About the work
La ensenada de Lagos era un refugio bastante embarazoso, quizás el más peligroso de toda África, los abordajes que sufrían los buques durante las noches en dicha bahía, era el tema de conversación de las tripulaciones, las telegrafías en las mañanas echaban humos de tantas comunicaciones entre ellas, las noticias sobre los asaltos e intentos fallidos y muchas veces rechazados por las defensas que hacían los marineros de guardias, era el pan de cada día, había más de una nación que sus tripulantes las vigilancias las hacían con armas reales, estos salteadores de barcos, se acercaban en los clásicos cayucos, con sus dorsos desnudos y cubiertas sus partes nobles con taparrabos, tiraban los garfios con mucho arte sin apenas hacer ruidos, en las amuras los hacían fijos y subían como volando…
Aquí tenían que tener todos los componentes de los barcos sus ojos bien abiertos…
Con mucho criterio D. Pedro suspendía los trabajos diarios de la marinería durante el día, los quería tener a todos de guardias incluidos los mozos de cubierta y alumnos de puente, por las noches aparte del oficial, que aun estando el barco fondeado, hacía guardia de mar, caminando estos por las cubiertas superiores, más tres marineros por todo el barco y muy bien comunicados entre ellos, silbatos al cuello y abajo los marineros con bayonetas caseras, pues las mismas eran palos de cepillos con un cuchillo amarrado con unas buenas ligaduras en uno de sus extremos, para por lo menos cortar los cabos de los garfios de aquellos que intentaran de colarse a bordo y los silbatos para dar la alarma…
El barco se encontraba clausurado en todos sus accesos a la habitabilidad…
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Title Página - 86 - Constanza "La Perrita Navegante"
La ensenada de Lagos era un refugio bastante embarazoso, quizás el más peligroso de toda África, los abordajes que sufrían los buques durante las noches en dicha bahía, era el tema de conversación de las tripulaciones, las telegrafías en las mañanas echaban humos de tantas comunicaciones entre ellas, las noticias sobre los asaltos e intentos fallidos y muchas veces rechazados por las defensas que hacían los marineros de guardias, era el pan de cada día, había más de una nación que sus tripulantes las vigilancias las hacían con armas reales, estos salteadores de barcos, se acercaban en los clásicos cayucos, con sus dorsos desnudos y cubiertas sus partes nobles con taparrabos, tiraban los garfios con mucho arte sin apenas hacer ruidos, en las amuras los hacían fijos y subían como volando…
Aquí tenían que tener todos los componentes de los barcos sus ojos bien abiertos…
Con mucho criterio D. Pedro suspendía los trabajos diarios de la marinería durante el día, los quería tener a todos de guardias incluidos los mozos de cubierta y alumnos de puente, por las noches aparte del oficial, que aun estando el barco fondeado, hacía guardia de mar, caminando estos por las cubiertas superiores, más tres marineros por todo el barco y muy bien comunicados entre ellos, silbatos al cuello y abajo los marineros con bayonetas caseras, pues las mismas eran palos de cepillos con un cuchillo amarrado con unas buenas ligaduras en uno de sus extremos, para por lo menos cortar los cabos de los garfios de aquellos que intentaran de colarse a bordo y los silbatos para dar la alarma…
El barco se encontraba clausurado en todos sus accesos a la habitabilidad…
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Work type Literary: Other
Tags poesía romántica
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Registry info in Safe Creative
Identifier 1509075115002
Entry date Sep 7, 2015, 8:09 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Francisco Déniz Bruno. Date Sep 7, 2015.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1509075115002-pagina-86-constanza-la-perrita-navegante-