MIO CID
Fue menester y fue la providencia no haberme permitido arrodillar ante los reyes de la opulencia.
Fue el embrujo de la desobediencia no querer ni tener que suplicar ante los dioses de la indecencia.
Fue el cruel muro de la impotencia no dejarme siquiera doblegar ante los enemigos de mi presencia.
Mi presencia - Mío Cid - (c) - ENRIQUE DÍAZ VÁZQUEZ