CAFÉ AJENO
Y sucedió que el café que pone vida a mis mañanas me aromatiza hasta el alma.
Si ese intenso café oscuro me calienta por las noches solo con mirarlo.
Ese café que aún sin probarlo ya trastorno todos mis sentidos.
Es el café prohibido pues nunca será mío es el café de tus ojos.
Es el café donde solo puedo mirarme una y otra vez cuando tú no me ves.
NAZÍRA