Hace un par de semanas te comenté que me había ido un día a la playa después de un temporal a recoger palos para hacer DIYs chulos que tenía en la cabeza hacía tiempo. Los palos de deriva ( dirftwood) son esos que arrastra la marea y que llegan pelados y casi blancos a la orilla. Tienen una textura maravillosa y además pesan muy poco, así que son fáciles de cortar y taladrar; vamos, un chollo de material.
Lo primero que hice con ellos fue esta guirnalda vikinga y lo segundo que quería hacer