Estelar
09/14/2025
2509143066402

About the work

Durante una calurosa mañana de verano, el timbre del teléfono interrumpe la tranquilidad de Esther. Al otro lado de la línea, Ana, editora de la editorial «El Olivo», la llama para comentarle su opinión sobre el cuento que Esther había enviado: La Torre Mágica. Con nerviosismo y esperanza, Esther escucha atentamente… pero la noticia no es la que esperaba. Ana le explica que el manuscrito necesita una revisión profunda, ya que no cumple con los estándares editoriales. Mientras Esther asimila el golpe, una suave corriente de aire entra por la ventana, agitando los papeles de su escritorio. Se acerca al portátil para revisar las correcciones que Ana le ha enviado, cuando una ráfaga más fuerte hace que la ventana se cierre de golpe. Sobresaltada, se levanta para cerrarla, y en ese instante escucha un estruendo: los libros de su estantería han caído al suelo. Todo comienza a parecerle extraño. Al intentar volver a sentarse, su silla se desliza misteriosamente y ella cae al suelo. Al levantarse, descubre con horror que el archivo de La Torre Mágica ha desaparecido. Su ordenador se apaga abruptamente y, con impotencia, entiende que ha perdido su cuento por completo.

Ante tal contratiempo, llama a su mejor amiga, Marta, para contarle lo sucedido y compartir con ella la extraña sensación de que una presencia, familiar pero perturbadora, ha regresado a su vida. Cuando le propone salir a despejarse antes de volver a escribir el cuento de nuevo, Marta le comunica con cierta incomodidad que ya tiene un compromiso: esa misma tarde verá a Marcos, expareja de Esther. Este hecho le provoca un profundo malestar, aunque su atención se desvía de inmediato cuando observa cómo la ropa del tendedero es arrastrada por el viento hacia el interior de la habitación. Sin dar más explicaciones, corta la llamada, dejando a su amiga preocupada.

Horas más tarde, Esther despierta tras una siesta abrumadora. Lo primero que ve al abrir los ojos son las fotografías que aún conserva junto a Marcos. Molesta, decide quitarlas de la pared. Sin embargo, al tenerlas en sus manos, la invade la nostalgia. Adherida a una de las fotos, encuentra otra imagen que no recordaba, con el inicio de una dedicatoria escrita a mano en un libro. Antes de poder leerla, la fotografía se le escapa de las manos y vuela por la ventana. Buscando el libro en cuestión, descubre otras imágenes de su infancia, junto con una nota escrita con caligrafía infantil. Finalmente, encuentra el libro y logra leer la dedicatoria que Marcos le había escrito tiempo atrás. En ese preciso momento, una pequeña piedra cae sobre sus páginas y la papelera de su habitación comienza a desplazarse sola hacia ella. Tras una breve reflexión, Esther arroja el libro en su interior. Instantes después, escucha una antigua melodía proveniente de otra habitación.

Al dirigirse al salón, apaga la televisión de donde provenía la música y se enfrenta al desorden acumulado durante el día. Comienza a recoger, pero se sorprende al descubrir que el lugar ha sido misteriosamente limpiado. La basura se encuentra en su bolsa, la cual se mueve por sí sola, despejando el camino.

Tras llevar la ropa a la lavadora, revisa su teléfono y encuentra varios mensajes de Marta, visiblemente preocupada. Esther le responde mediante un mensaje de voz, confirmando que esa extraña presencia de la que antes hablaron ha vuelto. Luego, toma una manzana con la intención de partirla, pero cada vez que lo intenta, esta se desplaza ligeramente, impidiéndoselo. Decide entonces colocarla en posición horizontal y, al cortarla de este modo, descubre que las semillas forman una estrella. Este hallazgo simbólico le sirve como fuente de inspiración para comenzar a escribir un nuevo cuento: La Piedra Estelar.

A la mañana siguiente, se comunica nuevamente con Ana para compartirle la nueva propuesta literaria. Mientras mantienen la conversación, Esther reemplaza las fotos de Marcos por otras de su infancia. La respuesta de la editora es positiva. Al finalizar la llamada, Esther se detiene un instante frente al espejo y, al girar la vista hacia su cama, descubre la figura de un pequeño y amigable fantasma que le saluda. Esther, sin temor, le devuelve el saludo, en un gesto que revela aceptación y reconciliación con su pasado.

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Elena Villoldo Rodríguez
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Lorena Reinoso Pastor
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Title Estelar
Durante una calurosa mañana de verano, el timbre del teléfono interrumpe la tranquilidad de Esther. Al otro lado de la línea, Ana, editora de la editorial «El Olivo», la llama para comentarle su opinión sobre el cuento que Esther había enviado: La Torre Mágica. Con nerviosismo y esperanza, Esther escucha atentamente… pero la noticia no es la que esperaba. Ana le explica que el manuscrito necesita una revisión profunda, ya que no cumple con los estándares editoriales. Mientras Esther asimila el golpe, una suave corriente de aire entra por la ventana, agitando los papeles de su escritorio. Se acerca al portátil para revisar las correcciones que Ana le ha enviado, cuando una ráfaga más fuerte hace que la ventana se cierre de golpe. Sobresaltada, se levanta para cerrarla, y en ese instante escucha un estruendo: los libros de su estantería han caído al suelo. Todo comienza a parecerle extraño. Al intentar volver a sentarse, su silla se desliza misteriosamente y ella cae al suelo. Al levantarse, descubre con horror que el archivo de La Torre Mágica ha desaparecido. Su ordenador se apaga abruptamente y, con impotencia, entiende que ha perdido su cuento por completo.

Ante tal contratiempo, llama a su mejor amiga, Marta, para contarle lo sucedido y compartir con ella la extraña sensación de que una presencia, familiar pero perturbadora, ha regresado a su vida. Cuando le propone salir a despejarse antes de volver a escribir el cuento de nuevo, Marta le comunica con cierta incomodidad que ya tiene un compromiso: esa misma tarde verá a Marcos, expareja de Esther. Este hecho le provoca un profundo malestar, aunque su atención se desvía de inmediato cuando observa cómo la ropa del tendedero es arrastrada por el viento hacia el interior de la habitación. Sin dar más explicaciones, corta la llamada, dejando a su amiga preocupada.

Horas más tarde, Esther despierta tras una siesta abrumadora. Lo primero que ve al abrir los ojos son las fotografías que aún conserva junto a Marcos. Molesta, decide quitarlas de la pared. Sin embargo, al tenerlas en sus manos, la invade la nostalgia. Adherida a una de las fotos, encuentra otra imagen que no recordaba, con el inicio de una dedicatoria escrita a mano en un libro. Antes de poder leerla, la fotografía se le escapa de las manos y vuela por la ventana. Buscando el libro en cuestión, descubre otras imágenes de su infancia, junto con una nota escrita con caligrafía infantil. Finalmente, encuentra el libro y logra leer la dedicatoria que Marcos le había escrito tiempo atrás. En ese preciso momento, una pequeña piedra cae sobre sus páginas y la papelera de su habitación comienza a desplazarse sola hacia ella. Tras una breve reflexión, Esther arroja el libro en su interior. Instantes después, escucha una antigua melodía proveniente de otra habitación.

Al dirigirse al salón, apaga la televisión de donde provenía la música y se enfrenta al desorden acumulado durante el día. Comienza a recoger, pero se sorprende al descubrir que el lugar ha sido misteriosamente limpiado. La basura se encuentra en su bolsa, la cual se mueve por sí sola, despejando el camino.

Tras llevar la ropa a la lavadora, revisa su teléfono y encuentra varios mensajes de Marta, visiblemente preocupada. Esther le responde mediante un mensaje de voz, confirmando que esa extraña presencia de la que antes hablaron ha vuelto. Luego, toma una manzana con la intención de partirla, pero cada vez que lo intenta, esta se desplaza ligeramente, impidiéndoselo. Decide entonces colocarla en posición horizontal y, al cortarla de este modo, descubre que las semillas forman una estrella. Este hallazgo simbólico le sirve como fuente de inspiración para comenzar a escribir un nuevo cuento: La Piedra Estelar.

A la mañana siguiente, se comunica nuevamente con Ana para compartirle la nueva propuesta literaria. Mientras mantienen la conversación, Esther reemplaza las fotos de Marcos por otras de su infancia. La respuesta de la editora es positiva. Al finalizar la llamada, Esther se detiene un instante frente al espejo y, al girar la vista hacia su cama, descubre la figura de un pequeño y amigable fantasma que le saluda. Esther, sin temor, le devuelve el saludo, en un gesto que revela aceptación y reconciliación con su pasado.
Work type Script

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Identifier 2509143066402
Entry date Sep 14, 2025, 2:11 PM UTC
License All rights reserved

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Author. Holder Elena Villoldo Rodríguez. Date Sep 14, 2025.
Author. Holder Lorena Reinoso Pastor. Date Sep 14, 2025.


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