About the work
mucho aquel comportamiento, aquella manera de saludarlo, al momento Fran barruntó que algo pasaba, pues cuando ambos se dieron los buenos días, que este a pesar de su eterna mala uva, siempre se los contestaba, aunque secamente y de pocas ganas, esa mañana en su cara le vio una sonrisa sarcástica, bastante burlona, el cocinero se dirigió a su trabajo dándole vueltas al magín, allí había algo que le olía a chamusquina…
Diez minutos más tarde Fausto, el camarero de los oficiales lo sacaba de sus dudas, ahí entendió el significado de aquella sonrisa burlona que le había dedicado el “Viejo” en el cruce de saludos:
-Se acaba de recibir un telegrama de la compañía. Dijo el camarero de los oficiales.
A Fran se le paralizaba su motor vital, sus venas se quedaban sin gota de sangre, lo que barruntó momentos antes, emergía…
-Tenemos que fondear en la rada de Las Palmas de Gran Canaria para recoger a un inspector que viene a tratar de resolver unos pequeños problemas que tienen los motores auxiliares del barco- luego sigue con nosotros hasta Lagos para ver las evoluciones de los mismos.
A Fran le venía un color detrás de otro, del pálido pasaba al rojo, para quedarse blanco totalmente, solo se le pasaba por su cabeza que tendría que entregar la perrita al patrón de la lancha que se acercara a traer al inspector de máquinas…
Hasta aquel momento no se le había presentado la ocasión de hablar con Dña. Elvira, tenía que utilizar el as guardado en la manga, no sabía qué hacer…
---------------------------------- 36 -----------------------------------
Print work information
Work information
Title Página - 36 - Constanza"La Perrita Navegante"
mucho aquel comportamiento, aquella manera de saludarlo, al momento Fran barruntó que algo pasaba, pues cuando ambos se dieron los buenos días, que este a pesar de su eterna mala uva, siempre se los contestaba, aunque secamente y de pocas ganas, esa mañana en su cara le vio una sonrisa sarcástica, bastante burlona, el cocinero se dirigió a su trabajo dándole vueltas al magín, allí había algo que le olía a chamusquina…
Diez minutos más tarde Fausto, el camarero de los oficiales lo sacaba de sus dudas, ahí entendió el significado de aquella sonrisa burlona que le había dedicado el “Viejo” en el cruce de saludos:
-Se acaba de recibir un telegrama de la compañía. Dijo el camarero de los oficiales.
A Fran se le paralizaba su motor vital, sus venas se quedaban sin gota de sangre, lo que barruntó momentos antes, emergía…
-Tenemos que fondear en la rada de Las Palmas de Gran Canaria para recoger a un inspector que viene a tratar de resolver unos pequeños problemas que tienen los motores auxiliares del barco- luego sigue con nosotros hasta Lagos para ver las evoluciones de los mismos.
A Fran le venía un color detrás de otro, del pálido pasaba al rojo, para quedarse blanco totalmente, solo se le pasaba por su cabeza que tendría que entregar la perrita al patrón de la lancha que se acercara a traer al inspector de máquinas…
Hasta aquel momento no se le había presentado la ocasión de hablar con Dña. Elvira, tenía que utilizar el as guardado en la manga, no sabía qué hacer…
---------------------------------- 36 -----------------------------------
Work type Literary: Other
Tags poesía romántica
-------------------------
Registry info in Safe Creative
Identifier 1509065106553
Entry date Sep 6, 2015, 2:33 PM UTC
License All rights reserved
-------------------------
Copyright registered declarations
Author. Holder Francisco Déniz Bruno. Date Sep 6, 2015.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1509065106553-pagina-36-constanza-la-perrita-navegante-