About the work
Le presento mi libro: “El mundo que habita en mí”.
Está dividido en 36 capítulos, que se desarrollan a lo largo de la vida de un niño, desde su nacimiento hasta los dieciocho años. Cada capítulo es un cuento y desentraña —tratando de explicar— conceptos como: el amor, el respeto, la valentía, el altruismo, la paciencia, los celos, el miedo, la compasión, la ira, el fracaso, la lealtad, la vergüenza, la amistad, la llegada de un hermano, la ruptura del hogar, la muerte, la responsabilidad hacia otros, la relación con la tecnología, la pandemia y el confinamiento, el planeta en qué vivimos y los animales que nos rodean…
Los procesos internos que experimenta el protagonista en su aprendizaje y crecimiento, se muestran en forma de un mundo imaginario que vive en su interior. Ese mundo está habitado por hadas, ninfas, gnomos, troles, diablillos, brujas, gusanos, unicornios…Esos seres representan nuestro intelecto, la pasión, el deseo, el miedo, la mentira, la duda, el arrebato, el razonamiento, la entrega, la protección, la negación, el amor, etc…Todo lo que somos capaces de sentir lo revelan estas criaturas en su interacción, mientras ayudan al niño a lidiar con las distintas situaciones de la vida. Ellas aprenden y se multiplican según él crece, forjando una idea cada vez más sólida de la persona que quiere ser.
Es una excusa para la autorreflexión e incentivar el desarrollo de la inteligencia emocional. Tenemos la tendencia de buscar respuestas fuera, pero muy a menudo olvidamos escuchar lo que pasa dentro de nosotros. Sentir qué cambia, qué se enciende, qué se transforma, qué se rompe… Esta habilidad es vital para los niños, obviamente para los adultos también.
Las emociones no se abordan tan sólo desde el punto de vista del niño, ni en un mismo período de edad. Se explora también qué sienten los adultos: sus luchas, sus miedos, sus errores. Los padres —esos individuos que parecen hechos para servir y arreglar— muchas veces están más rotos que nadie. Bajo su sombra crece la fortaleza de sus hijos, y de su ejemplo dependen. Sus sentimientos también son importantes.
Este libro es la historia que necesitaban leerle a mis hijos e hija, a mis alumnos. Lo hice para ellos, desde el amor y la honestidad. Está pensado para niños, pero realmente quiere ser también de adolescentes y adultos. Se inspira en obras atemporales como “El Principito” de Antoine de Saint-Exupéry, y “Corazón” de Edmundo de Amici. Porque la educación en valores no deja de necesitarse nunca.
Aunque sigo positiva, a ratos veo el mundo dirigirse a un lugar que a ratos da un poco de miedo: El avance vertiginoso de la tecnología, la clase política que pareciera multiplicar su ambición y poder —si acaso fuera posible—, la contaminación ambiental, y tantos otros retos que se presentan a las nuevas generaciones; sólo pueden afrontarse desarrollando los principios adecuados desde una edad temprana.
Debemos enseñar a perder, a esperar, a agradecer, a observar, a escuchar, a perdonar, a ayudar… Enseñar que no nos lo merecemos todo. Que no hay primer mundo ni tercer mundo, tan sólo “mundo”, y a él nos debemos. Y a los demás nos debemos, igual o más que a nosotros mismos. “El mundo que habita en mí” invita a observar y observarse. A querernos y entendernos, para poder querer y entender todo lo que nos rodea.
Al ser profesora y madre tres pequeños, tengo mucha experiencia en el trato con niños. Pienso que hay que hablarles con cierta valentía, llamarles a las cosas por su nombre, sin ocultar demasiado la fealdad de la vida. Se lo merecen, han demostrado con creces ser más fuertes que los adultos. Hay que intentar ser abiertos con los problemas, las mentiras, las dificultades que vivirán. Esto no es robarles la ingenuidad, es abrirles la mente y el corazón.
Los niños deben saber de la belleza y también del sufrimiento. Entender que ellos son la promesa de luz, porque el futuro está en sus manos.
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Title El mundo que habita en mi.
Le presento mi libro: “El mundo que habita en mí”.
Está dividido en 36 capítulos, que se desarrollan a lo largo de la vida de un niño, desde su nacimiento hasta los dieciocho años. Cada capítulo es un cuento y desentraña —tratando de explicar— conceptos como: el amor, el respeto, la valentía, el altruismo, la paciencia, los celos, el miedo, la compasión, la ira, el fracaso, la lealtad, la vergüenza, la amistad, la llegada de un hermano, la ruptura del hogar, la muerte, la responsabilidad hacia otros, la relación con la tecnología, la pandemia y el confinamiento, el planeta en qué vivimos y los animales que nos rodean…
Los procesos internos que experimenta el protagonista en su aprendizaje y crecimiento, se muestran en forma de un mundo imaginario que vive en su interior. Ese mundo está habitado por hadas, ninfas, gnomos, troles, diablillos, brujas, gusanos, unicornios…Esos seres representan nuestro intelecto, la pasión, el deseo, el miedo, la mentira, la duda, el arrebato, el razonamiento, la entrega, la protección, la negación, el amor, etc…Todo lo que somos capaces de sentir lo revelan estas criaturas en su interacción, mientras ayudan al niño a lidiar con las distintas situaciones de la vida. Ellas aprenden y se multiplican según él crece, forjando una idea cada vez más sólida de la persona que quiere ser.
Es una excusa para la autorreflexión e incentivar el desarrollo de la inteligencia emocional. Tenemos la tendencia de buscar respuestas fuera, pero muy a menudo olvidamos escuchar lo que pasa dentro de nosotros. Sentir qué cambia, qué se enciende, qué se transforma, qué se rompe… Esta habilidad es vital para los niños, obviamente para los adultos también.
Las emociones no se abordan tan sólo desde el punto de vista del niño, ni en un mismo período de edad. Se explora también qué sienten los adultos: sus luchas, sus miedos, sus errores. Los padres —esos individuos que parecen hechos para servir y arreglar— muchas veces están más rotos que nadie. Bajo su sombra crece la fortaleza de sus hijos, y de su ejemplo dependen. Sus sentimientos también son importantes.
Este libro es la historia que necesitaban leerle a mis hijos e hija, a mis alumnos. Lo hice para ellos, desde el amor y la honestidad. Está pensado para niños, pero realmente quiere ser también de adolescentes y adultos. Se inspira en obras atemporales como “El Principito” de Antoine de Saint-Exupéry, y “Corazón” de Edmundo de Amici. Porque la educación en valores no deja de necesitarse nunca.
Aunque sigo positiva, a ratos veo el mundo dirigirse a un lugar que a ratos da un poco de miedo: El avance vertiginoso de la tecnología, la clase política que pareciera multiplicar su ambición y poder —si acaso fuera posible—, la contaminación ambiental, y tantos otros retos que se presentan a las nuevas generaciones; sólo pueden afrontarse desarrollando los principios adecuados desde una edad temprana.
Debemos enseñar a perder, a esperar, a agradecer, a observar, a escuchar, a perdonar, a ayudar… Enseñar que no nos lo merecemos todo. Que no hay primer mundo ni tercer mundo, tan sólo “mundo”, y a él nos debemos. Y a los demás nos debemos, igual o más que a nosotros mismos. “El mundo que habita en mí” invita a observar y observarse. A querernos y entendernos, para poder querer y entender todo lo que nos rodea.
Al ser profesora y madre tres pequeños, tengo mucha experiencia en el trato con niños. Pienso que hay que hablarles con cierta valentía, llamarles a las cosas por su nombre, sin ocultar demasiado la fealdad de la vida. Se lo merecen, han demostrado con creces ser más fuertes que los adultos. Hay que intentar ser abiertos con los problemas, las mentiras, las dificultades que vivirán. Esto no es robarles la ingenuidad, es abrirles la mente y el corazón.
Los niños deben saber de la belleza y también del sufrimiento. Entender que ellos son la promesa de luz, porque el futuro está en sus manos.
Work type Narrative, Essay
Tags colección de cuentos.
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Registry info in Safe Creative
Identifier 2208311895744
Entry date Aug 31, 2022, 11:57 AM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author 100.00 %. Holder Mae Jenny Mendoza Toiran. Date Aug 31, 2022.
Information available at https://www.safecreative.org/work/2208311895744-el-mundo-que-habita-en-mi-