Aquel día la redacción hervía entre idas y venidas, teléfonos echando humo y voces de unos tratando de organizar a otros. Por el contrario, en mi caso, ser redactor de deportes supone una gran ventaja: durante el verano, el estrés brilla por su ausencia. Revisaba distraído alguno de los diarios digitales de la competencia, solo … Continúa leyendo 66. Secreto de sumario (I)