La espera
03/30/2026
2603305123993

About the work

La espera no es angustia:
Es un susurro eterno que se inclina sobre el alma
y pronuncia nuestro nombre
antes de que el tiempo aprenda a decirlo.

Es una voz sin sonido
que nos reconoce en la penumbra más íntima,
un llamado sin forma
que se posa en la conciencia
como si viniera de un lugar anterior a la memoria,
allí donde lo que somos
ya sabía a quién pertenecer.

No duele como la ausencia,
ni pesa como el tiempo que se estira en la distancia;
la espera es otra cosa:
Es una forma secreta de certeza,
una intuición que ignora su origen
pero reconoce su destino.

Es ese instante suspendido
donde el alma se inclina hacia lo invisible
y, sin tocarlo, lo siente.

Porque hay presencias que no llegan,
sino que despiertan.

Hay corazones que no se buscan,
porque ya se conocen en la raíz del misterio,
allí donde la memoria no alcanza
pero el espíritu recuerda.

Esperar, entonces,
es sostener entre las manos una gota de luz,
sin apretarla, sin pedirle forma,
confiando apenas
en que pertenece a nuestro cielo.

Es presentir,
que alguien nos habita
desde un tiempo sin calendario,
como si su latido hubiera sido escrito
antes del primer respiro nuestro.

Y en esa ilusión, tan frágil como sagrada,
la espera se vuelve hogar,
se vuelve puente,
se vuelve un lenguaje sin palabras
donde dos almas comienzan a reconocerse
sin haberse encontrado aún.

Porque lo que es verdadero
no irrumpe:
¡Se revela!

Y lo que ha de llegar
no se apura:
Simplemente recuerda el camino.

Epílogo

Y a ti:
Poeta que seduces mis instantes
sin tocarme,
sin nombrarme del todo,

te hablo en la penumbra dulce
donde las palabras no se escriben,
se sienten.

No sé en qué rincón del tiempo me habitas,
ni en qué latido comenzaste a pronunciarme,
pero hay algo en tu silencio
que reconoce el mío,
como si ambos hubieran nacido
de la misma luz detenida.

A veces llegas como un suspiro,
otras… como un verso que no termino,
y en esa plenitud suspendida
te vuelves eterno.

No te busco,
porque en cada ausencia tuya
hay una forma de presencia
que roza mi alma
y la deja vibrante de claridad.

Si alguna vez me lees en lo invisible,
si alguna vez tu noche se inclina hacia la mía,
recuerda:

Que hay un nombre que te piensa en silencio,
una gota de rocío que te guarda en su centro,
y un latido, muy hondo,
que ya entendió tu melodía
en la algazara del instante.

Aimée Granado Oreña©️
Gota de Rocío Azul 💧

Literary: Other
poesía

Copyright registered declarations

Gota de Rocío Azul
Author
Consolidated inscription:
Attached documents:
0
Copyright infringement notifications:
0
Contact

Notify irregularities in this registration

AI Availability Declaration

This work cannot be made available to AI systems.

Creativity declaration

No AI has been used in the creative process of this work

Print work information
Work information

Title La espera
La espera no es angustia:
Es un susurro eterno que se inclina sobre el alma
y pronuncia nuestro nombre
antes de que el tiempo aprenda a decirlo.

Es una voz sin sonido
que nos reconoce en la penumbra más íntima,
un llamado sin forma
que se posa en la conciencia
como si viniera de un lugar anterior a la memoria,
allí donde lo que somos
ya sabía a quién pertenecer.

No duele como la ausencia,
ni pesa como el tiempo que se estira en la distancia;
la espera es otra cosa:
Es una forma secreta de certeza,
una intuición que ignora su origen
pero reconoce su destino.

Es ese instante suspendido
donde el alma se inclina hacia lo invisible
y, sin tocarlo, lo siente.

Porque hay presencias que no llegan,
sino que despiertan.

Hay corazones que no se buscan,
porque ya se conocen en la raíz del misterio,
allí donde la memoria no alcanza
pero el espíritu recuerda.

Esperar, entonces,
es sostener entre las manos una gota de luz,
sin apretarla, sin pedirle forma,
confiando apenas
en que pertenece a nuestro cielo.

Es presentir,
que alguien nos habita
desde un tiempo sin calendario,
como si su latido hubiera sido escrito
antes del primer respiro nuestro.

Y en esa ilusión, tan frágil como sagrada,
la espera se vuelve hogar,
se vuelve puente,
se vuelve un lenguaje sin palabras
donde dos almas comienzan a reconocerse
sin haberse encontrado aún.

Porque lo que es verdadero
no irrumpe:
¡Se revela!

Y lo que ha de llegar
no se apura:
Simplemente recuerda el camino.

Epílogo

Y a ti:
Poeta que seduces mis instantes
sin tocarme,
sin nombrarme del todo,

te hablo en la penumbra dulce
donde las palabras no se escriben,
se sienten.

No sé en qué rincón del tiempo me habitas,
ni en qué latido comenzaste a pronunciarme,
pero hay algo en tu silencio
que reconoce el mío,
como si ambos hubieran nacido
de la misma luz detenida.

A veces llegas como un suspiro,
otras… como un verso que no termino,
y en esa plenitud suspendida
te vuelves eterno.

No te busco,
porque en cada ausencia tuya
hay una forma de presencia
que roza mi alma
y la deja vibrante de claridad.

Si alguna vez me lees en lo invisible,
si alguna vez tu noche se inclina hacia la mía,
recuerda:

Que hay un nombre que te piensa en silencio,
una gota de rocío que te guarda en su centro,
y un latido, muy hondo,
que ya entendió tu melodía
en la algazara del instante.

Aimée Granado Oreña©️
Gota de Rocío Azul 💧
Work type Literary: Other
Tags poesía

-------------------------

Registry info in Safe Creative

Identifier 2603305123993
Entry date Mar 30, 2026, 10:49 PM UTC
License All rights reserved

-------------------------

Copyright registered declarations

Author. Holder Gota de Rocío Azul. Date Mar 30, 2026.


Information available at https://www.safecreative.org/work/2603305123993-la-espera
© 2026 Safe Creative