¿Qué haré para encontrarte si de nuestras locas andanzas ya no hay recorridos ni marcas? ¿Cómo voy a soñar -y soñarte- si… ya no veo un firmamento compartido ni del cielo mana una sola esperanza?
Dime ¿qué haré yo para adorarte si tanta ausencia me ha debilitado y para amarte como yo te amaba la templanza ya no me alcanza?
He de recomenzar -de nuevo- con tez diáfana y pulso albo sin itinerario ni destino sin un anhelo elevado… y en mi corazón y a