About the work
Fran, sentado en el tope de la escalera le chiflaba por medios de chasquidos emitidos con la boca, la perrita en la plataforma de abajo, subía los escalones sin ningún tipo de dificultad, pero cosa tan extraña, hacían lo mismo al revés, y no era capaz de bajarlos, ni siquiera de intentarlo, igual tenía miedo de irse a caer de aquella escalera tan inclinada…
El contramaestre le había requerido al primero de puente de hacer sus cuatro horas de trabajo en la carpintería a la caída de la tarde, pues el calor molestaba menos, metido de lleno en los últimos enjaretados que le quedaban por hacer, luego se encargaba él de servirse su cena que se la guardaban a diario, para después de las 21.00 horas reunirse con sus amigos para echar la partida de cartas, pues la misma no se la perdían ninguno…
Los compañeros de juego lo echaron en falta, pues la no presencia en el comedor de Pinto a la hora habitual los tenía algo amoscados, la perturbación de los camaradas fue en aumento, Floro, el marinero encargado de mantener el orden en todos los pañoles del barco, no se aguantó más y fue en busca de su jefe superior, al no encontrarlo en la cabina se fueron los tres amigos a la proa, encontrándose con la desagradable sorpresa de hallarlo amordazado y muy bien amarrado a una de las mesas fijas de la carpintería, encima solo le dejaron los calzoncillos, cuando le quitaron la cinta de la boca, les narró a los presentes que fueron dos los que lo asaltaron, relatándoles hilo por pabilo lo que le había sucedido, en ningún momento lo maltrataron, simplemente le dijeron por medios de ademanes que mantuviera la boca bien cerrada, eso sí, lo despojaron de botas, cigarrillos, mechero de gasolina, buzo, un reloj bastante viejo, hasta la
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Title Página - 103 - Constanza "La Perrita Navegante"
Fran, sentado en el tope de la escalera le chiflaba por medios de chasquidos emitidos con la boca, la perrita en la plataforma de abajo, subía los escalones sin ningún tipo de dificultad, pero cosa tan extraña, hacían lo mismo al revés, y no era capaz de bajarlos, ni siquiera de intentarlo, igual tenía miedo de irse a caer de aquella escalera tan inclinada…
El contramaestre le había requerido al primero de puente de hacer sus cuatro horas de trabajo en la carpintería a la caída de la tarde, pues el calor molestaba menos, metido de lleno en los últimos enjaretados que le quedaban por hacer, luego se encargaba él de servirse su cena que se la guardaban a diario, para después de las 21.00 horas reunirse con sus amigos para echar la partida de cartas, pues la misma no se la perdían ninguno…
Los compañeros de juego lo echaron en falta, pues la no presencia en el comedor de Pinto a la hora habitual los tenía algo amoscados, la perturbación de los camaradas fue en aumento, Floro, el marinero encargado de mantener el orden en todos los pañoles del barco, no se aguantó más y fue en busca de su jefe superior, al no encontrarlo en la cabina se fueron los tres amigos a la proa, encontrándose con la desagradable sorpresa de hallarlo amordazado y muy bien amarrado a una de las mesas fijas de la carpintería, encima solo le dejaron los calzoncillos, cuando le quitaron la cinta de la boca, les narró a los presentes que fueron dos los que lo asaltaron, relatándoles hilo por pabilo lo que le había sucedido, en ningún momento lo maltrataron, simplemente le dijeron por medios de ademanes que mantuviera la boca bien cerrada, eso sí, lo despojaron de botas, cigarrillos, mechero de gasolina, buzo, un reloj bastante viejo, hasta la
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Work type Literary: Other
Tags poesía romántica
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Registry info in Safe Creative
Identifier 1509085119571
Entry date Sep 8, 2015, 12:00 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Francisco Déniz Bruno. Date Sep 8, 2015.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1509085119571-pagina-103-constanza-la-perrita-navegante-