About the work
Comentaba con mucho conocimiento de causa D. Pedro a los presentes en el puente que seguían aquellas maniobras, una vez dadas por finalizadas las mismas, el “Viejo” se comunicó por radio con el capitán de buque español, venían desde el archipiélago canario, pues pertenecían a una muy conocida naviera canaria, después de los saludos mutuos de rigor:
D. Pedro: -¡Perdonen que me meta donde no me llaman! –Han fondeado muy aislados del grueso de los barcos que nos encontramos en el fondeadero – se exponen ustedes a que sean asaltados…
Capitán barco canario: -¡Nos mandaron a que fondeáramos aquí, pues al no haber servicio de prácticos!
D. Pedro: ¡Bueno, de todas maneras, abran ustedes bien los ojos, aunque estamos pasando por unos días de bonanzas en relación con los salteadores, nunca se sabe!
¡Sean ustedes bienvenidos! Cambio y corto…
Lo dejaron pasar las patrulleras mandándolos a fondear en el sitio que había más espacio, al carecer el refugio de servicio de pilotos aquel día:
-En fin, ya podían anclar en otro sitio, pero no hay peor ciego que el que no quiere ver, - Saben que les digo, “Qué cada palo aguante su vela” Dando por terminada aquella conversación…
La contestación, a la no traída de los víveres, al no servicio de prácticos, a las idas y venidas de las patrulleras cercas de los barcos, saltaba a la luz aquella madrugada, quedando de nuevo el gozo en un pozo, en el silencio se volvían a sentir con bastante nitidez, pues hasta el viento estaba a favor para poderlos escuchar mejor, los sonidos de los disparos proce-
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Title Página - 108 - Constanza "La Perrita Navegante"
Comentaba con mucho conocimiento de causa D. Pedro a los presentes en el puente que seguían aquellas maniobras, una vez dadas por finalizadas las mismas, el “Viejo” se comunicó por radio con el capitán de buque español, venían desde el archipiélago canario, pues pertenecían a una muy conocida naviera canaria, después de los saludos mutuos de rigor:
D. Pedro: -¡Perdonen que me meta donde no me llaman! –Han fondeado muy aislados del grueso de los barcos que nos encontramos en el fondeadero – se exponen ustedes a que sean asaltados…
Capitán barco canario: -¡Nos mandaron a que fondeáramos aquí, pues al no haber servicio de prácticos!
D. Pedro: ¡Bueno, de todas maneras, abran ustedes bien los ojos, aunque estamos pasando por unos días de bonanzas en relación con los salteadores, nunca se sabe!
¡Sean ustedes bienvenidos! Cambio y corto…
Lo dejaron pasar las patrulleras mandándolos a fondear en el sitio que había más espacio, al carecer el refugio de servicio de pilotos aquel día:
-En fin, ya podían anclar en otro sitio, pero no hay peor ciego que el que no quiere ver, - Saben que les digo, “Qué cada palo aguante su vela” Dando por terminada aquella conversación…
La contestación, a la no traída de los víveres, al no servicio de prácticos, a las idas y venidas de las patrulleras cercas de los barcos, saltaba a la luz aquella madrugada, quedando de nuevo el gozo en un pozo, en el silencio se volvían a sentir con bastante nitidez, pues hasta el viento estaba a favor para poderlos escuchar mejor, los sonidos de los disparos proce-
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Work type Literary: Other
Tags poesía romántica
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Registry info in Safe Creative
Identifier 1509085119748
Entry date Sep 8, 2015, 12:26 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Francisco Déniz Bruno. Date Sep 8, 2015.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1509085119748-pagina-108-constanza-la-perrita-navegante-