Te espero en la cama calentando la sábana con mi pecho de almohada para mi niña amada.
No llegues sigilosa ni llegues friolera pues tu tacto de seda encenderá mi hoguera.
Entre sueños te abrazo según vas llegando a acostarte en mi regazo.
Roto el sueño al despertar por tu indefinido llegar para poderte amar.