Sueño o futura realidad.
03/05/2022
2203050648347

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-Título: Sueño o futura realidad.

Érase una vez en un sueño muy, muy profundo, una tierra que moría y aunque languidecía
tenía memoria, la cual alteraba su equilibrio.

Tiembla la tierra en su sueño, sin equilibrio sus placas tectónicas estrepitosamente se abrazan y como llanto que surge de sus entrañas cenizas esparce.

Cual cervatillo herido la tierra está agotada, ya no espera tiempos venturosos; pues el asfalto y concreto sobre su piel lleva.

Donde crecía la rosa solo estéril suelo queda, ahí oficiaba Maya la abeja, Primorosa la mariposa y Merlín el colibrí, dulces ceremonias de polen.

Ya no vibra la vida en la telaraña matutina, ni brillan en ella las perlas de la lluvia, la araña Cleopatra no recogió su urdimbre y en este solo quedan restos de su última cena.

Entre alba y esperanza de un nuevo sol, espera un jardín quebrado entre rosas muertas, pues sin las cuatro estaciones solo imperan diversas variaciones impetuosas de viento.

La caricia de la brisa y el canto de los pájaros ya no son tiernos con las frondas de los árboles, en aquel parque que quedo sin gloria.

Ya no cautiva al olfato el petricor, que como cadencia de lluvia ondulaba en el ambiente, induciendo al pensamiento hacia la nostalgia.

La lluvia ya es plomo y solo se fusiona a las cenizas, el agua ya no alimenta los lagos, ni la luna se refleja en el espejo de los ríos.

En conmoción está la tierra, sus polos están desorientados y se derriten, su atmosfera ha perdido, la superficie es cobijada por el mar que no acaricia la playa y ya no hay plaga humana, solo restos que serán los próximos fósiles.

Ya el olvido reposa en el tiempo, ya no florecen los sueños, el corazón de la humanidad se ha nublado, no existe el Dios del miedo y del dolor, sobre esta tierra que fue mil veces bendecida, hoy al parecer por nuestras obras cientos de veces maldecida.

Pero recuerden, esto es solo un sueño muy, muy profundo de la tierra, ella aún vive y respira, aun nos regala sus celajes, la hermosa descomposición de la luz al formar el arcoíris, el romance de los insectos con las flores, los secretos que el viento murmura a las frondas de los árboles, la eclosión de la mariposa, la belleza incomparable de la rosa, la alegoría del río y el trotar del guijarro por su cauce, el juego de luces de las luciérnagas y la bella y fascinante melodía del grillo y la cigarra.

La humanidad ha elegido su propio destino, sendereando por diversos caminos que la llevan a respirar océanos de obscuridad, elaborar obras de arte para explicar a futuras civilizaciones su extinción y caminar sobre el filo del acero buscando de la muerte su frío beso; aunque el amor es un camino que nunca ha podido evitar y ese será con el tiempo la única opción para que la tierra pueda tener dulces y profundos sueños y así cambiar al siguiente inicio nuestro cuento.

-Érase una vez en un sueño muy, muy profundo, una humanidad despierta, que para la tierra ya es despojo de materia en recomposición, con sensible conciencia y encauzada a extraer del cataclismo la esperanza, la buena voluntad y la paz, para así vislumbrar dentro de esta vida la certidumbre de una mejor realidad.

Tú decides como vivir o escribir el resto de este cuento.

Moraleja:
No habrá mañana si la tierra sigue enferma, la valoración que le demos al futuro de nuestros hijos debe ser la herramienta para crear conciencia y así estar conscientes de nuestros actos.

Narrative, Essay
poesias.

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Juan Guadalupe Hernández Meza.
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Title Sueño o futura realidad.
-Título: Sueño o futura realidad.

Érase una vez en un sueño muy, muy profundo, una tierra que moría y aunque languidecía
tenía memoria, la cual alteraba su equilibrio.

Tiembla la tierra en su sueño, sin equilibrio sus placas tectónicas estrepitosamente se abrazan y como llanto que surge de sus entrañas cenizas esparce.

Cual cervatillo herido la tierra está agotada, ya no espera tiempos venturosos; pues el asfalto y concreto sobre su piel lleva.

Donde crecía la rosa solo estéril suelo queda, ahí oficiaba Maya la abeja, Primorosa la mariposa y Merlín el colibrí, dulces ceremonias de polen.

Ya no vibra la vida en la telaraña matutina, ni brillan en ella las perlas de la lluvia, la araña Cleopatra no recogió su urdimbre y en este solo quedan restos de su última cena.

Entre alba y esperanza de un nuevo sol, espera un jardín quebrado entre rosas muertas, pues sin las cuatro estaciones solo imperan diversas variaciones impetuosas de viento.

La caricia de la brisa y el canto de los pájaros ya no son tiernos con las frondas de los árboles, en aquel parque que quedo sin gloria.

Ya no cautiva al olfato el petricor, que como cadencia de lluvia ondulaba en el ambiente, induciendo al pensamiento hacia la nostalgia.

La lluvia ya es plomo y solo se fusiona a las cenizas, el agua ya no alimenta los lagos, ni la luna se refleja en el espejo de los ríos.

En conmoción está la tierra, sus polos están desorientados y se derriten, su atmosfera ha perdido, la superficie es cobijada por el mar que no acaricia la playa y ya no hay plaga humana, solo restos que serán los próximos fósiles.

Ya el olvido reposa en el tiempo, ya no florecen los sueños, el corazón de la humanidad se ha nublado, no existe el Dios del miedo y del dolor, sobre esta tierra que fue mil veces bendecida, hoy al parecer por nuestras obras cientos de veces maldecida.

Pero recuerden, esto es solo un sueño muy, muy profundo de la tierra, ella aún vive y respira, aun nos regala sus celajes, la hermosa descomposición de la luz al formar el arcoíris, el romance de los insectos con las flores, los secretos que el viento murmura a las frondas de los árboles, la eclosión de la mariposa, la belleza incomparable de la rosa, la alegoría del río y el trotar del guijarro por su cauce, el juego de luces de las luciérnagas y la bella y fascinante melodía del grillo y la cigarra.

La humanidad ha elegido su propio destino, sendereando por diversos caminos que la llevan a respirar océanos de obscuridad, elaborar obras de arte para explicar a futuras civilizaciones su extinción y caminar sobre el filo del acero buscando de la muerte su frío beso; aunque el amor es un camino que nunca ha podido evitar y ese será con el tiempo la única opción para que la tierra pueda tener dulces y profundos sueños y así cambiar al siguiente inicio nuestro cuento.

-Érase una vez en un sueño muy, muy profundo, una humanidad despierta, que para la tierra ya es despojo de materia en recomposición, con sensible conciencia y encauzada a extraer del cataclismo la esperanza, la buena voluntad y la paz, para así vislumbrar dentro de esta vida la certidumbre de una mejor realidad.

Tú decides como vivir o escribir el resto de este cuento.

Moraleja:
No habrá mañana si la tierra sigue enferma, la valoración que le demos al futuro de nuestros hijos debe ser la herramienta para crear conciencia y así estar conscientes de nuestros actos.
Work type Narrative, Essay
Tags poesias.

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Identifier 2203050648347
Entry date Mar 5, 2022, 4:16 AM UTC
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Author 100.00 %. Holder Juan Guadalupe Hernández Meza.. Date Mar 5, 2022.


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