926. LA ESCRUPULOSA Cuando yo perseguía su dineropues nada bueno pude ver en ellaque el capital no fuera. Ni doncellaera, ni lo expresaba. Qué embustero. Como un imbécil la buscaba. Esperoque siga siendo tan menuda y bella.Cuando veo en el cielo alguna estrellabrillar acaso pienso que la quiero. «No me hables. Tengo sueño. Tengo novio».Tres […]