About the work
“El almacén de cristal” es una obra de misterio o, como yo la veo, negra, a pesar de que el aspecto policíaco queda en un segundo plano. La obra es innovadora por su naturaleza, pues es una de esas en las que, al llegar al final, te das cuenta de que no todo era como parecía. En este caso, tanto el narrador como uno de los personajes (Black) te engañan en todo momento, y quien parece actuar con buenas intenciones trabajaba en realidad de un modo mortífero al igual que silencioso. Todo ello, está claro, sin recurrir a "los malos malísimos", pues la propia novela habla por sí misma y justifica cada una de las acciones de los distintos personajes, aunque a primera vista puedan parecer incoherentes con su personalidad.
El protagonista es Abel, un joven madrileño de 26 años que vive en Barcelona desde hace tres años. Toda la historia transcurre en la ciudad condal sobre el año 2024 (la pandemia ocurrió, por lo que se hacen distintas referencias al respecto, a pesar de que la situación ya está prácticamente normalizada).
Abel está en paro desde hace varios meses y vive en un bucle de pura indiferencia hacia la vida hasta que, de un momento a otro, las cosas cambian radicalmente. Es ahí cuando comienza la historia, con Abel borracho en un bar de Jazz reflexionando sobre su situación. En los próximos días ocurren diversos acontecimientos que evolucionarán conjuntamente hasta el final de la novela, teniendo todos ellos un arco y un final compartido e inesperado: la muerte. Su hermano Álvaro es detenido por un supuesto homicidio. Javier, su antiguo compañero de la universidad llega a Barcelona. Conoce a Anna, que en adelante ejercerá de psicóloga. Encuentra un trabajo en un taller y, lo más relevante, se topa con Black, el personaje más característico, que viste un elegante traje oscuro y una máscara blanca y que, según recuerda Abel, fue un amigo imaginario de su infancia. A este último lo conoce en el almacén de cristal, un viejo trastero de sus padres que, al parecer, está partido en dos mitades por un gigantesco cristal. Abel está a un lado de la habitación, Black en el otro.
Black tiene algo que anunciar, y es que están en peligro, tanto Abel, como Álvaro, como él. Propone una huida. A Abel le cuesta entender la situación, pero finalmente acaba cediendo y, a lo largo de los diferentes capítulos, su plan para sacar a Álvaro de la comisaria y largarse del país va evolucionando, cruzándose de por medio con los personajes secundarios, que nunca terminan de comprender la manera de actuar de Abel, pues este calla todo lo hablado con Black.
El día de la huida llega finalmente. Solo faltan algunas horas para que saquen a Álvaro y puedan por fin marcharse. No obstante, algo falla y el plan se va al garete. Abel se enfurece, aguantar la actitud prepotente y satírica de Black no ha servido de nada, Álvaro, su hermano, ha muerto, por su culpa. Abel va a buscar a Black, pero este, por vez primera, no se encuentra en el almacén de cristal. Con los nervios acaba por romper el cristal de la habitación, descubriendo detrás una antigua pared de ladrillos. Abel se da cuenta de que aquello no era otra cosa que un espejo que en todo momento reflejó sus acciones, de que Black no existe, de que él es Black.
Estamos en el punto clímax de la obra, donde el lector se topa con una resolución final a todas las dudas planteadas a lo largo de la historia, una verdad férrea y aterradora. La realidad es que Abel padecía un trastorno mental (que existe realmente) llamado TID o Trastorno de Identidad Disociativo, causado por un trauma de su infancia (el fallecimiento de sus padres) y desarrollado al inicio de la novela a causa de la detención de su hermano y su profunda depresión. Black es él. O por lo menos vive dentro de él. Black es un fragmento atípico de su personalidad que se generó por el trauma sufrido y, aunque posee una inteligencia calculadora increíble, su ética no tiene ningún miramiento y no existe en él un mínimo atisbo de inteligencia emocional. Es, como se conoce en el trastorno, una personalidad persecutora. A lo largo de toda la novela manipula a Abel como quiere para, según su lógica, “protegerlo”, alejarlo de todas las personas que lo quieren realmente. Así, dominando en determinadas situaciones el cuerpo de Abel, consigue guiarlo y acabar con la vida de los distintos personajes secundarios, siempre de formas distintas y complejas. Javier, Anna, Gabriel (su jefe) mueren, al igual que su hermano y, finalmente, él mismo, junto a Black. Por tanto la historia es autoconclusiva.
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Title El almacén de cristal
“El almacén de cristal” es una obra de misterio o, como yo la veo, negra, a pesar de que el aspecto policíaco queda en un segundo plano. La obra es innovadora por su naturaleza, pues es una de esas en las que, al llegar al final, te das cuenta de que no todo era como parecía. En este caso, tanto el narrador como uno de los personajes (Black) te engañan en todo momento, y quien parece actuar con buenas intenciones trabajaba en realidad de un modo mortífero al igual que silencioso. Todo ello, está claro, sin recurrir a "los malos malísimos", pues la propia novela habla por sí misma y justifica cada una de las acciones de los distintos personajes, aunque a primera vista puedan parecer incoherentes con su personalidad.
El protagonista es Abel, un joven madrileño de 26 años que vive en Barcelona desde hace tres años. Toda la historia transcurre en la ciudad condal sobre el año 2024 (la pandemia ocurrió, por lo que se hacen distintas referencias al respecto, a pesar de que la situación ya está prácticamente normalizada).
Abel está en paro desde hace varios meses y vive en un bucle de pura indiferencia hacia la vida hasta que, de un momento a otro, las cosas cambian radicalmente. Es ahí cuando comienza la historia, con Abel borracho en un bar de Jazz reflexionando sobre su situación. En los próximos días ocurren diversos acontecimientos que evolucionarán conjuntamente hasta el final de la novela, teniendo todos ellos un arco y un final compartido e inesperado: la muerte. Su hermano Álvaro es detenido por un supuesto homicidio. Javier, su antiguo compañero de la universidad llega a Barcelona. Conoce a Anna, que en adelante ejercerá de psicóloga. Encuentra un trabajo en un taller y, lo más relevante, se topa con Black, el personaje más característico, que viste un elegante traje oscuro y una máscara blanca y que, según recuerda Abel, fue un amigo imaginario de su infancia. A este último lo conoce en el almacén de cristal, un viejo trastero de sus padres que, al parecer, está partido en dos mitades por un gigantesco cristal. Abel está a un lado de la habitación, Black en el otro.
Black tiene algo que anunciar, y es que están en peligro, tanto Abel, como Álvaro, como él. Propone una huida. A Abel le cuesta entender la situación, pero finalmente acaba cediendo y, a lo largo de los diferentes capítulos, su plan para sacar a Álvaro de la comisaria y largarse del país va evolucionando, cruzándose de por medio con los personajes secundarios, que nunca terminan de comprender la manera de actuar de Abel, pues este calla todo lo hablado con Black.
El día de la huida llega finalmente. Solo faltan algunas horas para que saquen a Álvaro y puedan por fin marcharse. No obstante, algo falla y el plan se va al garete. Abel se enfurece, aguantar la actitud prepotente y satírica de Black no ha servido de nada, Álvaro, su hermano, ha muerto, por su culpa. Abel va a buscar a Black, pero este, por vez primera, no se encuentra en el almacén de cristal. Con los nervios acaba por romper el cristal de la habitación, descubriendo detrás una antigua pared de ladrillos. Abel se da cuenta de que aquello no era otra cosa que un espejo que en todo momento reflejó sus acciones, de que Black no existe, de que él es Black.
Estamos en el punto clímax de la obra, donde el lector se topa con una resolución final a todas las dudas planteadas a lo largo de la historia, una verdad férrea y aterradora. La realidad es que Abel padecía un trastorno mental (que existe realmente) llamado TID o Trastorno de Identidad Disociativo, causado por un trauma de su infancia (el fallecimiento de sus padres) y desarrollado al inicio de la novela a causa de la detención de su hermano y su profunda depresión. Black es él. O por lo menos vive dentro de él. Black es un fragmento atípico de su personalidad que se generó por el trauma sufrido y, aunque posee una inteligencia calculadora increíble, su ética no tiene ningún miramiento y no existe en él un mínimo atisbo de inteligencia emocional. Es, como se conoce en el trastorno, una personalidad persecutora. A lo largo de toda la novela manipula a Abel como quiere para, según su lógica, “protegerlo”, alejarlo de todas las personas que lo quieren realmente. Así, dominando en determinadas situaciones el cuerpo de Abel, consigue guiarlo y acabar con la vida de los distintos personajes secundarios, siempre de formas distintas y complejas. Javier, Anna, Gabriel (su jefe) mueren, al igual que su hermano y, finalmente, él mismo, junto a Black. Por tanto la historia es autoconclusiva.
Work type Narrative, Essay
Tags novela negra, novela de misterio, novela pulp fiction
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Registry info in Safe Creative
Identifier 2110049428210
Entry date Oct 4, 2021, 3:45 PM UTC
License Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0
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Copyright registered declarations
Author. Holder Pau Cullà Loren. Date Oct 4, 2021.
Information available at https://www.safecreative.org/work/2110049428210-el-almacen-de-cristal