La punta de sus dedos avanzaba casi sin tocar lo más deseado. Las emociones le embargaban mientras repasaba con la vista aquello que solo rozaba. Casi podía notar la energía que desprendía su piel. Se atrevió a ir más lejos y dejó su mano posada sobre la cadera. No la movió, simplemente cerró los ojos y saboreó el calor que desprendía. Quiero Leer Más