Apuró el final de su cigarrillo Chesterfield que sostenía con la grotesca delicadeza de sus dedos pulgar e índice. Aspiró el aroma de nicotina quemada profundamente hasta que el humo le inundó los pulmones de un veneno parecido al último placer que pide un condenado a muerte. ¿Cuántas veces le había jurado que dejaría de... Leer Más