About the work
Emigrante libanés
Francés, mexicano
Entusiasta ciudadano
Apuesto e inteligente
empresario.
Oprimido hijo
Hermano protector
Amado sobrino
Divertido padre
Generoso abuelo.
¿Buen marido?
¿Socio? ¿Amante?
¿Padrino? ¿Líder?
Eso no lo sé
-¡No lo creo!-
Y no lo juzgo
Pero un verdadero
creador de estrellas
-¡y cuántas!-
Promotor del arte
Pionero y fundador
de poderosa industria
Y despilfarrador
-¡y cuánto!-
En arrogancia y reto
A la política, la moral
Y la verdad…
-¡y cuánto!-
a la verdad.
En tiempos
muy de varones
El misógino que más respetó
Y empoderó a las mujeres.
-¡y cuánto!-
Consejero y confidente
De leales y traidores
Valientes y cobardes
Y de muchos líderes,
millonarios y políticos
De un gran país
en crecimiento…y zozobra.
No dejaste oro
Ni Títulos ni tierras
Pero sí problemas
-¡y cuántos!-
Las mejores herencias:
La salud longeva
El talento desenfrenado
-¡y cuánto!-
La moralidad distraída
Que no corrompe al alma
Pero calma a los demonios
Y una capacidad infinita
de amor y de perdón
-¡y cuánto!-
-pero muy selectivo-
que pasaste en tu sangre
a toda tu descendencia.
Algunos menos, otros más
Todos, TODOS, todos
Te reconocen
-¡y cuánto!-
Cómo fuerte y amable
Coqueto, travieso
Culto, filántropo
Buen lector
Excelente director
Y mágico productor de cine
Aunque siempre codiciaste
Ser más reconocido
como escritor y poeta
-¡y cuánto!-
De noble cuna,
de ingenio, negocios y trabajo,
proletario
-aunque solo por la cantidad de hijos-
y socialmente adorado
un virtuoso en buen vivir,
bien viajar, asombroso políglota.
Tus enseñanzas,
bien explicadas
con tus palabras sabias
se empañaron
con tus acciones egoístas
-¡y cuánto!-
y hasta necias.
Y lo que nadie dice,
-y todos sabemos-
es que siempre tuviste
la mejor de las suertes.
-¡y cuánta!-
Y hasta en tus peores momentos
tus enemigos mortales,
mujeres heridas,
socios traidores y secuestradores,
te respetaron, olvidaron o perdonaron.
Fuiste rico y poderoso,
cuando contaba.
Caiste a la ruina dos veces
y te levantaste más fuerte.
Retaste a un mal presidente
con la razón y la virtud a tu lado
y toda la sociedad te cuidó
aunque eso nunca te fue perdonado
te salvaste -y por cuánto-
aunque algunos de tus hijos huyeron
viendo a tu nación perdida.
-¡y cuánto!-
-¡y cuánto!-
Otros, muchos,
se quedaron a tu lado
al final, ya sin peligro
trabajando, creciendo, estudiando
con el tiempo, en un país renacido
Tu partida final,
mucho después
que la de todos tus amigos
y los hijos de tus amigos,
la lloró el pueblo,
los ingratos y los agradecidos,
-¡y cuánto!-
y tus deudos...
Fue un alivio
para tus cansados 100 años,
y aún consideradas
cosas pendientes por hacer.
Y todo lo que dejaste para después
-¡y cuánto!-
-”Después de mi, el Diluvio”-
arrasó con la integridad de tu legado.
Se rompieron lazos,
se perdieron cosas
y al final, tu juicio fue violento.
Tu veredicto categórico
Lastimaste al amar
Sembraste brechas
Pusiste odio en corazones hermanos
Usaste el oro para controlar
Y mentiste...
-¡y cuánto!-
a tus padres,
a tu esposa,
a tus hijos,
a la otra esposa,
a tus amantes.
a amigos y enemigos
y ahora no sabemos
ni siquiera tu nombre real.
(bridge)
Pero esto es un homenaje,
tarde, en tiempo
-¡y cuánto!-
¿Veinte años?
oportuno en sentimiento
por lo recibido
-y cuánto-
valorado por siempre
en total amor
a tu idealizada imagen
y a tu monstruo mundano
te quiero, abuelo.
-¡y cuánto!-
-¡y cuánto!-
Copyright registered declarations
Consolidated inscription:
Copyright infringement notifications:
0
Contact
Consolidated inscription:
Copyright infringement notifications:
0
Contact
Consolidated inscription:
Copyright infringement notifications:
0
Contact
Notify irregularities in this registration
AI Availability Declaration
This work cannot be made available to AI systems.
Print work information
Work information
Title ¿Y Cuánto?
Emigrante libanés
Francés, mexicano
Entusiasta ciudadano
Apuesto e inteligente
empresario.
Oprimido hijo
Hermano protector
Amado sobrino
Divertido padre
Generoso abuelo.
¿Buen marido?
¿Socio? ¿Amante?
¿Padrino? ¿Líder?
Eso no lo sé
-¡No lo creo!-
Y no lo juzgo
Pero un verdadero
creador de estrellas
-¡y cuántas!-
Promotor del arte
Pionero y fundador
de poderosa industria
Y despilfarrador
-¡y cuánto!-
En arrogancia y reto
A la política, la moral
Y la verdad…
-¡y cuánto!-
a la verdad.
En tiempos
muy de varones
El misógino que más respetó
Y empoderó a las mujeres.
-¡y cuánto!-
Consejero y confidente
De leales y traidores
Valientes y cobardes
Y de muchos líderes,
millonarios y políticos
De un gran país
en crecimiento…y zozobra.
No dejaste oro
Ni Títulos ni tierras
Pero sí problemas
-¡y cuántos!-
Las mejores herencias:
La salud longeva
El talento desenfrenado
-¡y cuánto!-
La moralidad distraída
Que no corrompe al alma
Pero calma a los demonios
Y una capacidad infinita
de amor y de perdón
-¡y cuánto!-
-pero muy selectivo-
que pasaste en tu sangre
a toda tu descendencia.
Algunos menos, otros más
Todos, TODOS, todos
Te reconocen
-¡y cuánto!-
Cómo fuerte y amable
Coqueto, travieso
Culto, filántropo
Buen lector
Excelente director
Y mágico productor de cine
Aunque siempre codiciaste
Ser más reconocido
como escritor y poeta
-¡y cuánto!-
De noble cuna,
de ingenio, negocios y trabajo,
proletario
-aunque solo por la cantidad de hijos-
y socialmente adorado
un virtuoso en buen vivir,
bien viajar, asombroso políglota.
Tus enseñanzas,
bien explicadas
con tus palabras sabias
se empañaron
con tus acciones egoístas
-¡y cuánto!-
y hasta necias.
Y lo que nadie dice,
-y todos sabemos-
es que siempre tuviste
la mejor de las suertes.
-¡y cuánta!-
Y hasta en tus peores momentos
tus enemigos mortales,
mujeres heridas,
socios traidores y secuestradores,
te respetaron, olvidaron o perdonaron.
Fuiste rico y poderoso,
cuando contaba.
Caiste a la ruina dos veces
y te levantaste más fuerte.
Retaste a un mal presidente
con la razón y la virtud a tu lado
y toda la sociedad te cuidó
aunque eso nunca te fue perdonado
te salvaste -y por cuánto-
aunque algunos de tus hijos huyeron
viendo a tu nación perdida.
-¡y cuánto!-
-¡y cuánto!-
Otros, muchos,
se quedaron a tu lado
al final, ya sin peligro
trabajando, creciendo, estudiando
con el tiempo, en un país renacido
Tu partida final,
mucho después
que la de todos tus amigos
y los hijos de tus amigos,
la lloró el pueblo,
los ingratos y los agradecidos,
-¡y cuánto!-
y tus deudos...
Fue un alivio
para tus cansados 100 años,
y aún consideradas
cosas pendientes por hacer.
Y todo lo que dejaste para después
-¡y cuánto!-
-”Después de mi, el Diluvio”-
arrasó con la integridad de tu legado.
Se rompieron lazos,
se perdieron cosas
y al final, tu juicio fue violento.
Tu veredicto categórico
Lastimaste al amar
Sembraste brechas
Pusiste odio en corazones hermanos
Usaste el oro para controlar
Y mentiste...
-¡y cuánto!-
a tus padres,
a tu esposa,
a tus hijos,
a la otra esposa,
a tus amantes.
a amigos y enemigos
y ahora no sabemos
ni siquiera tu nombre real.
(bridge)
Pero esto es un homenaje,
tarde, en tiempo
-¡y cuánto!-
¿Veinte años?
oportuno en sentimiento
por lo recibido
-y cuánto-
valorado por siempre
en total amor
a tu idealizada imagen
y a tu monstruo mundano
te quiero, abuelo.
-¡y cuánto!-
-¡y cuánto!-
Work type Music
Tags alternative
-------------------------
Registry info in Safe Creative
Identifier 2507052401352
Entry date Jul 5, 2025, 1:41 AM UTC
License All rights reserved
-------------------------
Copyright registered declarations
Author - Composer 100.00 %. Holder Kiara Farei. Date Jul 5, 2025.
Author - Lyricist 100.00 %. Holder Kiara Farei. Date Jul 5, 2025.
Author - Song producer 100.00 %. Holder Kiara Farei. Date Jul 5, 2025.
Information available at https://www.safecreative.org/work/2507052401352-y-cuanto-