Era viernes por la noche y llovía. Vanessa llegó a casa calada hasta los huesos.-Creo que hoy nos quedaremos aquí. Le dije viendo que la noche era sumamente desapacible.-¿Iván no está? -Preguntó ella viendo que mi compañero de piso no estaba en el salón.Iván era un chico de origen Ruso que llevaba trabajando en España hacia casi dos años. A mí me hacía falta alguien que me ayudase con los gastos de la casa y el buscaba un piso no muy caro para compartir.-No, ha quedado con un cliente para cenar.