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REFLEXIÓN 672435616255378829901002938821910209093873773...
Sí, otra de tantas, y esta vez no es por aburrimiento, ni por cansancio vital, ni para quejarme de lo que me
estresa mi condición humana, ni tampoco pensando en quién leerá o no esta bobería (realmente me da igual),
pero sí pido a quien lo lea, que reflexione acerca de esto.
Bueno, hoy esta reflexión, este análisis va enfocado a la presunción de que todos o la gran mayoría de
nosotros, somos la fantasía de alguien. Sí, seguro que sí, aunque sólo sea por estadística cada uno de nosotros
debe tener entre una y diez personas (y esto es pecar de demasiado optimismo, lo sé, pero sí es posible) que
fantasean de manera más o menos morbosa pensando a saber qué cosas...
Alguien nos hace de todo en sus fantasías!
Ese señor con el que te cruzas al pasar por el bar de la esquina, un vecino, la que saca a pasear al perro, el
profesor de plástica del niño... posiblemente esos en los que tú no tienes ni el más mínimo interés (no te
ponen nada de nada) y suele ser así por estadística también.
Cuando bajes a la calle hoy y cruces la mirada con alguien con quien habitualmente te encuentras, mándale
este mensaje telepático. !Ni se te ocurra, te tengo "calado"!
Pero vamos a ser positivos, ahora vamos a imaginar por un momento que somos la fantasía de aquel/aquella
que ocupa nuestros pensamientos (eróticos o románticos también, no todo va a ser enfocado a la lujuria).
Porque, quién no se ha imaginado nunca la escena del ascensor bloqueado entre dos plantas, ese ascensor
espacioso, con espejos, y ahí estáis esa persona y tú, curiosamente no va nadie más aunque el ascensor tenga
capacidad para 20 personas... Y él lleva el uniforme de trabajo (esto es a gustos), todo está totalmente fuera
de contexto ¿qué hacéis ahí los dos?, y qué más da... el caso es que no os queda más remedio que entablar
conversación, y os miráis y ahí hay amor, se palpa... Y por alguna razón nadie viene a reparar la avería ni trae
la llave para sacaros, y no hay nada que enturbie ese momento, no tienes claustrofobia ni tienes que ir al
baño con urgencia, estás feliz, bien peinada, hueles bien, no te entran gases en todo el transcurso de tiempo
que estáis atrapados, todo es perfecto. O sino la escena del almacén del supermercado...(esta me la guardo
para mí).
El cerebro humano es maravillosos. Yo no sé realmente de dónde habremos salido, si somos fruto de la
evolución o a alguien se le fue la mano con los ingredientes, demasiado polvo estelar... pero que el cerebro
humano es maravilloso, lo es!
Tenemos la capacidad grandiosa de fabular y sentirnos protagonistas. En las fantasías siempre tenemos
"huevos" para hacer lo que en la vida real nos quedamos con ganas de hacer, "y qué bien lo hacemos"... Y el
sudor no resulta asqueroso, retozar sudados en las fantasías siempre resulta mucho más erógeno que en la
realidad, y es que la realidad siempre es una versión "friki" (medio cómica) de lo que imaginamos.
En la fantasía gesticulamos con elegancia, siempre se nos ocurren las palabras exactas para deslumbrar,
nunca nos bloqueamos, no nos comportamos como gilipollas, hablando claro.
¿Y en la vida real? Para empezar te planteas una noche de pasión, quieres hacer un par de posturas diferentes
por lo menos, que no se diga que es siempre lo mismo... y al tercer movimiento brusco te viene un tirón
muscular, o es visto y no visto...
Joder, en las fantasías el momento álgido está sincronizado, como en la natación... La fantasía es perfecta
hasta cuando acaba, no hace falta decir nada, eres tú quien decide cuándo habrá una próxima vez, recurres a
los pensamientos sólo cuando realmente te apetece, no hay compromiso ni ataduras, y por más que él o ella
se enamore perdidamente de tus encantos (sino qué mier... de fantasía sería) no tienes la necesidad de decirle
la típica frase que denota tu alergia al compromiso, esa de "no eres tú, el problema soy yo". Lo tienes tan fácil
como abrir los ojos y ponerte a pensar en otra cosa, ale, ahora voy a hacer los spaghetti y me los dejo ya
preparados para mañana, así, sin más, desconexión selectiva. ¿Es o no es fascinante?
Si llegaste hasta aquí ya debes estar convencido totalmente de las ventajas que tiene fantasear, vas por el
buen camino, seguramente aceptas que toooodo, pero todo es mejor cuando nos montamos la película, por
eso la realidad suele ser como una versión hecha por Santiago Segura, pero esto es totalmente normal, no te
sientas mal por ello. Y ya para concluir vamos a sincerarnos con nosotros mismos. Respóndete mentalmente a
estas cuatro preguntas:
-¿Con cuántas personas fantaseas?
-¿Recurres siempre al/ la misma?
-¿Lo aceptas como algo natural o te sientes culpable?
Y la última y no menos importante, ¿aceptas que tu pareja, si es que la tienes, hace lo mismo aunque te jure y
te perjure que no...?
Ahí lo dejo. Buen día!!
Lorena Bonillo, 23 de Marzo de 2022
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REFLEXIÓN 672435616255378829901002938821910209093873773...
Sí, otra de tantas, y esta vez no es por aburrimiento, ni por cansancio vital, ni para quejarme de lo que me
estresa mi condición humana, ni tampoco pensando en quién leerá o no esta bobería (realmente me da igual),
pero sí pido a quien lo lea, que reflexione acerca de esto.
Bueno, hoy esta reflexión, este análisis va enfocado a la presunción de que todos o la gran mayoría de
nosotros, somos la fantasía de alguien. Sí, seguro que sí, aunque sólo sea por estadística cada uno de nosotros
debe tener entre una y diez personas (y esto es pecar de demasiado optimismo, lo sé, pero sí es posible) que
fantasean de manera más o menos morbosa pensando a saber qué cosas...
Alguien nos hace de todo en sus fantasías!
Ese señor con el que te cruzas al pasar por el bar de la esquina, un vecino, la que saca a pasear al perro, el
profesor de plástica del niño... posiblemente esos en los que tú no tienes ni el más mínimo interés (no te
ponen nada de nada) y suele ser así por estadística también.
Cuando bajes a la calle hoy y cruces la mirada con alguien con quien habitualmente te encuentras, mándale
este mensaje telepático. !Ni se te ocurra, te tengo "calado"!
Pero vamos a ser positivos, ahora vamos a imaginar por un momento que somos la fantasía de aquel/aquella
que ocupa nuestros pensamientos (eróticos o románticos también, no todo va a ser enfocado a la lujuria).
Porque, quién no se ha imaginado nunca la escena del ascensor bloqueado entre dos plantas, ese ascensor
espacioso, con espejos, y ahí estáis esa persona y tú, curiosamente no va nadie más aunque el ascensor tenga
capacidad para 20 personas... Y él lleva el uniforme de trabajo (esto es a gustos), todo está totalmente fuera
de contexto ¿qué hacéis ahí los dos?, y qué más da... el caso es que no os queda más remedio que entablar
conversación, y os miráis y ahí hay amor, se palpa... Y por alguna razón nadie viene a reparar la avería ni trae
la llave para sacaros, y no hay nada que enturbie ese momento, no tienes claustrofobia ni tienes que ir al
baño con urgencia, estás feliz, bien peinada, hueles bien, no te entran gases en todo el transcurso de tiempo
que estáis atrapados, todo es perfecto. O sino la escena del almacén del supermercado...(esta me la guardo
para mí).
El cerebro humano es maravillosos. Yo no sé realmente de dónde habremos salido, si somos fruto de la
evolución o a alguien se le fue la mano con los ingredientes, demasiado polvo estelar... pero que el cerebro
humano es maravilloso, lo es!
Tenemos la capacidad grandiosa de fabular y sentirnos protagonistas. En las fantasías siempre tenemos
"huevos" para hacer lo que en la vida real nos quedamos con ganas de hacer, "y qué bien lo hacemos"... Y el
sudor no resulta asqueroso, retozar sudados en las fantasías siempre resulta mucho más erógeno que en la
realidad, y es que la realidad siempre es una versión "friki" (medio cómica) de lo que imaginamos.
En la fantasía gesticulamos con elegancia, siempre se nos ocurren las palabras exactas para deslumbrar,
nunca nos bloqueamos, no nos comportamos como gilipollas, hablando claro.
¿Y en la vida real? Para empezar te planteas una noche de pasión, quieres hacer un par de posturas diferentes
por lo menos, que no se diga que es siempre lo mismo... y al tercer movimiento brusco te viene un tirón
muscular, o es visto y no visto...
Joder, en las fantasías el momento álgido está sincronizado, como en la natación... La fantasía es perfecta
hasta cuando acaba, no hace falta decir nada, eres tú quien decide cuándo habrá una próxima vez, recurres a
los pensamientos sólo cuando realmente te apetece, no hay compromiso ni ataduras, y por más que él o ella
se enamore perdidamente de tus encantos (sino qué mier... de fantasía sería) no tienes la necesidad de decirle
la típica frase que denota tu alergia al compromiso, esa de "no eres tú, el problema soy yo". Lo tienes tan fácil
como abrir los ojos y ponerte a pensar en otra cosa, ale, ahora voy a hacer los spaghetti y me los dejo ya
preparados para mañana, así, sin más, desconexión selectiva. ¿Es o no es fascinante?
Si llegaste hasta aquí ya debes estar convencido totalmente de las ventajas que tiene fantasear, vas por el
buen camino, seguramente aceptas que toooodo, pero todo es mejor cuando nos montamos la película, por
eso la realidad suele ser como una versión hecha por Santiago Segura, pero esto es totalmente normal, no te
sientas mal por ello. Y ya para concluir vamos a sincerarnos con nosotros mismos. Respóndete mentalmente a
estas cuatro preguntas:
-¿Con cuántas personas fantaseas?
-¿Recurres siempre al/ la misma?
-¿Lo aceptas como algo natural o te sientes culpable?
Y la última y no menos importante, ¿aceptas que tu pareja, si es que la tienes, hace lo mismo aunque te jure y
te perjure que no...?
Ahí lo dejo. Buen día!!
Lorena Bonillo, 23 de Marzo de 2022
Work type Literary: Other
Tags humor, reflexión
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Registry info in Safe Creative
Identifier 2204240989059
Entry date Apr 24, 2022, 8:50 PM UTC
License Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0
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Copyright registered declarations
Author. Holder LORENA BONILLO SANCHEZ. Date Apr 24, 2022.
Information available at https://www.safecreative.org/work/2204240989059-reflexion-