About the work
No me toques aún,
déjame primero
habitar el aire que te rodea,
como quien se inclina ante un fuego invisible
y aprende a nombrarlo sin quemarse.
Hay una forma de deseo
que no nace en la piel,
sino en ese instante previo
donde el alma reconoce
lo inevitable
como si ya hubiese amado
antes de encontrarte.
Acércate…
pero no del todo.
Permite que la distancia
se vuelva un puente encendido,
un hilo secreto
tensado entre tu aliento
y el mío,
donde cada segundo suspende su caída
para mirarnos.
Porque hay caricias
que comienzan mucho antes de rozarse,
en la forma en que el silencio se inclina,
en la manera en que el tiempo se vuelve lento
cuando tu presencia
decide quedarse.
Te siento…
en la pausa de mi nombre
cuando lo pronuncias en lo invisible,
en ese estremecer leve
que recorre la noche
cuando algo en mí
se reconoce en ti.
Y entonces…
algo despierta.
No es prisa,
no es urgencia…
es un fuego lento,
una luz que asciende
como si cada latido
aprendiera a decirte
sin palabras
lo que el universo guarda
para quienes se atreven a sentir.
Si me rozas,
que sea apenas…
como quien teme romper
lo sagrado que acontece
cuando dos almas
se miran sin defensa.
Porque en este instante
no somos cuerpo,
somos umbral.
Un territorio donde el deseo
no se consume…
se contempla,
se nombra en secreto,
se vuelve bruma y llama,
hasta expandirse
en lo infinito.
Y cuando por fin
tu piel encuentre la mía…
no será un encuentro,
será la memoria
de algo que ya éramos,
la certeza precisa
de habernos pertenecido
antes del tiempo.
Y en ese roce mínimo,
tan breve como eterno,
arderá el susurro,
no como incendio,
sino como luz que permanece
en la almenara de recuerdos.
Aimée Granado Oreña ©️
Gota de Rocío Azul 💧
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Title Donde el susurro arde
No me toques aún,
déjame primero
habitar el aire que te rodea,
como quien se inclina ante un fuego invisible
y aprende a nombrarlo sin quemarse.
Hay una forma de deseo
que no nace en la piel,
sino en ese instante previo
donde el alma reconoce
lo inevitable
como si ya hubiese amado
antes de encontrarte.
Acércate…
pero no del todo.
Permite que la distancia
se vuelva un puente encendido,
un hilo secreto
tensado entre tu aliento
y el mío,
donde cada segundo suspende su caída
para mirarnos.
Porque hay caricias
que comienzan mucho antes de rozarse,
en la forma en que el silencio se inclina,
en la manera en que el tiempo se vuelve lento
cuando tu presencia
decide quedarse.
Te siento…
en la pausa de mi nombre
cuando lo pronuncias en lo invisible,
en ese estremecer leve
que recorre la noche
cuando algo en mí
se reconoce en ti.
Y entonces…
algo despierta.
No es prisa,
no es urgencia…
es un fuego lento,
una luz que asciende
como si cada latido
aprendiera a decirte
sin palabras
lo que el universo guarda
para quienes se atreven a sentir.
Si me rozas,
que sea apenas…
como quien teme romper
lo sagrado que acontece
cuando dos almas
se miran sin defensa.
Porque en este instante
no somos cuerpo,
somos umbral.
Un territorio donde el deseo
no se consume…
se contempla,
se nombra en secreto,
se vuelve bruma y llama,
hasta expandirse
en lo infinito.
Y cuando por fin
tu piel encuentre la mía…
no será un encuentro,
será la memoria
de algo que ya éramos,
la certeza precisa
de habernos pertenecido
antes del tiempo.
Y en ese roce mínimo,
tan breve como eterno,
arderá el susurro,
no como incendio,
sino como luz que permanece
en la almenara de recuerdos.
Aimée Granado Oreña ©️
Gota de Rocío Azul 💧
Work type Literary: Other
Tags poesía
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Registry info in Safe Creative
Identifier 2604025145630
Entry date Apr 2, 2026, 6:40 AM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Gota de Rocío Azul. Date Apr 2, 2026.
Information available at https://www.safecreative.org/work/2604025145630-donde-el-susurro-arde