Originalmente publicado en Masticadores de Letras:
(Dedicado a un tal teniente Martínez, a Beatriz, que no dudó un segundo en ir a sacarme del embrollo, y a ese inigualable equipo de trabajo con el que tuve el privilegio de trabajar en París). ? Me volví y le miré con gesto de desaprobación. No dije nada.…