemente no tengo fuerzas para seguir golpeándome con cada muro que el día a día me pone delante. ¿Entiendes? Todo esto es una mierda… a ratos. O casi siempre. Me he cansado de pelear por imposibles y de crear futuros que nunca llegan… Llevo demasiado tiempo diciéndome a mí misma que me merezco lo mejor y, tras el punto y aparte, solo hay frustración por coleccionar expectativas incumplidas. No… no le voy a dar el gusto al destino de verme sufrir. Sé que se
All rights reserved
1907241523338
7. La chica del lazo azul
07/24/2019
7:55. Como cada mañana, me siento temprano frente a la ventana de mi salón para ver ese lazo azul. Tan alegre, tan vivo. Hoy tampoco falta a su cita, regalándome una de esas miradas que me hacen sentir el más afortunado del mundo. Solo ese gesto me infunde energía para sobrellevar la pesada carga a la que me enfrento. El lazo azul se esconde tras las cortinas de su ventana, pero sigue observándome: somos jugadores cómplices en una misma partida que comenzamos cada día, en la que no hay vencedore
All rights reserved
First | Previous | Page 112 of 386 | Next | Last
write to us if you want to leave us a message
© 2026 Safe Creative