Digo lo que se siento lucho por lo que creo agradezco lo que tengo.
Tres traineras para navegar por la vida encima -o debajo- de raros peces humanos. ¡Depredadores mueran!
Flameando uniforme la inmortal esperanza. En mis mástiles pequeños huérfana -no demasiado- la tristeza gaviota plañidera que amo.
¡Voy de frente mi Dios! decidida y cuantiosa sensible y poética creyendo en él… ¡y en tu gracia!
Ojos que imagino divinos mirada que supongo buena. El hallazgo lo dejé a tus anchas.
Hallaré el