María se despertó en mitad de la noche con una sonrisa en la boca y un sudor frio que le recorría el cuerpo. Se acercó a su marido para terminar lo que había empezado en sueños. A medio camino se detuvo. Él se tenía que levantar temprano y le esperaba un día duro. Le diría que no y ella se quedaría con las ganas y enfadada. Así que se dio la vuelta y en la oscuridad dio rienda suelta a sus deseos.
Lo que no sabía María es que su marido la había esperado desnudo e