About the work
En el umbral donde el tiempo se diluye en lo invisible,
hay un murmullo que no pertenece a la voz sino al alma.
Es un susurro de luz que desciende en forma de latido,
como si el universo, en su infinita quietud,
dejara caer fragmentos de eternidad
sobre el instante que nos cobija.
Allí, entre lo que aún no se nombra
y lo que ya duele en la memoria,
nace la palabra.
Pero no como sonido,
sino como revelación.
Es la gota suspendida en el aliento del alba,
el eco de una emoción que no conoce fronteras,
la huella luminosa de lo que intenta decirse
sin romper el hechizo del silencio.
Porque antes del verso,
existe su misterio.
Y es en ese misterio donde el alma,
despojada de toda forma,
aprende a reconocerse en lo sagrado de lo intangible.
Hay un lugar donde las palabras no nacen,
se revelan, eclosionan entre azares.
No llegan con ruido,
ni buscan ser comprendidas de inmediato.
Aparecen como la bruma sobre el alma,
suaves, indecisas,
como si temieran romper la quietud que las sostiene.
Entre versos y silencios habita ese instante.
El verso…
es la forma visible del latido,
la huella que deja el alma
cuando no puede seguir siendo invisible.
El silencio…
es su origen sin prejuicios.
Es ahí donde todo comienza,
donde el sentimiento se recoge en sí mismo,
como una gota de rocío
antes de deslizarse hacia la luz.
He aprendido que no todo debe decirse.
Que hay emociones que encuentran su verdad
precisamente en lo que no se nombra,
en lo que se queda temblando
entre una palabra y otra.
Porque el silencio también escribe…
Escribe en la pausa,
en la mirada que no necesita explicación,
en la distancia que no separa,
sino que profundiza.
Y cuando el verso finalmente llega,
no interrumpe ese silencio,
lo traduce.
Lo convierte en refugio,
en memoria,
en ese rincón donde el alma se reconoce
sin tener que justificarse.
Entre versos y silencios
voy siendo…
no lo que digo,
sino lo que siento cuando escribo.
Porque en ese espacio invisible
donde la palabra y el silencio se abrazan,
descubro que la poesía no es lo que se crea,
es lo que permanece
cuando todo lo demás calla.
Epílogo
Y sin embargo,
hay silencios que aún no han sido pronunciados.
Quedan versos suspendidos
en la antesala de lo eterno,
palabras que aún no encuentran su cauce
y emociones que siguen latiendo
en la penumbra de lo no dicho.
Tal vez otra historia aguarda,
en ese instante en que dos almas vuelvan a leerse
sin haberse buscado,
o en la noche donde un recuerdo
decida renacer como palabra.
Porque la poesía no termina…
se transforma.
Y allí,
donde un verso se apaga suavemente,
otro comienza a gestarse en silencio.
Aimée Granado Oreña©️
Gota de Rocío Azul 💧
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Title Entre versos y silencios
En el umbral donde el tiempo se diluye en lo invisible,
hay un murmullo que no pertenece a la voz sino al alma.
Es un susurro de luz que desciende en forma de latido,
como si el universo, en su infinita quietud,
dejara caer fragmentos de eternidad
sobre el instante que nos cobija.
Allí, entre lo que aún no se nombra
y lo que ya duele en la memoria,
nace la palabra.
Pero no como sonido,
sino como revelación.
Es la gota suspendida en el aliento del alba,
el eco de una emoción que no conoce fronteras,
la huella luminosa de lo que intenta decirse
sin romper el hechizo del silencio.
Porque antes del verso,
existe su misterio.
Y es en ese misterio donde el alma,
despojada de toda forma,
aprende a reconocerse en lo sagrado de lo intangible.
Hay un lugar donde las palabras no nacen,
se revelan, eclosionan entre azares.
No llegan con ruido,
ni buscan ser comprendidas de inmediato.
Aparecen como la bruma sobre el alma,
suaves, indecisas,
como si temieran romper la quietud que las sostiene.
Entre versos y silencios habita ese instante.
El verso…
es la forma visible del latido,
la huella que deja el alma
cuando no puede seguir siendo invisible.
El silencio…
es su origen sin prejuicios.
Es ahí donde todo comienza,
donde el sentimiento se recoge en sí mismo,
como una gota de rocío
antes de deslizarse hacia la luz.
He aprendido que no todo debe decirse.
Que hay emociones que encuentran su verdad
precisamente en lo que no se nombra,
en lo que se queda temblando
entre una palabra y otra.
Porque el silencio también escribe…
Escribe en la pausa,
en la mirada que no necesita explicación,
en la distancia que no separa,
sino que profundiza.
Y cuando el verso finalmente llega,
no interrumpe ese silencio,
lo traduce.
Lo convierte en refugio,
en memoria,
en ese rincón donde el alma se reconoce
sin tener que justificarse.
Entre versos y silencios
voy siendo…
no lo que digo,
sino lo que siento cuando escribo.
Porque en ese espacio invisible
donde la palabra y el silencio se abrazan,
descubro que la poesía no es lo que se crea,
es lo que permanece
cuando todo lo demás calla.
Epílogo
Y sin embargo,
hay silencios que aún no han sido pronunciados.
Quedan versos suspendidos
en la antesala de lo eterno,
palabras que aún no encuentran su cauce
y emociones que siguen latiendo
en la penumbra de lo no dicho.
Tal vez otra historia aguarda,
en ese instante en que dos almas vuelvan a leerse
sin haberse buscado,
o en la noche donde un recuerdo
decida renacer como palabra.
Porque la poesía no termina…
se transforma.
Y allí,
donde un verso se apaga suavemente,
otro comienza a gestarse en silencio.
Aimée Granado Oreña©️
Gota de Rocío Azul 💧
Work type Literary: Other
Tags poesía, prosa poética
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Registry info in Safe Creative
Identifier 2604135259159
Entry date Apr 13, 2026, 5:29 AM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Gota de Rocío Azul. Date Apr 13, 2026.
Information available at https://www.safecreative.org/work/2604135259159-entre-versos-y-silencios