About the work
cuchillo de grandes dimensiones en su cogote, amordazado y amarrado a una de las patas fijas de la mesa, dejándolo allí, fue tanto el pavor que recorrió por su organismo, que se hizo pis encima…
Venían provistos de varias talegas y de grandes sacos, arramblando con todo lo que se iban encontrando, localizaron las taquillas de los subalternos, desvalijando buzos, botas de agua, zapatos de seguridad y toda la ropa de trabajo que en ellas encontraron, idas y venidas de los tres forajidos a la cubierta cargados a tope…
Entraron en la cocina a dejarla bien saqueada, no violando los grandes candados de los frigoríficos y cámaras, por no hacer bullicios que alertaran a los demás tripulantes, no así en la gambuza seca que estaba abierta de par en par, llenando sacos y talegas sin hacer distinción alguna, lentejas, conservas enlatadas, aceite, arroz, garbanzos etc.
Todo el material de la cocina, cubertería, calderos, sartenes, desmontaron la TV. Video, todas las películas, a estos les servía todo, cepillos, cubos, recogedores etc. etc.
El marinero amordazado no daba crédito a lo que estaba viendo, las veces que iban cargados hacia la cubierta, pensando éste que tenían que tener un gran barco abarloado al costado para tanta cantidad de objetos sustraídos, cuando la realidad era otra muy distinta, pues apenas tenían un pequeño cayuco, muchos viajes tendrían que hacer para llevarse todo lo robado…
Pero la avaricia rompe el saco, los ladrones que hasta aquel momento lo llevaban todo al pie de la letra y de hecho le estaba saliendo un robo que ni pintado, pues si no llegan a ser tan avariciosos y se hubieran marchado un rato antes,
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Title Página - 112 - Constanza "La Perrita Navegante"
cuchillo de grandes dimensiones en su cogote, amordazado y amarrado a una de las patas fijas de la mesa, dejándolo allí, fue tanto el pavor que recorrió por su organismo, que se hizo pis encima…
Venían provistos de varias talegas y de grandes sacos, arramblando con todo lo que se iban encontrando, localizaron las taquillas de los subalternos, desvalijando buzos, botas de agua, zapatos de seguridad y toda la ropa de trabajo que en ellas encontraron, idas y venidas de los tres forajidos a la cubierta cargados a tope…
Entraron en la cocina a dejarla bien saqueada, no violando los grandes candados de los frigoríficos y cámaras, por no hacer bullicios que alertaran a los demás tripulantes, no así en la gambuza seca que estaba abierta de par en par, llenando sacos y talegas sin hacer distinción alguna, lentejas, conservas enlatadas, aceite, arroz, garbanzos etc.
Todo el material de la cocina, cubertería, calderos, sartenes, desmontaron la TV. Video, todas las películas, a estos les servía todo, cepillos, cubos, recogedores etc. etc.
El marinero amordazado no daba crédito a lo que estaba viendo, las veces que iban cargados hacia la cubierta, pensando éste que tenían que tener un gran barco abarloado al costado para tanta cantidad de objetos sustraídos, cuando la realidad era otra muy distinta, pues apenas tenían un pequeño cayuco, muchos viajes tendrían que hacer para llevarse todo lo robado…
Pero la avaricia rompe el saco, los ladrones que hasta aquel momento lo llevaban todo al pie de la letra y de hecho le estaba saliendo un robo que ni pintado, pues si no llegan a ser tan avariciosos y se hubieran marchado un rato antes,
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Work type Literary: Other
Tags poesía romántica
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Registry info in Safe Creative
Identifier 1509085120218
Entry date Sep 8, 2015, 1:56 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Francisco Déniz Bruno. Date Sep 8, 2015.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1509085120218-pagina-112-constanza-la-perrita-navegante-