“noche gris “de marta digat
Poemas tristes
Era una noche gris, fría, sin luna, sin estrellas
Hera una noche triste, olía a melancolía
Sobre un diván inerte, cual amapola lóbrega
Desojada y yerta
Estaba la señora
Tenía muchas arugas la cara
Y un gesto de agonía,
En su mirada
Cual ángel de blanquísimas mejillas
Pálido su rostro, demacrado
Al viaje sin retorno ya… partía
Etérea estrella del ocaso
El aroma de la muerte, la cubría
En sus ojos abiertos, afloraba una lágrima
Penosa rosa mustia que murió
Amando
Tétrica la noche, enseñoreaba
Gris y sombrío, el crepúsculo lloraba
Fúnebre el aullido de su perro
Que junto a ella con cariño la lamia
Y dentro de mi pecho sin remedio
Puñales afilados, se hundían
En las ropas de ella, gastadas, viejas pude ver el desamparo
Y toda la pobreza que reinaba a su lado
Pregunte a la gente, que curioseaba indiferente
Quise saber el nombre, de aquella señora
Inexplicablemente me asaltaba la angustia
Enlutando de miedo mí pregunta
Nadie me respondió
A nadie le dolía la difunta
Entraban y salían
Con pañuelos en la cara, la nariz
Y la boca, ellos se tapaban, en sus facciones
El morbo y la burla se notaban
Divise, en el despojo de la impávida dama
Un retrato, una carta
Que en sus senos marchitos, guardaban
Sus luctuosas manos, eran flores ajadas
Huesudas y secas, apretaban contra el pecho la carta
Como blanca nieve estática y fría
En su cuello reseco, había una medalla
Y el nombre de mi madre, en ella resaltaba
La abrace temblorosa, ya la reconocía
Y ahogada entre sollozos, le grite madre mía
Ella Hera mi madre, mi madre querida
La cambie por un hombre
Él no lo valía
Se murió de tristeza, se murió en agonía
Se murió triste y sola la madre mía
Me marche de mi casa, sin despedidas
Luego pasaron los días, los meces y los anos
Entre vicios, copas y mala vida
Me perdí como perra, de esquina a esquina
me olvide de mi madre, yo vivía mi vida
Mientras ella lentamente se consumía
La deje en la miseria, con las manos vacías
La deje por un hombre que no valía
Luego por el
Vendía mis caricias
Él se marchó con otra más joven, más linda
Recordé a mi madre, madrecita mía
La que no traiciona, la que es amiga
La que nos perdona
Toda la vida
Y de regreso a mi casa, después de quince anos
Una carta de ella, retumba en mis oídos
Así dice la estela
Perdón hija mía
La
Que en mi regazo, feliz se dormía
Yo se
Que junto a la almohada
Lloras día, tras día
Por mis cuidados
Yo sé que anhelas regresar a mi lado
Te he de encontrar algún día
Y de rodillas he de preguntarte
En que te he fallado
Dime hija mía ¿
Para merecerme, todos tus desaires
Imploro al dios del cielo hija, que me perdones
Y nunca más te vayas, por favor, no me abandones
“continuara “
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