Ya no pretendo combatir la tristeza ni agarrar el aire a zarpazos ni crear un vórtice por el que los pasos erráticos entran delicadamente como si el problema fueran los muros o las águilas o el petróleo en lugar de sangre. Es retorcida la forma en que el mundo cambia de forma cada instante y el tecnicolor se vuelve sepia es fugaz y no entiendo los procesos mentales ni porque nací con manos solo sé que buscar la fragilidad en todas las cosas me ha hecho más fuerte y sinceramente jugar con fuego p