About the work
La crianza respetuosa es un privilegio de clases.
¿Cómo respeto los tiempo de la infancia si no puedo llegar tarde a mi trabajo porque me echan?
¿Cómo respeto el control de esfínteres si por motivos laborales debo escolarizar a mi criatura y si lleva pañal no la aceptan?
¿Cómo trabajo el vínculo de conexión si solo veo a mi hijo para despertarlo en las mañanas y acostarlo por la noche por mis demandas laborales?
¿Cómo sano mis heridas de la infancia si no puedo pagar terapia y en la seguridad social me dan una cita para dentro de tres meses y en horario laboral?
¿Cómo le explicó a mi hijo que castigar a un pequeño no está bien si en su escuela lo mandan al rincón simplemente por comportarse como niño?
¿De dónde saco la paciencia para gestionar un berrinche si estoy todo el día trabajando fuera y cuando llegó a casa tengo que seguir haciéndolo?
¿De dónde saco tiempo para leer y formarme en crianza respetuosa si tengo millones de demandas dentro y fuera de mi hogar?
¿De dónde saco tiempo para el autocuidado trabajando doce horas y con un Franco semanal?
“Pues no tengas hijos”, te dicen. Como si solamente la gente privilegiada económicamente fuera la única con derecho a procrear. ¿No sería más humano y respetuoso una conciliación real que reconociera la importancia transcendental de los cuidados en la primera infancia y, ergo, se hicieran ajustes tangibles relacionados a horarios laborales, rotaciones, días libres y licencias? Porque leyes sí que hay, pero de alguna manera la conciliación sigue siendo un mito, pues “hecha la ley, hecha la trampa”.
Los carteles, los afiches y las publicidades de TV, las marchas y actos organizados, los viajes millonarios de funcionarias y sus amigas a supuestos eventos y congresos pro-mujer pagados con nuestros impuestos NO NOS SIRVEN, no le sirven a nuestros hijos si no pueden vernos, si tienen que estar escolarizados ocho horas y educados en centros que en su mayoría son autoritarios y adultocéntricos. Necesitamos políticas públicas reales y programas y proyectos que se implementen, se midan, y se ajusten. Necesitamos conciliación ya, tangible, real, humana para que la crianza respetuosa deja de ser un privilegio y se convierta en un derecho de la infancia.
Y seguro habrá muchas madres de clases menos privilegiadas que pueden criar con respeto y es genial, pero que trabajen 8 u 12 horas fuera del hogar y logren hacerlo son las mínimas. No románticemos la madre superpoderosa, para la mayoría es una tarea casi imposible, rozando lo mínimamente posible si se tiene más de un hijo. Ocupémonos de los problemas reales de las madres trabajadoras, de las madres en riesgo de exclusión social que no consiguen reincorporarse al mercado laboral ya que los años invertidos en criar a sus hijos carecen de todo valor para las empresas. Ocupémonos de las madres y padres autónomos y freelancers que pagan impuestos como si fueran empresas multinacionales para financiar la propaganda política de aquellos que deberían representarnos. Ser emprendedora y autónoma, generar puestos de trabajo y movilizar la industria y el talento nacional debería premiarse, subvencionarse y valorarse pero en la práctica se castiga con impuestos hasta por el aire que respiras.
Conciliación real YA para madres y para padres.
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Title Conciliación YA
La crianza respetuosa es un privilegio de clases.
¿Cómo respeto los tiempo de la infancia si no puedo llegar tarde a mi trabajo porque me echan?
¿Cómo respeto el control de esfínteres si por motivos laborales debo escolarizar a mi criatura y si lleva pañal no la aceptan?
¿Cómo trabajo el vínculo de conexión si solo veo a mi hijo para despertarlo en las mañanas y acostarlo por la noche por mis demandas laborales?
¿Cómo sano mis heridas de la infancia si no puedo pagar terapia y en la seguridad social me dan una cita para dentro de tres meses y en horario laboral?
¿Cómo le explicó a mi hijo que castigar a un pequeño no está bien si en su escuela lo mandan al rincón simplemente por comportarse como niño?
¿De dónde saco la paciencia para gestionar un berrinche si estoy todo el día trabajando fuera y cuando llegó a casa tengo que seguir haciéndolo?
¿De dónde saco tiempo para leer y formarme en crianza respetuosa si tengo millones de demandas dentro y fuera de mi hogar?
¿De dónde saco tiempo para el autocuidado trabajando doce horas y con un Franco semanal?
“Pues no tengas hijos”, te dicen. Como si solamente la gente privilegiada económicamente fuera la única con derecho a procrear. ¿No sería más humano y respetuoso una conciliación real que reconociera la importancia transcendental de los cuidados en la primera infancia y, ergo, se hicieran ajustes tangibles relacionados a horarios laborales, rotaciones, días libres y licencias? Porque leyes sí que hay, pero de alguna manera la conciliación sigue siendo un mito, pues “hecha la ley, hecha la trampa”.
Los carteles, los afiches y las publicidades de TV, las marchas y actos organizados, los viajes millonarios de funcionarias y sus amigas a supuestos eventos y congresos pro-mujer pagados con nuestros impuestos NO NOS SIRVEN, no le sirven a nuestros hijos si no pueden vernos, si tienen que estar escolarizados ocho horas y educados en centros que en su mayoría son autoritarios y adultocéntricos. Necesitamos políticas públicas reales y programas y proyectos que se implementen, se midan, y se ajusten. Necesitamos conciliación ya, tangible, real, humana para que la crianza respetuosa deja de ser un privilegio y se convierta en un derecho de la infancia.
Y seguro habrá muchas madres de clases menos privilegiadas que pueden criar con respeto y es genial, pero que trabajen 8 u 12 horas fuera del hogar y logren hacerlo son las mínimas. No románticemos la madre superpoderosa, para la mayoría es una tarea casi imposible, rozando lo mínimamente posible si se tiene más de un hijo. Ocupémonos de los problemas reales de las madres trabajadoras, de las madres en riesgo de exclusión social que no consiguen reincorporarse al mercado laboral ya que los años invertidos en criar a sus hijos carecen de todo valor para las empresas. Ocupémonos de las madres y padres autónomos y freelancers que pagan impuestos como si fueran empresas multinacionales para financiar la propaganda política de aquellos que deberían representarnos. Ser emprendedora y autónoma, generar puestos de trabajo y movilizar la industria y el talento nacional debería premiarse, subvencionarse y valorarse pero en la práctica se castiga con impuestos hasta por el aire que respiras.
Conciliación real YA para madres y para padres.
Work type Literary: Other
Tags crianza respetuosa, disciplina consciente, crianza consciente, crianza con apego seguro, crianza, maternidad, disciplina respetuosa
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Registry info in Safe Creative
Identifier 2212042779877
Entry date Dec 4, 2022, 12:49 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Ana Amparo Acosta Rodriguez. Date Dec 4, 2022.
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New version: 2212062789931 - Conciliación YA
Information available at https://www.safecreative.org/work/2212042779877-conciliacion-ya