Te digo adiós: pero te recuerdo
04/04/2026
2604045168589

About the work

Te digo adiós despacio,
no con la voz herida que suplica,
sino con esta calma que aprendí
cuando entendí que el amor
no siempre se queda donde late.

No vengo a contradecirte,
también yo sé de sueños
que se mueren hacia dentro,
de abrazos que no llegan,
de nombres que no se pronuncian
y sin embargo arden.

Te digo adiós,
pero no me arranco lo vivido.
Lo dejo aquí,
colgado en la percha de mi alma,
como un abrigo que ya no uso
pero que me salvó del frío
alguna vez.

Ya no pregunto
si me quiso, si lo quise,
si fue demasiado o fue tan poco.
Hay amores que no admiten medida,
solo memoria.

Y en la mía
aún se queda su sonrisa,
ese gesto que no vuelve
pero que me acompaña
cuando apago las luces
y el silencio se sienta conmigo
en la orilla de la cama.

Te digo adiós, sí,
pero no renuncio a la ternura.
La cambio de sitio:
ya no va hacia su puerta,
ahora se queda en mis manos,
para que no me falte
cuando la soledad
me hable en sus azares.

Quizás no vuelva a amar así,
como tú dices,
con esa fiebre dulce
que desborda las paredes.
Pero he aprendido
que también es amor
este cuidarme despacio,
este poner límites al abismo,
este no insistir donde la vida
ya ha cerrado la ventana.

Te digo adiós,
para no mentirme.
Para no quedarme esperando
un tren que no regresa,
un puerto sin velero,
una carta sin remite.

Pero mientras camino hacia adelante,
entre rezos bajitos
y café de madrugada,
sé que habrá días
en que su nombre suba a la superficie
como una gota de rocío
que insiste en brillar
antes de caer.

Y si eso pasa,
no me pelearé con la memoria.
La dejaré sentarse a mi lado,
poner su cabeza en mi hombro,
y le diré muy bajito:

“Fue hermoso mientras fue.
Y aunque ya no te espere,
gracias por lo que fuiste.
Puedes irte en paz.
Yo me quedo conmigo.”

Te digo adiós,
pero no renuncio a la vida.
El día seguirá amaneciendo,
y en alguna esquina del tiempo
otro verso, otro milagro,
otra risa limpia,
me recordará
que el corazón no se acaba
cuando termina una historia,
solo cierra un capítulo.

Epílogo

Y si un día, en otro mapa del destino,
dos miradas conocidas se cruzaran,
no haré de aquel encuentro una promesa
ni de la nostalgia una cadena.

Lo dejaré ser instante:
un guiño del tiempo,
un latido que recuerda
que alguna vez fuimos nosotros.

Y luego seguiré mi paso,
con la certeza tranquila
de que el amor, cuando es verdad,
no siempre regresa,
pero nunca se pierde.


Aimée Granado Oreña ©️
Gota de Rocío Azul 💧

Literary: Other
poesía

Copyright registered declarations

Gota de Rocío Azul
Author
Consolidated inscription:
Attached documents:
0
Copyright infringement notifications:
0
Contact

Notify irregularities in this registration

AI Availability Declaration

This work cannot be made available to AI systems.

Creativity declaration

No AI has been used in the creative process of this work

Print work information
Work information

Title Te digo adiós: pero te recuerdo
Te digo adiós despacio,
no con la voz herida que suplica,
sino con esta calma que aprendí
cuando entendí que el amor
no siempre se queda donde late.

No vengo a contradecirte,
también yo sé de sueños
que se mueren hacia dentro,
de abrazos que no llegan,
de nombres que no se pronuncian
y sin embargo arden.

Te digo adiós,
pero no me arranco lo vivido.
Lo dejo aquí,
colgado en la percha de mi alma,
como un abrigo que ya no uso
pero que me salvó del frío
alguna vez.

Ya no pregunto
si me quiso, si lo quise,
si fue demasiado o fue tan poco.
Hay amores que no admiten medida,
solo memoria.

Y en la mía
aún se queda su sonrisa,
ese gesto que no vuelve
pero que me acompaña
cuando apago las luces
y el silencio se sienta conmigo
en la orilla de la cama.

Te digo adiós, sí,
pero no renuncio a la ternura.
La cambio de sitio:
ya no va hacia su puerta,
ahora se queda en mis manos,
para que no me falte
cuando la soledad
me hable en sus azares.

Quizás no vuelva a amar así,
como tú dices,
con esa fiebre dulce
que desborda las paredes.
Pero he aprendido
que también es amor
este cuidarme despacio,
este poner límites al abismo,
este no insistir donde la vida
ya ha cerrado la ventana.

Te digo adiós,
para no mentirme.
Para no quedarme esperando
un tren que no regresa,
un puerto sin velero,
una carta sin remite.

Pero mientras camino hacia adelante,
entre rezos bajitos
y café de madrugada,
sé que habrá días
en que su nombre suba a la superficie
como una gota de rocío
que insiste en brillar
antes de caer.

Y si eso pasa,
no me pelearé con la memoria.
La dejaré sentarse a mi lado,
poner su cabeza en mi hombro,
y le diré muy bajito:

“Fue hermoso mientras fue.
Y aunque ya no te espere,
gracias por lo que fuiste.
Puedes irte en paz.
Yo me quedo conmigo.”

Te digo adiós,
pero no renuncio a la vida.
El día seguirá amaneciendo,
y en alguna esquina del tiempo
otro verso, otro milagro,
otra risa limpia,
me recordará
que el corazón no se acaba
cuando termina una historia,
solo cierra un capítulo.

Epílogo

Y si un día, en otro mapa del destino,
dos miradas conocidas se cruzaran,
no haré de aquel encuentro una promesa
ni de la nostalgia una cadena.

Lo dejaré ser instante:
un guiño del tiempo,
un latido que recuerda
que alguna vez fuimos nosotros.

Y luego seguiré mi paso,
con la certeza tranquila
de que el amor, cuando es verdad,
no siempre regresa,
pero nunca se pierde.


Aimée Granado Oreña ©️
Gota de Rocío Azul 💧
Work type Literary: Other
Tags poesía

-------------------------

Registry info in Safe Creative

Identifier 2604045168589
Entry date Apr 4, 2026, 8:00 PM UTC
License All rights reserved

-------------------------

Copyright registered declarations

Author. Holder Gota de Rocío Azul. Date Apr 4, 2026.


Information available at https://www.safecreative.org/work/2604045168589-te-digo-adios-pero-te-recuerdo
© 2026 Safe Creative