Tanto en moda como en decoración muchas veces nos dejamos llevar por las tendencias sin pararnos a analizar a fondo si nos convienen o no. Ejemplos sobran, ropa que no nos queda bien, pero que la compramos y nos la ponemos porque es lo que se lleva y nos acostumbramos a vernos con ella hasta que nos llega a parecer que ni tan mal nos sienta.
En decoración sucede algo similar, por tendencia elegimos para nuestro hogar elementos decorativos que transmiten un mensaje equivocado y diferente al que