AÑORANZA
Mi cuerpo conserva el placer de tus besos.
Hay lluvia en mis ojos el viento revolviendo mi cabello está.
La suave brisa me trae tu aroma y con la música de palmeras llegan tus recuerdos.
Te espero aún cuando sé que no hay más primaveras.
El mar baña mis pies el agua es tibia y el viento fuerte.
El frío arrebata mi blusa penetrando hasta los huesos.
La calidez del mar se convierte en frío invierno al tocar mi corazón con tus recuerdos que son mi agonía.
Y así espero cada día mi dulce tortura.
NAZIRA