About the work
hasta aquel momento ellas solo la conocían desde la distancia, por primera vez ambas mujeres la acariciaban con gran ternura, interesándose directamente por ella, sentadas en uno de los bancos jugaban con Constanza…
¡Buenos días Fran! ¡Hermosa mañana!
Saludaron al unísono las dos damas al cocinero…
Este les devolvió con las mismas cortesías a los saludos.
¿Cómo se llama esta reina?
Preguntó Doña Elvira…
¡Constanza! – contestó con orgullo el cocinero. – aunque para acortarle el nombre la llamamos “Consta”…
¡Qué nombre tan bonito para alguien tan bello! – seguía hablando la esposa del capitán…
-Cuando tenga dos semanitas más, me la dejará para pasearla por las cubiertas mientras esté usted trabajando – dijo la señora cuando ambas se levantaban e iniciaban su paseo, despidiéndose las dos muy cortésmente como siempre lo hacían…
Este por vergüenzas no fue capaz de decirle a la señora lo que el esposo había designado sobre el destino de la “cachorrita”, aquellas órdenes tan drásticas y tajantes dadas por él…
Perdió esta nueva ocasión de rogarle a la señora para que a la sazón esta le pidiese al esposo el indulto de la perrita, que dejara sin efecto aquellas disposiciones dadas aquel día en el dichoso puente, por aquel carcamal, (y no por lo viejo que era, sino por sus ideas tan retrogradas) éste tenía la sartén por el mango, nadie se atrevía a bordo a llevarle la contraria, pues aquel que no hiciese lo que él disponía como orden, terminaba abandonando el buque…
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Title Página - 56 - Constanza "La Perrita Navegante"
hasta aquel momento ellas solo la conocían desde la distancia, por primera vez ambas mujeres la acariciaban con gran ternura, interesándose directamente por ella, sentadas en uno de los bancos jugaban con Constanza…
¡Buenos días Fran! ¡Hermosa mañana!
Saludaron al unísono las dos damas al cocinero…
Este les devolvió con las mismas cortesías a los saludos.
¿Cómo se llama esta reina?
Preguntó Doña Elvira…
¡Constanza! – contestó con orgullo el cocinero. – aunque para acortarle el nombre la llamamos “Consta”…
¡Qué nombre tan bonito para alguien tan bello! – seguía hablando la esposa del capitán…
-Cuando tenga dos semanitas más, me la dejará para pasearla por las cubiertas mientras esté usted trabajando – dijo la señora cuando ambas se levantaban e iniciaban su paseo, despidiéndose las dos muy cortésmente como siempre lo hacían…
Este por vergüenzas no fue capaz de decirle a la señora lo que el esposo había designado sobre el destino de la “cachorrita”, aquellas órdenes tan drásticas y tajantes dadas por él…
Perdió esta nueva ocasión de rogarle a la señora para que a la sazón esta le pidiese al esposo el indulto de la perrita, que dejara sin efecto aquellas disposiciones dadas aquel día en el dichoso puente, por aquel carcamal, (y no por lo viejo que era, sino por sus ideas tan retrogradas) éste tenía la sartén por el mango, nadie se atrevía a bordo a llevarle la contraria, pues aquel que no hiciese lo que él disponía como orden, terminaba abandonando el buque…
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Work type Literary: Other
Tags poesía romántica
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Registry info in Safe Creative
Identifier 1509065108540
Entry date Sep 6, 2015, 7:43 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Francisco Déniz Bruno. Date Sep 6, 2015.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1509065108540-pagina-56-constanza-la-perrita-navegante-