Ya llevo un par de años en casa haciendo algo diferente con el árbol de Navidad, y es que el que tenía era enorme y ocupaba muchísimo espacio en el salón. Además como soy asmática, cada vez que lo montaba, sólo veía un enorme y amenazante acumulador de polvo, pero cómo a los niños les hacía ilusión, lo ponía. Luego lo tenía que desmontar con mascarilla, pero todo sea por celebrar una Navidad como es debido...
Ahora que ya son mayores y pasan bastante del tema, me he permitido hacer lo que a mí