Este domingo me he desplazado junto al gran ocenao atlántico a traerle regalos y tributos por su grandeza. Pero al amanecer quede prendado del astro Sol y de su amante la luna que desaparecía y he hecho un sacrificio en honor a ellos. Es lo que tiene los domingos día sacro he intenso.
poesía publicada en www.lasvidasenblogs.com el 14/7/2019