La génesis de este trabajo son problemas de oposiciones que he ido completando y complementando con problemas y ejercicios de creación propia.
¿Por qué en dos tomos? Porque como explico más adelante, la intención de esta obra está en que el lector aprenda una serie de automatismos en el razonamiento que le permitan poder enfrentarse a cualquier problema. Esto hizo que al final, la colección de problemas se hiciera tan extensa que no ha quedó más remedio que dividirla en dos tomos, comprendiendo el primero de ellos los capítulos 1 y 2 que son los referentes a estequiometría y disoluciones (capítulo uno) y equilibrios (capítulo dos), y el segundo de ellos que ya aborda los capítulos restantes, los referidos a gases, cinética, orgánica, termodinámica química y electroquímica.
La división en capítulos no es muy ortodoxa por dos razones. La primera es que esto no pretende ser un libro de consulta “al uso” en el sentido de que uno, ayudándose del capítulo en cuestión, vaya buscando un problema determinado que “te salve la vida”. La segunda razón es que hay muchos problemas que, en sí mismos, abordan diferentes aspectos de la química y ello hace que su ubicación “geográfica temática” sea difícil; así por ejemplo, hay más de un problema que empieza como un ejercicio de cinética y termina siéndolo de equilibrio.
Por otro lado, observaréis que los capítulos son desiguales y que se aprecia una especie de capítulo nuclear que es el de “equilibrio”. Ello se debe a que más del 60 % de los problemas que caen en las oposiciones son de “equilibrio”.
Esta colección de problemas de química comentados está diseñada para químicos y también para aquellos con menor formación en química, de forma que la dificultad de los problemas va en aumento a medida que avanzamos en los capítulos, habiendo además una repetición intencionada con cambio en alguna variable en la secuencia de problemas con el objeto de ir “cimentando” en el lector ciertos protocolos en la resolución de ejercicios, porque el fin último de este libro no es que se hagan muchos problemas de química, sino que uno termine en condiciones de enfrentarse a cualquier tipo de ejercicio que le “caiga entre las manos”.
Por todo esto, mi recomendación es que se vaya haciendo un problema por cada capítulo y cuando uno haya terminado “la ronda”, pase al segundo problema de cada capítulo, y así sucesivamente.
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