About the work
—Mira hija… este es tu nuevo hermanito —dice mamá moviéndose de su sitio, para dejar a la vista a un niño.
Observo cuidadosamente al niño a su lado.
Su cabello despeinado en todas las direcciones, su ropa rasgada de una manera indescriptible y su cara sucia eran lo de menos.
Lo que más llamó mi atención, era la enorme sonrisa que se postraba en su rostro al verme.
Fruncí el ceño.
—¿No había otro más lindo? —pregunto enojada. La sonrisa de aquel niño no desaparecía en ningún momento.
—¡Natalie! —regaña mamá enojada. Papá solo observa, divertido, aquella situación—. Bob… —advierte dándose cuenta de que papá retiene un par de carcajadas.
—Vale, lo siento cariño —susurra papá soltando un suspiro—. Natalie, se más cariñosa, él convivirá con nosotros por el resto de tu vida.
—No quiero —respondo enfurruñada. Mamá me da una mirada que da miedo, y me quedo callada—. ¡BIEN!
En eso, el niño, totalmente desconocido en esos momentos para mí, se acerca corriendo y me envuelve en sus brazos.
—Que genial, tengo una herma —me mira sonriendo, y luego frunce el ceño—. ¿Qué es una hermana?
Lo miro unos momentos, y su sonrisa me inquieta.
¿Es que no piensa dejar de sonreír?
—¿Es en serio? ¿No sabes lo que es? —pregunto confundida. Mamá niega con la cabeza, y yo frunzo el ceño—. ¿Eres imbécil?
—Sí —responde, lo que me hace mirarlo anonadada.
—¡Natalie! —reprenden mis padres.
—¿Qué es imbécil? —pregunta el niño.
—Tú lo eres —respondo divertida.
Creo que esto de tener un hermano no es tan malo como pensé.
Print work information
Work information
Title Capítulo 3 [Editado].docx
—Mira hija… este es tu nuevo hermanito —dice mamá moviéndose de su sitio, para dejar a la vista a un niño.
Observo cuidadosamente al niño a su lado.
Su cabello despeinado en todas las direcciones, su ropa rasgada de una manera indescriptible y su cara sucia eran lo de menos.
Lo que más llamó mi atención, era la enorme sonrisa que se postraba en su rostro al verme.
Fruncí el ceño.
—¿No había otro más lindo? —pregunto enojada. La sonrisa de aquel niño no desaparecía en ningún momento.
—¡Natalie! —regaña mamá enojada. Papá solo observa, divertido, aquella situación—. Bob… —advierte dándose cuenta de que papá retiene un par de carcajadas.
—Vale, lo siento cariño —susurra papá soltando un suspiro—. Natalie, se más cariñosa, él convivirá con nosotros por el resto de tu vida.
—No quiero —respondo enfurruñada. Mamá me da una mirada que da miedo, y me quedo callada—. ¡BIEN!
En eso, el niño, totalmente desconocido en esos momentos para mí, se acerca corriendo y me envuelve en sus brazos.
—Que genial, tengo una herma —me mira sonriendo, y luego frunce el ceño—. ¿Qué es una hermana?
Lo miro unos momentos, y su sonrisa me inquieta.
¿Es que no piensa dejar de sonreír?
—¿Es en serio? ¿No sabes lo que es? —pregunto confundida. Mamá niega con la cabeza, y yo frunzo el ceño—. ¿Eres imbécil?
—Sí —responde, lo que me hace mirarlo anonadada.
—¡Natalie! —reprenden mis padres.
—¿Qué es imbécil? —pregunta el niño.
—Tú lo eres —respondo divertida.
Creo que esto de tener un hermano no es tan malo como pensé.
Work type Literary: Other
Tags humor, romance, drama, hermandad.
-------------------------
Registry info in Safe Creative
Identifier 1806027278182
Entry date Jun 2, 2018, 12:48 AM UTC
License Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0
-------------------------
Copyright registered declarations
Author. Holder Camila Itatí Sena. Date Jun 2, 2018.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1806027278182-capitulo-3-editado-docx