Detrás del monte Mufeter se alza una aldea construida en lo alto de los árboles. Una muralla enana de arbustos frutales delimita su perímetro perfectamente circular y cuatro centinelas vigilan día y noche para evitar el ataque de animales salvajes o cazadores de magia. Cada quince lunas, una caravana abandona la aldea por seis días. […]