About the work
Cerró la puerta de madera, tras echar un último vistazo a la calle desierta. ¿Qué iba a ser de él? ¿Y de aquello por lo que había luchado durante toda su vida? Había perdido a su mujer quince años atrás por culpa de un maldito cáncer que la había arrancado de su lado de manera fulminante. Desde entonces se había refugiado entre aquellas estanterías repletas de historias que le recordaban que el mundo podía ser un lugar mejor.
Contaba con 75 años de edad y, aunque las cuentas y el negocio eran llevados por su hijo pequeño —algo alocado, pero respetuoso de ese sueño que, a su abuelo primero y a su padre después, les había costado tanto tiempo erigir—, todavía pasaba los días en la trastienda, procurando mantenerse ajeno al público, salvo a aquellos clientes de toda la vida que se acercaban al establecimiento, más en busca de buena compañía y conversación que de la última novedad editorial.
Había escuchado en el parte, o en el telediario, como lo llamaban los jóvenes de hoy en día, que él era grupo de riesgo y que el confinamiento iba a ser total. Debía cerrar su pequeña tienda hasta nueva orden, que nadie sabía a ciencia cierta cuándo se produciría. En sus más de sesenta años entre aquellas paredes había tenido que luchar contra muchos enemigos de la cultura: una dictadura y un incierto paso a la democracia, diversas crisis económicas, el cambio de costumbres de la sociedad o el tremendo impacto de internet, los ordenadores y los inventos modernos para leer libros digitales, que tanto daño le habían hecho. Todo ello sin contar la página esa donde alguien podía comprar cosas, también libros, sin salir de casa. Algo del Amazonas, o cosa así. Y ahora, esto…
Cabizbajo, rebuscó su álbum de fotografías, guardado en el segundo cajón de la vieja mesa. Se detuvo en una de las imágenes que mejores recuerdos le traía. En ella, aparecía sonriente, junto a Camilo José Cela y Paco Umbral, en uno de los muchos encuentros que había auspiciado en aquella librería. Lo cerró y lo dejó en su lugar, con mimo.
Su hijo había insinuado que esta situación iba a ser fatal y que, tal vez, había llegado el momento de rendirse. Pero él confiaba. Este no podía ser el final.
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Title 55. El librero
Cerró la puerta de madera, tras echar un último vistazo a la calle desierta. ¿Qué iba a ser de él? ¿Y de aquello por lo que había luchado durante toda su vida? Había perdido a su mujer quince años atrás por culpa de un maldito cáncer que la había arrancado de su lado de manera fulminante. Desde entonces se había refugiado entre aquellas estanterías repletas de historias que le recordaban que el mundo podía ser un lugar mejor.
Contaba con 75 años de edad y, aunque las cuentas y el negocio eran llevados por su hijo pequeño —algo alocado, pero respetuoso de ese sueño que, a su abuelo primero y a su padre después, les había costado tanto tiempo erigir—, todavía pasaba los días en la trastienda, procurando mantenerse ajeno al público, salvo a aquellos clientes de toda la vida que se acercaban al establecimiento, más en busca de buena compañía y conversación que de la última novedad editorial.
Había escuchado en el parte, o en el telediario, como lo llamaban los jóvenes de hoy en día, que él era grupo de riesgo y que el confinamiento iba a ser total. Debía cerrar su pequeña tienda hasta nueva orden, que nadie sabía a ciencia cierta cuándo se produciría. En sus más de sesenta años entre aquellas paredes había tenido que luchar contra muchos enemigos de la cultura: una dictadura y un incierto paso a la democracia, diversas crisis económicas, el cambio de costumbres de la sociedad o el tremendo impacto de internet, los ordenadores y los inventos modernos para leer libros digitales, que tanto daño le habían hecho. Todo ello sin contar la página esa donde alguien podía comprar cosas, también libros, sin salir de casa. Algo del Amazonas, o cosa así. Y ahora, esto…
Cabizbajo, rebuscó su álbum de fotografías, guardado en el segundo cajón de la vieja mesa. Se detuvo en una de las imágenes que mejores recuerdos le traía. En ella, aparecía sonriente, junto a Camilo José Cela y Paco Umbral, en uno de los muchos encuentros que había auspiciado en aquella librería. Lo cerró y lo dejó en su lugar, con mimo.
Su hijo había insinuado que esta situación iba a ser fatal y que, tal vez, había llegado el momento de rendirse. Pero él confiaba. Este no podía ser el final.
Work type Article
Tags microrrelato, fotografía, sala de lectura, relato, poesía, verso, novela
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Registry info in Safe Creative
Identifier 2004113629989
Entry date Apr 11, 2020, 8:34 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Javier Sánchez Bernal. Date Apr 11, 2020.
Information available at https://www.safecreative.org/work/2004113629989-55-el-librero